Hay que eliminar los coches más viejos

En Madrid hay más de 400.000 vehículos diésel con más de 15 años que contaminan lo mismo que el resto del parque de vehículos, unos dos millones

Foto: Velocidad limitada a 70 km/h en la M30 el viernes pasado (Fernando Villar/EFE)
Velocidad limitada a 70 km/h en la M30 el viernes pasado (Fernando Villar/EFE)

El pasado fin de semana se activó de nuevo el protocolo por alta contaminación en Madrid. En esta ocasión solo ha sido el escenario en el que se limita la velocidad en la M30 a 70 km/h y se prohíbe el aparcamiento en el centro de la ciudad a los no residentes. A finales del pasado año los niveles de contaminación obligaron a limitar el tráfico a los vehículos por su matrícula par o impar. Y eso es algo que no tiene ninguna lógica.

En Madrid hay más de 400.000 vehículos diésel con más de 15 años que contaminan lo mismo que el resto del parque de vehículos, unos dos millones. Por ello, administrar mediante una 'lotería' que circulen unos coches u otros no tiene ningún sentido, porque no sirve para reducir de manera contundente la contaminación. Las medidas tienen que ser de mayor calado, hay que luchar de verdad contra el problema y no hacer la política fácil, la de prohibir circular indiscriminadamente.

En este sentido, el Ayuntamiento de Barcelona ha tomado una decisión muy diferente, la de prohibir a partir del 1 de enero de 2019 la circulación de todos los vehículos con más de 20 años por el centro de la ciudad. En el caso de las furgonetas, las que se hayan matriculado antes de 1996. La medida también se aplicará en 40 municipios adyacentes a la capital catalana.

Por supuesto no es una medida que vaya a sentar bien a todo el mundo. Las personas que utilizan su coche para desplazarse por la ciudad y tienen un vehículo con 20 años de antigüedad no lo hacen, normalmente, porque les guste mucho ese coche que llevan, sino simplemente porque no pueden pagar un vehículo nuevo.

Pero hay que tomar decisiones para solucionar de una vez por todas el problema de la contaminación de las ciudades. Y no son solo los coches los culpables. La movilidad y el transporte es un grave problema, como lo son las calefacciones o la industria que todavía se mantiene dentro de las grandes ciudades.

Esta medida anunciada por el consistorio barcelonés es un nuevo paso adelante para reducir la contaminación de una forma lógica y razonable. Hace unos meses también se anunció otra medida para reducir la contaminación por el tráfico, la de ofrecer un abono transporte gratuito, creo que por dos años, para las personas que dieran de baja un coche viejo.

Los coches con más de 20 años de antigüedad no podrán circular por el centro de Barcelona (Toni Albir/EFE)
Los coches con más de 20 años de antigüedad no podrán circular por el centro de Barcelona (Toni Albir/EFE)

Los políticos están puestos al frente de las instituciones para solucionar los problemas de los ciudadanos y no para crearles más de los que ya tienen. Barcelona trabaja para buscar alguna solución para reducir la contaminación, y al menos algunas de las medidas que transcienden son bastante razonables, como estas dos que les comentaba anteriormente.

Por el contrario, en Madrid se hacen pocas cosas para intentar solucionar un grave problema para los ciudadanos como es el de la contaminación. En el Ayuntamiento de Madrid se han quedado con lo de matrículas pares e impares y las multas a los que no hagan caso a las limitaciones y con reducir la velocidad de circulación en la M30 para poder poner más multas. Ya estudia el limitar el tráfico siempre en toda la M30 a 70 km/h y hacer más zonas para residentes, con señales muy poco visibles y con unas cámaras que detectan a cualquiera que supera esa barrera mal señalizada y multan directamente. En 2016 puso multas por valor de 279 millones de euros.

La diferencia más destacable entre Barcelona y Madrid es que la decisión para prohibir la circulación de coches de más de 20 años es el fruto de un importante acuerdo alcanzado entre la Generalitat de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona, el Área Metropolitana de Barcelona y los representantes locales de otros 40 municipios. Es el primer gran pacto que se alcanza en España para reducir la contaminación vinculada al tráfico. Con la reducción del 30% de las emisiones contaminantes en 15 años, las instituciones buscan luchar contra las 3.500 muertes prematuras que cada año causa la contaminación atmosférica en el área metropolitana de Barcelona.

El Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y los principales ayuntamientos de la región deberían ponerse de acuerdo por una vez en algo para conseguir mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, que debería ser su trabajo fundamental.

Automaníacos

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