¿Hay alternativas a los depósitos bancarios?

Unas de las que más se están extendiendo en nuestro país, son las inversiones a través de 'crowdlending', donde una parte de éstas pueden contar incluso con garantía de capital

Foto: Ilustración: Corbis.
Ilustración: Corbis.

La situación actual de los depósitos en nuestro país no remonta el vuelo y parece que así seguirá siendo en los próximos años. La remuneración media a largo plazo (con una duración mayor de 2 años) en el año 2011 era del 2,64% y cerró el año pasado sobre el 0,07% (datos del Banco de España). La rentabilidad de los depósitos a menor plazo también se ha visto reducida con el paso de tiempo y la tendencia es que siga de la misma manera.

Destaca la caída producida en los depósitos a corto plazo y en los que cuentan con plazo de entre uno y dos años. A día de hoy la rentabilidad de los tres tipos ronda entre el 0,07% y el 0,13%.

Cerrado ya el primer trimestre de 2017, no vemos alteración alguna de esas condiciones y el goteo a la baja se sigue produciendo en las operaciones de más de dos años.

Teniendo en cuenta la inflación, los inversores que tienen sus ahorros en este tipo de productos están viendo menguar su poder adquisitivo ya que no generan la suficiente rentabilidad como para compensar ese efecto. En este contexto, mantener esos depósitos parece que no tiene sentido económico alguno.

¿Qué hacemos con los ahorros? ¿Alternativas?

La necesidad aprieta y los inversores españoles empiezan a sacar su dinero de los depósitos en busca de otras alternativas más rentables. En el año 2013 el dinero de los hogares destinado a depósitos de más de dos años era de 135.459 millones de euros, a finales de 2016 este dato se reducía a los 33.125 millones, bajando un 75% en tan sólo tres años. En lo que va de 2017 la tendencia sigue siendo la misma situándose este dato en 30.678 millones en el mes de febrero.

Pero existen alternativas. Unas de las que más se están extendiendo en nuestro país, son las inversiones a través de 'crowdlending',donde una parte de éstas pueden contar incluso con garantía de capital.

Por ejemplo, hoy mismo puede encontrar en mercado una inversión garantizada que ofrece una rentabilidad del 2% + Euríbor (en caso de euríbor negativo su valor será cero). La forma en que funciona es relativamente simple. El inversor, una vez dado de alta en una plataforma (supervisada por el Banco de España y por la CNMV), presta su dinero a empresas que demandan financiación a cambio de esa rentabilidad.

La garantía es aportada por unas SGR (Sociedades de Garantía Recíproca) que estudian la operación y, en caso de aprobación, conceden el aval. De esta forma, si una empresa que recibe este tipo de préstamo incumple en el pago de tres cuotas consecutivas, la SGR devuelve todo el capital pendiente y los intereses pactados hasta el momento a todos los inversores que hayan participado en el mismo.

Gracias a estas plataformas cualquier inversor puede disfrutar de este sistema de seguridad que hasta ahora sólo la banca tenía acceso

Estas sociedades llevan avalando operaciones ante la banca más de 30 años, y en todo este tiempo no hay ninguna transacción que no haya sido devuelta. Por tanto, goza de un porcentaje de fallidos del 0%. Gracias a estas plataformas de 'crowdlending', cualquier inversor puede disfrutar de este sistema de seguridad que hasta ahora sólo la banca tenía acceso.

Rentabilidad del 2% + Euríbor. ¿Y el truco?

Comparando la rentabilidad de los depósitos a más de dos años a cierre del 2016 (0,07%) con la rentabilidad que obtienen los inversores en esta operación garantizada, aparece una diferencia del 1,93%.

¿Cómo es posible ofrecer esa rentabilidad asegurada? El 'truco' de este producto y que le permite ofrecer una alta rentabilidad, reside en la eliminación de la intermediación bancaria y en poner a disposición del inversor la misma seguridad y rentabilidad que hasta ahora sólo los bancos recibían. Es decir, se ha sido capaz de ofrecer a cualquier inversor el sistema de seguridad que lleva más de 30 años siendo utilizado por la banca y conseguir así una alta rentabilidad asegurada.

Remuneraciones mensuales

Los inversores no tienen que esperar a la finalización del plazo de la inversión para empezar a obtener ganancias, ya que se realiza a través de devoluciones mensuales que contienen capital e intereses. Gracias a esto, los inversores pueden reinvertir esta cantidad en otras operaciones y así multiplicar la rentabilidad obtenida. Esto les ofrece la ventaja de disponer del dinero mes a mes y no tener que esperar al final del periodo para recuperar la totalidad.

Así las cosas, parece claro que al inversor le toca moverse cada vez más. Hace tiempo que el acudir a las cuatro entidades bancarias para ver dónde pagaban más por el dinero es ya cosa de la historia y tardaremos en volver a ver tipos de interés mínimamente aceptables. El ahorrador tiene que buscar y aceptar nuevas fórmulas para generar rentabilidad, abrirse a las opciones que este tipo de nuevas empresas 'fintech' ofrecen siendo siempre conscientes de los riesgos (diferenciando unas de otras) para, de ese modo, lograr que sus ahorros renten un poquito más al tiempo que no incurre en riesgos no deseados. Interesante el reto que tienen tanto inversores como proveedores de soluciones. Veremos si seremos capaces de aprovechar las oportunidades.

*Jorge Antón Sanz, doctor en Economía y fundador de MytripleA.

Tribuna Mercados

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