Alejandro Suárez es empresario e inversor privado en empresas tecnológicas de carácter innovador desde 1998, Vicepresidente de la AIEI (Asociación de inversores y emprendedores de Internet), autor de 'Desnudando a Google' y 'Ha llegado la hora de montar tu empresa' (Editorial Deusto).
Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña
10/10/2012
(06:00)
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Una de las mayores consecuencias que nos ha dejado este período de crisis económica tal vez sea la batalla de las grandes empresas de telecomunicaciones, especialmente en el sector de la telefonía móvil.
Los grandes operadores ―Movistar, Vodafone y Orange― han permanecido en una posición cómoda en la que se movían al unísono. Aunque comercialmente hacían ofertas más o menos agresivas y se pisaban siempre que podían, no existía una cruenta batalla en el frente. Pero eso ha cambiado en los últimos años.
El idílico escenario de los operadores comenzó a desvanecerse el día que el gobierno aprobó la aparición de los operadores virtuales. En otras palabras, más competencia. Pese a eso, y dado que éstos necesitaron un tiempo en armarse, se venía 'capeando el temporal' por parte de los grandes operadores. Pero esa circunstancia fue cambiando a medida que se agravaba la crisis económica.
Así, a principios de 2012 Movistar y Vodafone dejaron de subvencionar teléfonos móviles. Orange vio en ello una oportunidad única para hacer daño a la cuota de mercado de las dos anteriores, y continuó con su política de captación, que resulta realmente costosa. El resultado a día de hoy es el esperado: Orange gana por medio de la subvención clientes ―casi 300.000 en lo que va de año―, mientras que Movistar ―menos de 700.000― y Vodafone ―menos de 400.000― los pierden. Los operadores virtuales ganan el resto de la cuota de mercado que pierden los grandes ―unas 800.000 líneas―.
Ahora Telefónica presenta Movistar Fusión como su gran apuesta para detener esta sangría. La oferta comercial es atractiva. Si bien es cierto que podría dañar en los primeros meses la cuenta de la compañía, ya que producirá un evidente ahorro en decenas de miles de usuarios al agrupar precios y servicios, no lo es menos que, al menos a medio plazo, eso debería traducirse no solo en una fidelización, sino además en un zarpazo a la cuota de mercado de otros operadores que no proporcionar un servicio integral como el que ofrece Telefónica. Tal vez por eso Vodafone ha anunciado su intención de denunciar el producto ante tribunales europeos por "abuso de posición dominante".
Mi percepción personal es que todo este asunto deja a Vodafone con el paso cambiado. Unas cuentas dañadas en su filial española, una oferta agresiva de su principal rival difícil de contrarrestar, y el tercer gran operador aprovechando la coyuntura subvencionando terminales, les ha dejado mal parados. Por eso se ha llegado a rumorear su interés por hacerse con Yoigo, el principal beneficiario en 2012 de la pérdida de clientes de los dos grandes ―323.000 nuevas líneas―. Asimismo, por ese motivo, Vodafone ha avisado también de que, en determinadas circunstancias, podría volver a subvencionar terminales, lo que se interpreta ―al igual que el movimiento de Telefónica― como un intento de cortar la hemorragia.
Vittorio Colao, Consejero Delegado de Vodafone, ha comentado recientemente sobre Yoigo, ―que, por cierto, actualmente busca comprador―: "barajamos todas las oportunidades, y si Yoigo está disponible lo estudiaremos dependiendo del precio, las condiciones y lo que permita hacer el regulador".
Y si parece que el mercado está revuelto a nivel local, es incluso insignificante en comparación con la madre de todas las batallas: la que se produce en nuestro bolsillo. El nuevo iPhone 5 parece que arranca comercialmente según lo esperado. Al frente, y casi en silencio, crece este nuevo gigante, el futuro gran monopolio a la sombra de la telefónica móvil mundial, que tiene un único dueño ―Google― y un único miedo: la guerra de las patentes y licencias.
En el mundo cada día se dan de alta 1,3 millones de teléfonos móviles bajo la plataforma Android. A fecha de hoy existen ya cerca de 500 millones de smartphone y tablets con el sistema operativo Android en el mundo. Frente a eso, que Apple vendiera en su primer fin de semana 5 millones de iPhone 5 a bombo y platillo parece 'pecata minuta'. De seguir ese ritmo ―que a todas luces parece tener aún margen de mejora―, a finales de 2013 habría más de 1.000 millones de personas en todo el mundo usando Android. Viendo estas cifras, la cruenta batalla de los operadores nacionales por las cuotas de conexión parece incluso anecdótica.
Estamos viviendo una completa reordenación tecnológica en la que Apple y Blackberry tienen su sitio reservado en la corte del 'Rey Android'. En otras palabras, el futuro monopolio de la telefonía móvil 'made in Google'.
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COMENTARIOS
Yo 15 años con Vodafone,quise que me desbloquearan el móvil y me dieron largas, me trataron a la patada, me gasté 15€ en liberarlo y ahora estoy con Másmóvil desde hace unos meses, me ahorro un 40% y mi móvil funciona igual, me conecto a internet cuando quiero, tengo mi correo, mi facebook, mi tweeter, etc. etc. sin ataduras, cuando me fallen, me cambio y punto.
