Madrid recauda 530€ en multas por minuto

La semana pasada Automovilistas Europeos Asociados, AEA, hacía público un informe sobre las multas impuestas por el ayuntamiento de Madrid a los conductores durante el año

Foto: Cámaras semáforo foto-rojo.
Cámaras semáforo foto-rojo.

La semana pasada, Automovilistas Europeos Asociados (AEA) hizo público un informe sobre las multas impuestas por el Ayuntamiento de Madrid a los conductores durante el año 2016, con un resultado realmente espectacular: 279 millones de euros de multas durante el pasado año. El objetivo de un ayuntamiento no puede ser el de conseguir unos pingües beneficios a costa de los ciudadanos, sino hacer que las cosas funcionen para los habitantes, que su dinero se utilice bien y que se page lo menos posible.

Las multas de tráfico impuestas en el año 2015 por ese ayuntamiento fueron 206 millones de euros, es decir, un 35% menos que las del último año. Para este crecimiento, en 2016 se impusieron 600.000 denuncias más que el año anterior. Ese aumento de las multas de tráfico no significa que los conductores madrileños, o los que están de paso por Madrid, hayan sido peores conduciendo, sino simplemente que se han aumentado los sistemas de captación de datos e imágenes para imponer dichas multas.

Porque las multas por aparcamiento solo han aumentado un 4% en el último año y suponen cerca del 50%. Las que han aumentado de forma notable son las de excesos de velocidad, las multas de entrada de las zonas residenciales y las conocidas como semáforo foto-rojo. Y para ello, el ayuntamiento tiene más radares, ha puesto en marcha nuevas zonas residenciales de tráfico restringido mal señalizadas y también nuevas cámaras de semáforo foto-rojo. Estas últimas son ilegales según numerosas sentencias judiciales, pero da igual.

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una guerra contra el automóvil (Mariscal/EFE)
El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una guerra contra el automóvil (Mariscal/EFE)

Desde que Manuela Carmena y su equipo llegaron a la alcaldía, el objetivo número uno ha sido poner en marcha una guerra contra el automóvil. Restricciones y limitaciones de tráfico, como el de la Gran Vía en las pasadas Navidades, anuncios del cierre del centro de la ciudad a los coches diésel y nuevas zonas del centro de Madrid con el tráfico prohibido. Y cada día dan nuevos pasos contra el uso del vehículo privado.

Pero creo que no lo han pensado muy bien, al menos en lo que se refiere a las cuentas económicas del ayuntamiento. Si no se permite circular a los coches por el centro de Madrid en un futuro próximo, ¿a quién le van a cobrar los 765.000 euros de multas de tráfico que pagan los conductores madrileños cada día? Por si no han hecho la cuenta, en 2016 se impusieron multas por un importe de 279 millones de euros, es decir: 765.000 euros diarios. O lo que es lo mismo: 530 euros de multas de tráfico por minuto solo en Madrid. Un gran negocio.

Si se prohíbe circular en coche por el centro de la ciudad, muchos propietarios actuales dejarán de tener coche y por ello también dejarán de pagar el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), lo que antes era el 'numerito'. Este impuesto ha sufrido un cambio para 2017. El tramo más alto de dicho impuesto, el de los coches y motos más potentes, ha subido hasta el máximo que permite la ley.

Polémico semáforo en el Hospital La Paz.
Polémico semáforo en el Hospital La Paz.

Lo peor es que todo el incremento de pagos de los conductores, que además conlleva una peor utilización de los vehículos en la ciudad por las restricciones, no se hace para mejorar la calidad del aire o para conseguir una mayor seguridad vial. El IVTM no se calcula en base a las emisiones reales de un coche y de su antigüedad, sino en base a su potencia fiscal. Es decir, que dos coches con la misma potencia fiscal, pero con 20 años de diferencia entre ambos, pagan lo mismo, a pesar de que el más viejo puede multiplicar por 100 las emisiones contaminantes del otro.

Es el Gobierno de Ahora Madrid, pero en la Dirección General de Tráfico (DGT) ocurre algo parecido y la actitud no ha cambiado entre el PSOE y el PP. El 50% del presupuesto anual de la DGT se cubre cada año con las multas impuestas por los agentes de la Guardia Civil, por los radares de las carreteras y por los helicópteros Pegasus. Nada menos que 400 millones de euros de multas van cada año a pagar las nóminas de los agentes de la Guardia Civil. Lo curioso es que María Seguí, exdirectora general de Tráfico, estuvo dos años haciendo fuertes campañas y declaraciones para que los ciudadanos dejaran el coche en casa y fueran en transporte público.

Hacer comparaciones siempre es complicado, si es con Estados Unidos es aún peor, pero mucho más con Donald Trump en la Casa Blanca. Los ciudadanos norteamericanos quieren desplazarse en coche, y las autoridades de aquel país tratan de facilitar el uso del coche, con más carreteras, con más aparcamientos. Muchos ciudadanos españoles quieren desplazarse en coche, pero nuestras autoridades lo único que hacen es poner trabas y multas al uso del coche. Su negocio siempre es el mismo, en España y en Europa, el tren de alta velocidad y los pingües beneficios que deja. Y las multas de tráfico, que tampoco vienen mal unos cientos de millones de euros adicionales para poder hacer algunos negocios.
Automaníacos

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