Los hábitos que siguen antes de dormir las personas que triunfan
  1. Alma, Corazón, Vida
  2. Empecemos por los principios
Héctor G. Barnés

Empecemos por los principios

Por

Los hábitos que siguen antes de dormir las personas que triunfan

Pocos nos paramos a pensar sobre lo que hacemos antes de dormir, pero está demostrado que puede influir en un alto grado en nuestra productividad

Foto: Raúl González Blanco, durante su paso por el Schalke 04. (Efe)
Raúl González Blanco, durante su paso por el Schalke 04. (Efe)

Pocos recapacitamos acerca de ello puesto que forma parte de nuestra cotidianidad y para cuando llega el momento ya estamos demasiado cansados como para detenernos a pensar, pero a qué dedicamos esa hora o media hora previa antes de introducirnos en la cama, esos “restos del día” que raramente aprovechamos, tiene una gran influencia en nuestro descanso nocturno.

La ciencia ha demostrado por activa y por pasiva que lo que hacemos (o dejamos de hacer) en los últimos compases del día puede determinar nuestro rendimiento al día siguiente.Lamentablemente, la entrada de tablets, ordenadores portátiles y smartphones en nuestros dormitorios ha perjudicado seriamente nuestro descanso nocturno, puesto que la luz que arrojan dichos artilugios impide la producción de melatonina, esencial para la conciliación del sueño durante la noche.

También lo ha hecho la imposibilidad de desconectar de nuestro trabajo durante la noche, lo que nos impide llegar a un sueño profundo y reparador. Sin embargo, algunos de los comportamientos llevados a cabo por personas altamente exitosas pueden iluminarnos a la hora de organizar nuestro tiempo nocturno. Algunas de ellas fueron recopiladas por un reciente artículo publicado en Business Insider, y otras, son conocidas a partir de las biografías de dichos personajes. ¿En qué aciertan y en qué yerran las siguientes celebridades?

  • Barack Obama

El presidente de los Estados Unidos es un hombre de familia y un responsable trabajador que se define a sí mismo como “un búho nocturno”. Cena alrededor de las siete de la noche con su familia, acuesta a sus hijos a las ocho y media y retorna a su escritorio para trabajar un poco más hasta las once de la noche. Su día suele terminar de la misma manera: dedicando media hora o una hora a la lectura, hasta que apaga la luz poco después de la media noche. Ello probablemente señale que el demócrata es una de esas personas que se activan durante la segunda mitad, pero también, que ha aprendido del consejo que asegura que un poco de lectura antes de apagar la luz puede ayudarnos a conciliar el sueño, siempre y cuando se trate de un libro físico y no un eBook, preferiblemente si se trata de una novela de ficción que permita el escapismo y no ensayo, que en muchos casos nos hace recordar los problemas del mundo real. Totalmente prohibido está estudiar antes de dormir, porque nos distrae del sueño y, además, más tarde no recordaremos nada de lo aprendido.

  • Arianna Huffington

Puede parecer paradójico que la fundadora de uno de los medios de comunicación más importantes de la red apueste por el papel para terminar el día, pero eso al menos demuestra que lee la sección de salud de su propio periódico. La influyente escritora de origen griego renuncia a los artilugios electrónicos en el dormitorio y reconoce su preferencia por los “libros reales”, así como por una ocasional siesta vespertina.

  • Michael Lewis

Una de las grandes preguntas que todo artista dedicado a la labor creativa se ha realizado en un momento u otro de sus vidas es de qué manera pueden extraer el máximo jugo al día, que muchas veces se pasa volando sin que se sea capaz de agotar su productividad. Por esa razón, muchos escritores, como es el caso del autor de Moneyball. The Art of Winning an Unfair Game (W.W. Norton & Company) o La gran apuesta (Debate) Michael Lewis, prefieren pernoctar y dedicar el turno de noche a escribir. Es, como ha recordado en una entrevista publicada en el libro de Robert Broynton The New New Journalismuna manera de no ser molestado por la familia, así como de esquivar las llamadas, las interrupciones y los ruidos, que quizá no sea lo mejor para la salud al obligar a dormir durante el día, pero sí para la productividad.

  • Emily Brontë

La autora de Cumbres borrascosas sufrió problemas de insomnio a lo largo de toda su vida, lo que muchas veces provocaba que diese vueltas alrededor de su habitación con el objetivo de cansarse y, así, conciliar mejor el sueño. Aunque la estrategia tiene su lógica, probablemente sería poco útil, ya que el cansancio sería contrarrestado por una acuciante sensación de nerviosismo causada por la activación del ejercicio físico. El insomnio ha sido, no obstante, una fecunda inspiración para poetas de muy diferente pelaje, como es el caso de Walt Whitman o Robert Frost, cuyos trabajos se recogen junto al de Brontë en el volumen Acquainted with the Night: Insomnia Poets (Columbia University Press).

  • Benjamin Franklin

“No te acostarás sin saber una cosa más”, dice el refranero español. Se trata también de una idea que el Padre Fundador estadounidense debía tener presente cada noche en la cama cuando se preguntaba a sí mismo “¿qué he hecho bueno hoy?” y repasaba la jornada, tal y como relata en su autobiografía, con el objetivo de alcanzar la “perfección moral”.

  • Winston Churchill

No hay lista en la que no aparezca el antiguo Primer Ministro británico, ya sea por unos motivos u otros. Es su afición a las bebidas espirituosas lo que le emplaza en esta, ya que raramente su jornada terminaba sin un vaso de whiskey, una breve siesta, la cena, y otra copita más acompañada de un puro. Comorecordábamos recientemente, el consumo de alcohol puede ayudarnos a la hora de conciliar el sueño, pero a la larga es contraproducente, debido a que provoca que este sea más ligero.

  • Michael Phelps

El de los deportistas es un caso aparte con unas peculiaridades muy concretas, puesto que se deben casi por completo a sus cuerpos, por lo que necesitan cuidar estos con mimo. Algo bastante habitual es pasar la noche en cámaras de aire que regulen el oxígeno que procesa el cuerpo con el objetivo de mejorar la resistencia física, tal y como se afirma que hacen el campeón de natación Michael Phelps o, en nuestro país, el exfutbolista del Real Madrid Raúl González Blanco. Desde luego, dos casos de carreras fulgurantes hasta su último momento.

Sueño Productividad Raúl González Blanco
El redactor recomienda