La conjunción que tumbó a Renzi: la vieja izquierda y la unión de todos sus enemigos

El voto de la oposición encarnada por Forza Italia, la Liga Norte y el M5S no hubiera bastado para otorgar la amplia mayoría al ‘No’ . ¿Quiénes son los autores de este ‘asalto’ a Renzi?

Foto: Renzi durante la rueda de prensa en la que anunció su dimisión, en Roma, el 4 de diciembre de 2017 (Efe).
Renzi durante la rueda de prensa en la que anunció su dimisión, en Roma, el 4 de diciembre de 2017 (Efe).

Matteo Renzi ha anunciado su dimisión tras los resultados del referéndum del pasado domingo, pero permanecerá unos días más al frente del gobierno, hasta que se aprueben los Presupuestos Generales para 2017, tal y como le ha pedido el presidente de la República, Sergio Mattarella.

La pimera jornada “postreferéndum” fue una de las más aciagas que Renzi ha vivido en su fulgurante trayectoria política. Fue el día en el que vio consumado el golpe letal que le propinó toda la oposición en bloque junto con los miembros más izquierdistas de su formación, el Partido Demócrata. “No sabía que me odiaban tanto”, dicen que confesó, resentido, a sus colaboradores más cercanos.

Los resultados de la consulta, de la misma manera que la propia campaña, se han presentados como un plebiscito con una planteamiento sencillo, más allá de las reformas: ‘Renzi sí o Renzi no’. Y, al final, los electores han rechazado al que fue joven alcalde de Florencia. Pero, ¿quiénes son los autores de este ‘asalto’ al primer ministro dimisionario?

Sí ha jugado un papel importante en la derrota el voto de una parte representativa del propio PD contra Renzi. Es decir, los votantes más a la izquierda han terminado siendo decisivos para tumbar a un primer ministro de centroizquierdaDurante estos días se están sucediendo las publicaciones de sondeos que tratan de averiguar qué parte del electorado y qué tipo de votantes se ha decidido por cada cuestión. Aunque aún hay que tomarlos con cautela, de los datos se extrae que el voto de la oposición encarnada por Forza Italia, de Silvio Berlusconi, la ultraderechista Liga Norte de Matteo Salvini y el Movimiento Cinco Estrellas, de Beppe Grillo no hubiera bastado para otorgar de por sí la amplia mayoría al ‘No’ y tumbar el gobierno de Renzi. En cambio, sí ha jugado un papel importante en la derrota el voto de una parte representativa del propio Partido Demócrata (PD) contra Renzi. Es decir, los votantes más a la izquierda han terminado siendo decisivos para tumbar a un primer ministro de centroizquierda.

El Partido Demócrata, una formación en la que confluyen diferentes corrientes de la izquierda, ha vivido los últimos tiempos en un perpetuo estado de división y lucha interna. Las voces más críticas han sido representantes de la vieja guardia, como el ex primer ministro comunista Massimo D'Alema o el exministro y ex secretario general del partido Pier Luigi Bersani. Estos viejos representantes políticos, han vivido estos meses de “renzismo” entre la espada y la pared, debido sobre todo a la declarada voluntad del joven primer ministro de ‘desmantelar’ a la antigua clase política. Por eso el referéndum se ha presentado como la ocasión perfecta para cobrarse su particular ‘vendetta, rebelándose contra la posición del primer ministro de su partido.

Un hombre se manifiesta contra la reforma constitucional en Roma, el 26 de noviembre de 2016 (Reuters).
Un hombre se manifiesta contra la reforma constitucional en Roma, el 26 de noviembre de 2016 (Reuters).

En este aspecto, los datos hablan por sí solos. Según los sondeos del Instituto Carlo Cattaneo, que ha confrontado los datos de votación del referéndum con los de las últimas elecciones de 2013, entre un 20% de los votantes del PD en el norte y un 40% en el sur, han virado hacia el ‘No’, contrario a Renzi.

Por otro lado, el centroderecha también se ha posicionado en contra de la reforma constitucional, a pesar de que en un principio fue trazada por Renzi junto al líder conservador Silvio Berlusconi. El ‘exCavalliere’ se tomó su tiempo para expresar su intención de voto y al final asestó sus críticas contra Renzi, a quien reconoció como “el único líder” de la Italia actual.

Decisivo en la caída de Renzi ha sido también el populismo, encarnado especialmente por el importante Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo y por la ultraderechista Liga Norte de Matteo Salvini. Las nuevas promesas han encontrado un caldo de cultivo propicio para multiplicar sus votantes y canalizar el descontento generalizado en un escenario en el que el centroizquierda ha fallado como catalizador de centro, e incluso con un líder poco de izquierdas no ha conseguido reunir entre sus votantes a un amplio espectro social.

Pero, en este escenario de enemistades políticas, ¿tiene alguien un plan para Italia?

El Partido Demócrata deberá en primer lugar despejar las dudas sobre si Renzi continuará al menos como secretario general, una batalla que se prevé áspera, sobre todo por las mencionadas antipatías que despierta el político florentino entre el ala más izquierdista del partido. Por otro lado, el centroderecha se encuentra en la actualidad atomizado. Berlusconi es octogenario, acaba de superar una importante operación de corazón y además está inhabilitado para ejercer la política hasta 2019 a raíz de una condena por fraude fiscal, que ya ha recurrido ante el Tribunal de Estrasburgo. Mientras espera a que el Alto Tribunal se pronuncie, ve con preocupación la situación del panorama conservador del país. No hay un líder claro para guiar una coalición derechista en unas más que posibles elecciones.

Silvio Berlusconi durante el programa de televisión 'Porta a Porta', en Roma, Italia (Reuters).
Silvio Berlusconi durante el programa de televisión 'Porta a Porta', en Roma, Italia (Reuters).

El único que quizá goza de cierta solidez sería el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini. Este partido, aliado en ocasiones anteriores con Berlusconi, está viviendo una nueva etapa con Salvini, viva imagen del populismo, con sus continuas diatribas ultraderechistas y mensajes imprecisos que lanza a través de las redes sociales, en las que opera en constante campaña electoral. De hecho en Italia es criticado por no poner un pie en Bruselas a pesar de ser eurodiputado. A Salvini sencillamente le interesa más Roma. No obstante tampoco parece perfilarse como líder claro de un grupo de votantes lo suficientemente sólido como para crear una alternativa viable en el país, ya que además, sus partidarios suelen limitarse al norte de Italia, cuya independencia ha reclamado su partido tradicionalmente.

En medio de este panorama, el verdadero ganador ha sido el Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo, difícil de situar en el espectro político, con posturas populistas que toma prestadas tanto de la izquierda como de la derechaEn medio de este panorama, el verdadero ganador ha sido el Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo, difícil de situar en el espectro político, con posturas populistas que toma prestadas tanto de la izquierda como de la derecha. Se ha presentado como el único partido que tiene un líder claro y una jerarquía firme y reconocible, además de una lista de cambios y un programa en fase de consenso por los militantes a través de internet y ha visto aumentar sus posibilidades de gobierno de una forma extraordinaria en la política europea, teniendo en cuenta que se fundó en 2009.

A pesar de que Matteo Renzi es un auténtico animal político, al que nadie ha hecho sombra en los últimos años, le ha faltado sobre todo consenso, tanto en sus propias filas como con el resto de partidos a la hora de abordar algo tan vital como la reforma de la Constitución. En cualquier caso, cabe destacar que, si de lo que se trata es de extrapolar el referéndum a unos comicios generales, Renzi ha conseguido aglutinar en solitario el 40,05% de los votos, frente al 59,95% que se reparte entre todos sus detractores. Aunque esto de nada ha servido, y el golpe ya se ha asestado.

La situación en Italia es naturalmente de incertidumbre. No se sabe cómo transcurrirán las próximas semanas. Todo apunta a que una vez se haga efectiva la renuncia de Renzi, se configure un Gobierno de transición y se convoquen elecciones anticipadas. Todos los partidos están ya trazando sus estrategias en un clima de evidentes aguas revueltas. Pero como suele decirse, Italia es hábil en cambios políticos. Así lo recoge la célebre frase del Gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa: "De lo que se trata es de “cambiar todo para que todo siga igual”.

Mondo Cane

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