Cómo buscar el regalo perfecto para que nuestra pareja se derrita con él

Sea sincero ¿cuántos de los regalos que le ha hecho su pareja le han gustado? Cuántos ha devuelto o cuántos ha guardado en lo más profundo

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    Sea sincero ¿cuántos de los regalos que le ha hecho su pareja le han gustado? Cuántos ha devuelto o cuántos ha guardado en lo más profundo de su armario. Hasta ese día en el que oye: “Cariño, ¿no te pones aquello que te regalé?”. Entonces no habrá nada que hacer. Tocará ponérselo y rezar para no encontrarse con alguien conocido. Es cierto; hay personas que nunca aciertan cuando regalan. Pero no es difícil entender por qué. Son esos que siempre repiten: “No sé por qué te complicas tanto. Compra cualquier cosa”.

    ¿Es usted uno de ellos? Si lo es, puede que tenga razón y ese esfuerzo sea innecesario. Si un presente no gusta, se devuelve y ya está. Pero la investigación sugiere lo contrario. Muestra que un buen regalo puede mejorar mucho nuestras relaciones. Ayuda a expresar afectos y sentimientos; también muestra cómo somos y el grado en el que nos importan los otros. Y, por si fuera poco, se ha confirmado que quién lo recibe, nota todo eso. Pudiera ser que después de todo, esforzarse por hacer un regalo adecuado no sea algo tan intrascendente.

    ¿Merece la pena complicarse buscando un regalo?

    La investigación coincide. Merece la pena. Sobre todo si la persona que lo recibe nos importa. Hoy contamos con algunas evidencias importantes:

    • Hemos sabido que esforzarse por buscar un presente adecuado hace que mejoremos en el plano personal; potencia nuestros afectos y mejora nuestra empatía. Se ha demostrado que quienes gastan energías en ello son más sociables, afectuosos y empáticos. Es lógico. Quién se esfuerza por satisfacer a otros con algo “banal” es fácil que lo haga en todo lo demás.
    • Pero además se ha confirmado que un regalo exitoso une muchísimo. Un estudio muy amplio de Murray demostró en 2002 que con ello se refuerzan vínculos, sentimientos de afinidad y sintonía. Los resultados fueron concluyentes. Los que recibieron presentes de su gusto se sintieron más unidos a quién regaló. Valoraron fuertemente que dedicasen tiempo a analizar sus gustos y satisfacerles. Pero, ¿qué pasa si un regalo no nos gusta?

    Los riesgos de un mal regalo

    • Este estudio también muestra los efectos de elegir mal. Se demostró que un presente inadecuado puede alejar y desunir. Quién lo recibe asume que quién lo hizo no nos conoce y carece de interés y sintonía por nosotros. Pero si falla la pareja, es aún peor. Se asume que la relación no funciona. Tenga cuidado. No subestime el daño de un mal regalo elegido con prisa.
    • Otro estudio de la Universidad de Columbia demostró que ante ese desatino hombres y mujeres actúan de distinta forma. Las mujeres suelen tratar de justificar la mala elección de su pareja con excusas. Los hombres en cambio, hablan de las diferencias que los separan y pronostican que la relación pronto llegará a su fin. Según esto, los chicos son más realistas.
    • ¿Significa esto que cualquier regalo será del agrado de una mujer? Ni mucho menos. Los datos son claros. Cerca del 65% de los presentes que reciben de sus parejas se devuelven o no se utilizan nunca. ¿Eso importa? Pues debiera. Porque si a pesar de fallar nos siguen queriendo ¿podríamos imaginar que sucedería si al fin un día atinásemos por fin con nuestro regalo?

    Cómo elegir el regalo perfecto

    El regalo perfecto depende de cómo sea cada persona, pero la investigación ha aportado claves valiosas que pueden favorecer sin duda, nuestras posibilidades de éxito:

    • Se ha comprobado que el regalo más infalible debe tocar directamente las emociones. Sea quien sea quién lo reciba, debe demostrar nuestro afecto de forma clara y explícita y activar  las emociones de quién lo recibe.
    • Y si va destinado a su pareja, procure además que sea romántico. Caerá a sus pies. Pero si estos  gestos no le salen, no se apure; la investigación ha extraído claves que pueden ayudarle.
    • El psicólogo británico Richard Wiseman hizo un amplio estudio tratando de conocer el tipo de detalles que normalmente se consideran más románticos. Y los resultados no presentan duda. Si desea hacer un regalo inolvidable, no busque objetos, regale experiencias. Se demostró que pocos cosas tienen tanto efecto como una proposición novedosa o una escapada. No se lo piense, salga a una localidad cercana, regale un paseo romántico o una cena en casa a la luz de las velas. No se obstine. Renuncie a comprar una colonia.  
    • Pero no haga siempre el mismo plan. Mantenga la novedad. Se ha comprobado que experiencias así son fundamentales sobre todo para una pareja que lleva junta mucho tiempo.
    • También se demostró que un regalo divertido o inesperado asegura el éxito. Un 40% coincidió en que tapar los ojos y dar una sorpresa es algo emocionante y muy romántico. Busque ideas similares. Sea imaginativo.

    Todos estos presentes están cargados de emoción, novedad y sorpresa; algo irresistible y que además dispara dosis muy elevadas de dopamina: la hormona responsable del placer. ¿Cómo no iban a estar todos estos deseos en los primeros puestos de la lista?

    • ¿Pero adivinaría qué desearon las mujeres más que nada? Pues escuchar “que eran las más maravillosas del mundo”. Sí; regalar romanticismo fue lo más valorado. Qué fácil y barato.
    • Y sabemos algo más. Si de verdad quiere triunfar, exprese su afecto por escrito. Las palabras se mantendrán y eso será de gran efecto. Así que póngase en marcha: Escriba un mensaje romántico. Pero esfuércese. No se limite a decir “Eres estupenda. Te quiero”. No vale. Expláyese.
    • Y si escribimos a un hombre, ¿tendrá el mismo efecto? Parece que sí. Se ha demostrado que ellos sólo escuchan cosas bonitas de su pareja. Alabe sus oídos… O su vista. Están más necesitados. Valdría también un poema o una canción. El 28% de los encuestados, hombres y mujeres, mostraron deseo de recibir ese tipo de regalos. ¿Algo más? Pues sí. El 25% deseó ser agasajado con un baño de espuma. Un 22% que le llevasen el desayuno a la cama y el mismo porcentaje, que les dejasen una nota cariñosa en casa.

    Son regalos sencillos, pero al fin se ha demostrado que son muy más valorados y superan con creces a cualquier regalo material. Y más cuando sabemos que el éxito de este tipo de regalos dispara las posibilidades de sexo.

    Es cierto. Realmente nos complicamos demasiado. Misterio, sorpresa, romanticismo, sexo. ¿Quién desearía un reloj de pulsera?

    Diván Digital
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