¿Alguien sabe dónde está el oro de los Bancos Centrales?

Si existe una controversia hoy en día esa es el dinero fiduciario, y si esa preocupación se manifiesta de algún modo es sin duda a través

Si existe una controversia hoy en día esa es el dinero fiduciario, y si esa preocupación se manifiesta de algún modo es sin duda a través del “oro”; ese metal que a pesar de llevar años a la sombra del dólar sigue siendo para muchos la verdadera referencia monetaria. Tras la caída de Bretton Woods pasamos a un sistema donde el control total de la divisa se cedió a los Bancos Centrales, lo que terminó por crear una “guerra tácita” entre quienes ven una usurpación del valor de la moneda en la excesiva emisión, lo que se vería reflejado en el creciente valor del oro, y quienes tratan de “desmonetizarlo” aduciendo las ventajas del nuevo modelo.
 
Estaríamos ante una polémica más, si no fuese porque los rumores y sospechas sobre la manipulación del metal áureo son cada día más intensos. En concreto, la idea más extendida es que el oro depositado en los Bancos Centrales podría no estar allí, o podría estarlo pero sin pertenecerle realmente. ¿Por qué? Tenemos dos incentivos, sacar rentabilidad a unas reservas de oro que a priori solo serían un coste por su despósito y custodia, y también evitar un aumento repentino del precio del oro que pudiese generar desconfianza en el sistema fiduciario. ¿Cómo lo conseguirían? Se dice que los Bancos Centrales alquilarían sus reservas de oro, de forma física en algunos casos y contractual en otros, sacándole así rentabilidad y ofertando en el mercado una gran cantidad de oro que suprimiría el valor del mismo. 
 
Un ejemplo. Un Banco Central alquila a un banco comercial parte de sus reservas a cambio de un interés durante un plazo determinado, bien de forma física bien con un papelito que le otorga su uso y disfrute. El Banco Central saca un rendimiento sin vender y a su vez pone varias toneladas en el mercado consiguiendo así su objetivo. Por su parte el banco comercial puede operar creando coberturas para mineras, cediéndoselo a “ETFs” o simplemente aportándolo como colateral y consiguiendo “dinero fresco”. 
 
Si vamos más allá y tenemos en cuenta a su vez la “rehipoteca”, entonces veremos que el custodio podría hacer negocio alquilándolo a otros bancos durante el plazo del contrato anterior. Y el círculo continúa tantas veces como se desee, puesto que dicho banco podría aportarlo como colateral en otro custodio consiguiendo liquidez, y a su vez dicho custodio podría alquilarlo a otro banco comercial… and so on. Una tonelada de oro real podría convertirse tranquilamente en varias toneladas de oro supuestamente real en el mercado. Paper Gold.
 
 
ALEMANIA Y LA BÚSQUEDA DEL ORO
 
Todo esto se quedaría en un simple planteamiento de una suposición si no fuese porque últimamente estamos viendo movimientos importantes al respecto. El verano pasado Chávez decidió repatriar todas sus reservas almacenadas en el exterior, unas 160 toneladas, principalmente en Reino Unido, pero también de Estados Unidos, Suiza o Canadá. Existía una gran expectación por ver lo que ocurriría, pero en enero de este año la repatriación culminó sin mayores problemas, quien sabe si fue porque el propio Chávez empezó a vender una vez las tuvo en su poder o porque en diciembre la FED, el BIS y el BoE hicieron lo mismo. Poco después también Rusia.
 
Después de eso llegó el incansable Ron Paul y consiguió que se aprobase un proyecto de ley para auditar la Reserva Federal (más allá de lo realizado por Deloitte), dando más trasparencia a sus políticas, a los intercambios con otros Bancos Centrales y también a sus reservas de oro. Bernanke ha dicho que de llevarse a cabo dicho proyecto de ley podríamos entrar en un “nightmare scenario” por comprometer la independencia del Banco Central. Los rifirrafes entre Ron Paul y Bernanke son constantes, viviéndose otro momento memorable cuando el primero preguntó al segundo que si no consideraban el oro dinero, por qué los Bancos Centrales lo acumulaban en lugar de acumular, por ejemplo, diamantes. Tras un tenso silencio Bernanke respondió, “por tradición”.
 
En cualquier caso Ron Paul tampoco consiguió nada hasta el momento, ahora un tercer suceso sí podría hacerlo; es la búsqueda del oro de Alemania. Y es que el pasado octubre la Federal Audit Office alemana urgió al Bundesbank a hacer un inventario de sus reservas en el exterior, que serían la práctica totalidad de las mismas por el legado de la Guerra Fría y el miedo a la invasión soviética. Las reservas son oficialmente las segundas mayores del mundo con 3.396 toneladas a 31 de diciembre de 2011, si bien se estima que un 66% de las mismas estarían en la FED, un 21% en el BoE y un 8% en el Banco de Francia. Es decir, un 95% de las reservas de oro alemanas no estarían en su poder.
 
Las demandas de la FAO, del partido CSU que gobierna en coalición con Merkel, y los movimientos populares como “Bring Back Our Gold” han conseguido que una institución tan rígida como el Bundesbank cediese y sacase un comunicado explicando que las reservas estaban seguras, pero que además harían esas auditorias repatriando 150 toneladas en los próximos años para su verificación. No es para menos ya que según el informe de la FAO las reservas nunca habrían sido verificadas desde hace más de 50 años ya que los bancos que las custodian se habrían negado a enseñarlas (excepto el Banco de Francia).
 
La Reserva Federal no solo no deja a sus dueños ver su oro, tampoco publica quien tiene oro en sus cámaras. De hecho en 2007 miembros del Bundesbank fueron a Nueva York previo aviso y se tuvieron que conformar con ver las puertas de las cámaras. Más tarde tratando de solventar dicha situación se organizó una segunda visita, esta vez en mayo de 2011, y solo una de las cámaras pudo ser abierta. Esto obviamente no sirve como comprobación de que el oro está allí, pues las demás podrían estar incluso vacías. Los motivos que se han dado por parte de las autoridades alemanas para no acabar con esta anomalía son “logísticos” puesto que el transporte de tal cantidad de oro es muy costoso.
 
 
Actualmente otros países habrían admitido no haber visto sus reservas custodiadas en el exterior (de hecho nadie ha dicho que SÍ lo hiciese), por lo que en realidad las reservas de los Bancos Centrales podrían ser menores a lo inicialmente estimado, e incluso se apunta a que en Holanda se estaría tratando internamente la opción de seguir la vía alemana y realizar auditorías. Ecuador por su parte ya ha anunciado que repatriará todo su oro. ¿Quién será el siguiente? Y es que, el alquiler de oro por parte de bancos centrales, más que un rumor es algo que está ahí, que se conoce y es real, pero de lo que nadie habla.
 
In addition to holding gold for their reserves, some central banks also trade the metal, lending it on the open market in order to obtain a yield.
 
No obstante, hasta el momento no se han visto repercusiones en el mercado, el “lease rate” del oro (Libor – GoFo) es hoy por hoy, y desde hace más de un año, negativo. O lo que es lo mismo, actualmente hay tal cantidad de oro dispuesto para alquilar que se paga por ello en lugar de recibir un retorno, todo lo contrario a la escasez. Se dice que es porque los bancos comerciales necesitan financiación, estando dispuestos a ceder oro a cambio de liquidez incluso pagando por ello, pero, ¿de dónde sale tal cantidad de "paper gold" para suprimir el leasing rate durante más de un año? ¿quizá de los Bancos Centrales y el BIS? Aunque por otra parte, aun no viéndose movimientos en el mercado, la última vez que Alemania solicitó que parte de sus reservas exteriores fue cuando Reino Unido vendió casi la mitad de sus reservas en los años 1999-2002.  Por tanto no podemos descartar que estemos ante tiempos convulsos, ¿o simplemente será una medida de presión al mundo anglosajón? El tiempo dirá.
Perlas de Kike
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