Netflix, o cómo ganar dinero con Internet y los contenidos audiovisuales

Quizá no lo sepan pero, mientras en España perdemos el tiempo discutiendo leyes absurdas, en otros países como Estados Unidos autores, empresas y usuarios tienen ya

Autor
Tags
    Tiempo de lectura6 min
    Quizá no lo sepan pero, mientras en España perdemos el tiempo discutiendo leyes absurdas, en otros países como Estados Unidos autores, empresas y usuarios tienen ya un modelo de negocio montado en el que todos salen beneficiados. No quiero decir con ello que no sea interesante debatir las leyes, quiero decir que hay gente anclada en el pasado que no ve más allá de dos palmos de su nariz e intenta culpabilizar al resto del mundo de ello tratando de imponer lo que nadie entiende. Eso es perder el tiempo.
     
    Los autores tienen que ser remunerados, de acuerdo, pero no a base de chantaje, no a base de imposición, tienen que serlo por su trabajo. Para ello es necesario crear un modelo de negocio válido, cuestión que en nuestro país no parece querer entenderse. Aquí pretenden que cojas tu coche, te vayas a un gran almacén y pagues tanto por un DVD como por tu conexión ADSL en donde está todo lo que buscas y sin moverte de casa. Película que además seguramente te estés comprando porque te gustó en el cine. Absurdo. Vean si no lo siguiente, se llama “Netflix Inc” y está triunfando en EEUU y Canadá.
     
     
    NETFLIX INC.
     
    En mi repaso diario de las noticias del día me llamó poderosamente la atención la siguiente gráfica:
     
     
    Como pueden observar muestra que sectores han sido los que mejor se han comportado en bolsa desde la quiebra de Lehman Brothers. La primera posición indiscutible es para “internet retail” con una subida del 146%. Al verlo lo que se me vino a la cabeza fue lo bien que está funcionando Amazon, pero observando los datos (tabla inferior a la gráfica) podrán ver que la segunda posición de las mayores subidas pertenece a Netflix con un importante 533%. Cifra lo suficientemente notable y empresa con un modelo de negocio lo suficientemente interesante como para dedicarle esta entrada.
     
    Para situarnos en contexto. Netflix se creó en 1997 en “Los gatos”, California, a unos 15 minutos en coche de Cupertino por ejemplo. La idea de los fundadores, Reed Hastings y Marc Randolph, fue montar una empresa de alquiler de películas por internet que no cobrase recargos por los retrasos para competir con superficies como Blockbuster. Posteriormente también tendría mucha fama por establecer una tarifa plana para sus usuarios. Entre el auge del DVD y el auge de internet les fue bien, en 2002 ya enviaban 190.000 DVDs al día y consiguieron salir a bolsa con un precio por acción de 15 dólares.
     
     
    Todo iba de maravilla, pero un estudio de mercado les desveló lo obvio, el negocio de los DVDs estaba condenado a desaparecer. De ahí surgió lo que hoy en día es Netflix. En 2007 afrontando la situación decidieron dar el salto al streaming, al principio ofertando una hora de dicho servicio por cada dólar pagado al mes por el usuario y ya en 2008 ofreciéndolo de forma ilimitada. Cualquier cliente podía ver todo el streaming que quisiese de lo ofertado, series, documentales y películas, simplemente por tener contratado su servicio mensual de DVDs (salvo los que pagaban 4.99 dólares por 2 DVDs al mes que siguieron limitados).
     
    Si bien es cierto que, a pesar de ofrecer el servicio, los contenidos para ver directamente a través de internet eran muy inferiores a su gran colección en soporte físico. Por eso la revolución llega en 2009 y 2010 cuando se firman acuerdos con las grandes productoras, los clientes aumentan de forma exponencial y se empieza a hablar de expansión internacional. ¡Todo ello ganando dinero! De ahí que los inversores “se volviesen locos”.
     
     
    ¿Están triunfando por tener leyes a medida? ¿Están triunfando con la coacción? ¿Están triunfando por hacer siempre lo mismo? No, triunfan porque se adaptan, triunfan porque dan lo que el usuario quiere. Las comparaciones a veces son odiosas, y en este caso más. Vean sus tarifas y piensen en España.
     
     
    La tabla muestra los precios antes y ahora con tres categorías principales. La primera es el streaming ilimitado por menos de 8 dólares al mes. La segunda es una tarifa plana de envío de DVDs + streaming ilimitado que parte de 9.99 dólares, puedes hacer la cantidad de pedidos que quieras pero el precio aumenta si solicitas varios DVDs en cada uno de ellos, no hay recargos por retraso ni costes adicionales por el envío o la devolución. El tercer plan es más modesto, 2 DVDs al mes por 4.99 dólares sin streaming. Con blu-ray se sumarían 2 dólares a cualquier plan anterior.
     
    Pues bien, una vez aclaradas las tarifas.  ¿Alguien me explica como en España cuesta más un DVD en una tienda que en EEUU streaming y alquiler de DVDs ilimitados un mes? ¡Y llaman piratas a los internautas! A mí se me ocurren otras explicaciones de la situación…
     
    Podríamos pensar que todo es demasiado bueno para ser cierto, que al igual que Spotify sufrirá pérdidas notables. Nada más lejos de la realidad, Netflix es muy rentable:
     
     
    El año pasado tuvieron una facturación de 1.670 millones de dólares, que en 2010 batirán sin problema. El beneficio operativo, beneficio de explotación o EBIT fue de 191 millones, cuota que ya han superado en los nueve primeros meses de este año con 205 millones. Además no tienen casi deuda y sus clientes no paran de crecer.
     
     
    ¿Problema? Primero que ya está valorada en casi 10.000 millones de dólares, lo cual puede parecer una locura aunque si miramos precios de otras empresas de internet ya no lo es tanto, al menos Netflix tiene beneficios y es rentable. Quien haya conocido esta empresa en 2009 puede haber ganado mucho dinero, sus números eran de “caballo ganador”. Ahora la cuestión es ¿conseguirá vencer al aluvión de rivales que se sienten atraidos por el streaming? Amazon, Apple, Hulu, Google, quien sabe cuántos. En mi opinión es la principal incertidumbre a la que se enfrentan.
     

    No obstante esta entrada no pretende ser ninguna idea de inversión sino servir de comparación entre dos mundos opuestos, uno en el que se atiende al mercado y otro en el que se intentan manejar influencias para no aceptar la realidad. La SGAE recaudó por el canon unos 28 millones de euros en 2009, por ventas de discos y soportes físicos otros 20 millones. Cierto es que Netflix actúa en un mercado mucho mayor y de ahí sus cifras, pero aún así ¿nadie se da cuenta que es mucho mejor para todos? Los autores pueden vivir de su trabajo y no de forma pedigüeña, las empresas pueden ganar dinero, generar prosperidad y crear empleo, los usuarios pueden tener lo que buscan de forma totalmente legítima por un precio justo. ¿Nadie se da cuenta de esto en nuestras “altas esferas culturales”? 

    Perlas de Kike
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    23 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios