Un wombat rompe el silencio: "Sí, mi caca tiene forma de cubo"

Las extrañas heces de este marsupial australiano desconciertan a los biólogos. Hablamos con uno de ellos para desvelar el misterio

Foto: Bruce posó para nuestras cámaras a las puertas de su mansión
Bruce posó para nuestras cámaras a las puertas de su mansión

Los wombats son unos adorables marsupiales que viven en Australia. Paticortos y con forma de tonel, pueden alcanzar un metro de longitud y superar los 30 kilogramos de peso. Estos animales son peculiares hasta para un continente lleno de canguros y casuarios, pero su característica más extraña es la forma de sus heces, que tienen forma de cubo sin que nadie sepa muy bien por qué. En Teknautas hemos contactado con un ejemplar decidido a romper el silencio con la condición de mantener el anonimato. El wombat al que llamaremos Bruce nos recibe en su madriguera del Parque nacional bosque Epping (Queensland, Australia). No nos hemos vuelto locos otra vez, lean hasta el final.

Pregunta: ¿Es verdad que ustedes los wombats cagan con forma de cubo?

Respuesta: Sí, nuestras heces son mucho más cuadradas que las del resto de los animales, aunque obviamente no son un cubo perfecto. A mí me gusta compararlas con un dado grande, cuyas esquinas están algo redondeadas.

Te ahorraré detalles, pero como la primera parte del intestino tiene muchas rugosidades, el material es estrujado con esa forma

P.: Sé que es una cuestión muy personal, pero ¿a qué se debe esa curiosa forma?

R.: Para nosotros es una cuestión de vida o muerte. Los wombats vivimos en áreas con poco o ningún acceso al agua, así que casi nunca bebemos. La obtenemos de las plantas que comemos... que en realidad no contienen mucha agua ni nutrientes. Como debemos aprovechar los alimentos al máximo, estos se toman su tiempo a la hora de atravesar los intestinos. Para que te hagas una idea, el invierno pasado estuve dos semanas digiriendo una única comida.

P.: Veo que la vida de un wombat no es fácil, pero eso no explica los cubos...

R.: ¡Claro que sí! Las plantas que digerimos tardan tanto en 'salir' que cuando lo hacen, las heces son muy secas y duras. Te ahorraré detalles, pero como la primera parte del intestino tiene muchas rugosidades, el material es estrujado. La mayoría de wombats creemos que es entonces cuando se forman los típicos cubos, que luego se mantienen durante el resto de la digestión.

Muestra cedida por Bruce. (Wikipedia)
Muestra cedida por Bruce. (Wikipedia)

P.: He leído que además aprovechan esta forma para colocarlas sobre las rocas y marcar el territorio.

R.: Eso son falacias, embustes de gente que jamás ha visto un wombat. Somos animales muy limpios, tanto que utilizamos 'letrinas', zonas comunales donde defecamos. Al menos los de mi especie, los wombats de hocico peludo del sur. Lo que hagan mis primos del norte con sus heces, ni lo sé ni me importa.

P.: ¿Puede entonces garantizarnos que no hacen nada extraño con sus heces?

R.: Como sabrás, los wombats no tenemos una vista muy aguda. Colocar algunas heces en el camino entre madrigueras nos ayuda a orientarnos. Solemos tener varias 'casas' en la misma área conectadas por 'autopistas', y de esta forma es más difícil perderse. Pero prometo que la mayor parte van destinadas a las letrinas que te comentaba.

P.: No se ofenda, pero con ese cuerpo rechoncho me lo imagino más cavando madrigueras que moviéndose.

R.: Ese es un mito que nos gusta extender, así pillamos por sorpresa a los dingos y los demonios de Tasmania, nuestros principales depredadores. Entre tú y yo, podemos correr a 40 kilómetros por hora y mantener esa velocidad hasta un minuto y medio. Suficiente para escondernos en una de nuestras muchas madrigueras. De todas formas es cierto que somos grandes excavadores: estas zarpas que ves aquí mueven un metro de tierra al día sin problemas.

 

No tenemos una vista muy aguda, así que colocamos algunas heces en el camino entre nuestras muchas madrigueras para orientarnos

P.: Teniendo en cuenta que todos ustedes son marsupiales, tampoco parece muy cómodo cavar con una 'bolsa' en la barriga.

R. Oh, es que tenemos un pequeño truco para eso. La apertura está hacia detrás en lugar de hacia delante, así las crías no se nos llenan de tierra. La verdad es que los wombats somos raros hasta para los estándares marsupiales, y mira que los canguros son bien suyos.

P.: ¿Insinúa que no son tan indefensos como parece? ¿Debería preocuparme?

R.: [Ríe]. Confieso que nuestros tatarabuelos, allá por la Edad de Hielo, tenían el tamaño de un rinoceronte. Todavía hoy somos muy protectores con nuestro territorio, pero los ataques a humanos son raros. Apenas algún mordisco pequeño, lo que pasa es que a veces podéis ser muy quejicas..

P.: Tengo que preguntarle por la mascota no oficial de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, 'Fatso el wombat culogordo'. ¿Consideraron esta decisión un insulto?

R.: ¡Todo lo contrario! Los wombats estamos muy orgullosos de nuestro trasero. No sé si se nota, pero gran parte de mis cuartos traseros son de cartílago duro. Gracias a esto, cuando nos persigue un depredador saltamos de cabeza a la madriguera y la taponamos con las nalgas. Al no tener cola y ser tan duro, resulta muy difícil de agarrar. A ver quién nos mueve de ahí.

Llegado este punto de la entrevista, al lector puede que le sorprenda saber que en realidad no hemos hablado con un wombat de verdad. Las respuestas han sido adaptadas a partir de una conversación a través de email con el investigador de la Universidad de Adelaida, Michael Swinbourne, biólogo experto en estos curiosos animales. Ningún marsupial ha sido dañado para escribir este artículo, pero no tengan la más mínima duda: los wombats cagan cubitos.

Cartas al Profesor Farnsworth

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ºC

ºC