Óscar Hormigos
Revolución App

Hormigos es fundador de The App Date, el evento internacional sobre el mundo de las aplicaciones, director de The App School escuela para la divulgación de 'apps' y el creador The App Fest, el primer festival de aplicaciones para todos los públicos. Vivió en primera línea el desembarco de internet en España, fue el fundador y socio de compañías pioneras como WYSIWYG, The next ad o Zentropy. Ahora vuelve a hacerlo desde el epicentro de la 'Revolución App' para inspirar, asombrar y abrir mentes.

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El médico llega en un 'smartphone'

Óscar Hormigos 18/07/2012    (06:00) Escribe tu comentario

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Saber si tenemos fiebre, medir el ritmo cardiaco o controlar los niveles de glucosa en sangre. Observar nuestro electrocardiograma en tiempo real o conocer nuestro nivel de estrés. Todo desde el teléfono móvil que guardamos en el bolsillo. Hablamos lo que se llama mHealth, algo así como salud móvil, un concepto anglosajón que pone nombre al enorme papel que los smartphones comienzan a tener en el terreno de la salud.

Podría parecer ciencia ficción pero nada más lejos. Las cinco funciones de control de nuestro cuerpo con las que acabo de arrancar este artículo están en este momento al alcance de cualquier usuario de smartphone o lo estarán en breve. Se calcula que existen 6.000 aplicaciones médicas, tanto para uso profesional como para pacientes, y los datos indican que en 2015, 330 millones de personas harán uso de aplicaciones médicas.

En España sabemos que el 72% de los profesionales de la medicina es usuario de teléfonos conectados y el 82% lo utiliza a diario con fines profesionales. En ese campo nuestro país ya se ha lanzado al desarrollo de aplicaciones de diagnóstico como por ejemplo Dermomap, una app creada por el prestigioso equipo médico del Dr. Pedro Jaén para la ayuda del diagnóstico de enfermedades de piel. Al otro lado, en el de los pacientes, las posibilidades y las utilidades son muchas. Un ejemplo son las más de 20.000 descargas de pago registradas solo en nuestro país de la app española Fiebre Niño Plus, que ayuda a los padres a calcular la dosis exacta de los clásicos Apiretal (Paracetamol) o Dalsy (Ibuprofeno).

Todavía fuera de las tiendas pero ya en fase de comercialización, el primer smartphone especializado en salud se presentaba hace unos días. Creado por una empresa suiza, LifeWatch es un teléfono que analiza y registra la salud y el bienestar del usuario. Para ello mide la temperatura corporal, el ritmo cardiaco, la grasa corporal, el estrés, genera electrocardiogramas y mide el azúcar o la presión sanguínea. Algo más rápido ha ido Samsung que pone a la disposición de los usuarios de su flamante Galaxy III la app de control de hábitos de vida SHealth, un paso más en el avance de las aplicaciones de análisis y control de valores básicos de bienestar.


Los datos que analizan estas apps, como la sangre o el ritmo cardiaco, se recogen con dispositivos vinculados al móvil como este tensiómetro o este analizador de glucosa en sangre. Gracias a avances como estos y a aplicaciones como Glooko, los diabéticos han encontrado en las apps una verdadera herramienta para mejorar su calidad de vida. Lo mismo sucederá pronto con los enfermos de asma que ya cuentan con un dispositivo para mandar información del inhalador tradicional a su movil. Otro ejemplo de la mejora en el día a día de la vida de los enfermos, en este caso más graves, es Pain Squad, una app creada por el Hospital Sick Children en Toronto que a través del juego ayuda a la investigación en la reducción del dolor de los niños con cáncer.

Objetivo, evitar enfermedades

Evitar enfermedades de una fuerte mortalidad es otra de las ramas de la investigación con aplicaciones. Un equipo formado por expertos de Harvard y de otras universidades norteamericanas ha desarrollado LifeLens, un proyecto con el que identificar la Malaria a través del móvil reduciendo costes en material y margen de error.

En esa línea, el telediagnóstico es uno de los retos hacia donde miran las apps y los dispositivos. Uno de los primeros avances es el prototipo de smartphone generado por un grupo de científicos coreanos del centro de investigación Kais. Se trata de un teléfono cuya pantalla analiza al tacto de nuestro cuerpo posibles problemas biomoleculares. Evitar menores costes en los ensayos clínicos de nuevos medicamentos y que quienes los prueban no tengan que desplazarse ha llevado al desarrollo de acuerdos como el anunciado recientemente por Vodaphone que apoyará la recepción datos de este tipo desde buena parte del mundo.

En total se calcula que las aplicaciones de medicina crecerán un 800% en el próximo año y que moverán un volumen de negocio de alrededor de los 17.000 millones de dólares. Cifras que impresionan y una nueva tecnología por delante ante la que los usuarios esperamos que, como mínimo, ayude a mejorar nuestras vidas.
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