José Mendiola está licenciado en Ciencias Económicas por la Univ. de Deusto, especialidad marketing por el Instituto Superior de Comercio de París. Es consultor de marketing y comunicación estratégica, además de experto en nuevas tecnologías y tendencias. En el campo del periodismo es senior blogger en Engadget en español y fundador de los portales palManiac y palmInsider.
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Ya está aquí. El cotizado tablet de Microsoft ha dejado de ser un prototipo en manos de sus creadores, para convertirse en un producto tangible que ya puede reservarse en Estados Unidos. Esta es la buena noticia, pero la mala ha caído como un jarro de agua fría para aquellos que albergaron la esperanza -alimentada por un rumor- de que los de Redmond comercializarían la tableta a precio de derribo: 199 dólares ni más ni menos.
Y finalmente no ha sido así: el Surface más barato costará en Estados Unidos 499 dólares para el modelo de 32GB, un importe mucho más cercano al precio al que Apple comercializa el iPad en aquel país, aunque obligadamente más competitivo. En este sentido, falta por confirmar a qué precio saldrá a la venta en Europa (y por cierto, como saben, España no aparece entre los primeros países en los que se podrá adquirir el 'tablet' desde la web).
Pero el precio no es el único argumento con el que los de Steve Ballmer querrán hacerse un hueco en el mercado, y por este motivo, Microsoft ha iniciado una intensa campaña de comunicación en varios frentes con la que espera no sólo reclamar su porción en un complejo mercado, pero sobre todo, luchar contra sus propios fantasmas. Lo cierto es que Surface enamoró desde el primer momento a buena parte del mercado: suponía un soplo de aire fresco, un planteamiento diferente en un segmento dominado con mano de hierro por Apple y Android (en menor medida). Sin embargo, Microsoft arrastra el peso de la mala imagen producida por una serie de productos que han fracasado sonoramente, y que ha llevado al propio CEO a estar en el disparadero.
Objetivo, cambiar de imagen
Y no bastaría con una campaña de comunicación al uso para zafarse de sus demonios, así que Microsoft ha abierto varios frentes para dar a conocer el producto e intentar convencer a un mercado muy escéptico ante los sucesivos fracasos de muchos de los recién llegados. Por un lado, el anuncio al uso. El creador de Windows ha optado por un animado y dinámico spot que ha comenzado a emitirse en las televisiones de Estados Unidos y en el que se hace hincapié en dos de los elementos más diferenciadores del producto: su teclado magnético y su gama de colores. De hecho, el anuncio juega con el 'clic' que se escucha al conectar el teclado al 'tablet', y es el hilo conductor de toda una trama, donde puede verse a un grupo de usuarios eminentemente joven, pero también a ejecutivos bailando al ritmo de la rutilante estrella de Microsoft.
Sin embargo, el fabricante sabe dónde pisa y tiene que arriesgar a la hora de dar a conocer el producto. En este sentido, si logra que alguna de sus acciones sea viral, se apuntará un considerable éxito. Suponemos que se trata de la primera de toda una saga de acciones en esta línea, pero nos quedamos con la estampa de Steven Sinofsky, directivo de la casa, subido en un Surface transformado en un monopatín, en una sabia maniobra para demostrar la resistencia del producto (tanto en su chasis, como en su pantalla Gorilla Glass 2. Por cierto, fue el propio Sinovsky el que protagonizó una de las anécdotas de la presentación del producto, al quedarse bloqueado en pleno directo el Surface que tenía entre las manos. Este vídeo sí que fue viral. Y en poco tiempo.