
Criada en un universo comunista, Merkel aprendió a leer entre líneas, a callar y a no decir nada comprometedor, habida cuenta de que uno no se podía fiar de nadie. Ese modus vivendi lo ha seguido aplicando tras la caída del Muro, y así, según la autora, cree que lo que dices te delata.Höhler, una invitada habitual de los talk shows alemanes, considera que Merkel no es una mujer de ideas o de principios básicos, sino una máquina de ejercer el poder. Alguien que parece no tener sentimientos, que oculta emociones -especialmente cuando la han atacado o insultado-, que puede resultar simpática en una primera aproximación pero que destila coolness, es decir, ausencia de implicación personal con nada ni con nadie. Criada en un universo comunista, aprendió a leer entre líneas, como ella misma ha admitido, a callar y a no decir nada comprometedor, habida cuenta de que uno no se podía fiar de nadie. Ese modus vivendi lo ha seguido aplicando tras la caída del Muro, y así, según la autora, Merkel cree que lo que dices te delata, con lo cual, lo mejor es decir lo justo, sin que haya posibilidad de malinterpretar el contenido o el contexto.
En esta línea de ocultamiento, Merkel se comportó durante años como una corderilla que, en el fondo, albergaba la Loba que hoy conocemos: alguien que, con una maestría inigualable, ha echado del partido a los más brillantes quedándose con los más mediocres pero que le son fieles. El libro Die Patin está dedicado, precisamente, a las víctimas de Merkel, presentadas como “aquellos que aún tienen el puño en el bolsillo”.
Merkel es también la política que está dispuesta a robar principios a sus rivales políticos (“leasing de ideas”, lo define la autora ) o a bordear las leyes con tal de lograr sus objetivos. Gertrud Höhler recuerda en su libro cómo en lo relativo a la crisis en Europa, Alemania ha cruzado ya varias líneas rojas (no salvar a Grecia, no hacerse responsables de las deudas de otros países, no ceder soberanía), ha quitado poder al Parlamento y se dispone ahora a vulnerar la legislación de la Unión Europea aprobando los paquetes de rescate para los países del Sur. El principio básico en las relaciones con los socios más frágiles supone, según la escritora, un paternalismo poco o nada democrático disfrazado tras la frase “lo hacemos por vuestro propio bien”.
Hace dos años, Angela Merkel utilizó la palabra “alternativlos” (sin alternativa) para definir la política que estaba llevando a cabo en la gestión de la crisis económica y ésta es una práctica que se ha convertido en habitual más allá de las fronteras alemanas. La pregunta que este libro deja en el aire es si Merkel es también en sí misma una figura política sin alternativa o si existe dentro o fuera de la República Federal alguien que le pueda plantar cara y frenar los pies. Especialmente si corremos el peligro de caer bajo el dominio de una nueva dictadura con cara de mujer…de la mujer más poderosa de la Tierra, según la revista Forbes.ARTÍCULOS ANTERIORES

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
17joxe 25/08/2012 | 13:41
Me hace gracia la gente que se ofende xq se critique a Angela Merkel. De verdad que no lo entiendo xq cada orden de esta señora provoca más pobreza en España.
Insto a quienes defendéis en España las políticas de la canciller alemana que me digáis en qué mejoran los ciudadanos españoles con ellas.
Es un IV Reich en toda regla lo que tenemos encima. Los alemanes no han aprendido del todo la lección. Al menos, ya no provocan guerras mundiales, pero siguen creyéndose superiores a todos los pueblos europeos y siguen queriendo imponer su estilo de vida y sus normas.
Yo, como español, quiere pertenecer a una UE que se asemejara a unos Estados Unidos de Europa al estilo de los Estados Unidos de América, pero para nada quiere estar subyugado en unos Estados Alemanes de Europa.
Alemania siempre ha sido la principal interesada en el euro. Una década después, ¿en qué ha mejorado la calidad de vida del español medio [no estoy hablando de las empresas] y del alemán medio? Está claro que el euro se hizo para cimentar el poderío alemán sobre Europa mejorando sus posibilidades comerciales.
Dinamarca y Suecia no tienen euro y no veo que sean pobres.
Es lo que tiene salirse del progermanismo.
16anarcocapitalista 24/08/2012 | 18:10
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15anarcocapitalista 24/08/2012 | 17:51
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14Tadeo Norias 24/08/2012 | 17:11
El problema no es exactamente Merkel, aunque también. El problema es la incapacidad genética de la versión conservadora del nacionalismo alemán para general una idea de Europa que no sea la de una Europa alemana, un IV Reich, y el fanatismo económico de los conservadores. Recomiendo a los lectores que busquen en los libros de historia dos términos: Heinrich Brünning, 1932. Y esto no esta reñido con otro hecho: España es un desastre político y necesita un pacto de Estado y una refundación constitucional, y debería aprovechar el rescate para empezar a hacer en consenso de mínimos lo que hay que hacer: reformar el sistema autonómico, la ley electoral, el reparto de competencias, la ley municipal, todo eso.