Es noticia
Menú
Abuelos y nietos
  1. Alma, Corazón, Vida
  2. Relación Padres e Hijos
Berta Ponce Martín

Relación Padres e Hijos

Por

Abuelos y nietos

Si miramos hacia atrás, seguramente la mayoría de nosotros nos acordemos de muchos momentos que hemos vivido con alguno de nuestros abuelos. Es frecuente que estos

Si miramos hacia atrás, seguramente la mayoría de nosotros nos acordemos de muchos momentos que hemos vivido con alguno de nuestros abuelos. Es frecuente que estos hayan ocupado un lugar importante en nuestra crianza acompañándonos en muchas ocasiones.

En España, en las últimas décadas, han surgido muchos cambios de distinta clase: ha bajado la natalidad, ha aumentado la esperanza de vida, la mujer se ha incorporado al mercado laboral, etc. Todo esto influye notablemente en las dinámicas familiares, entre ellas, el papel de los abuelos.

Cambio de roles

A medida que pasan los años vamos adquiriendo múltiples roles, si hay alguno que marca sin duda un antes y un después en la vida es cuando una persona se convierte en padre y también cuando uno pasa a ser abuelo. Cualquier cambio de rol genera emociones que necesitarán su tiempo para ser integradas adecuadamente.

La noticia de que uno va a tener un nieto será algo que siempre se recordaráComo padres, una de las cosas que nos hace ponernos en contacto con la relación que hemos tenido con nuestros progenitores es tener un hijo por primera vez. Por un lado, esto nos hará poder comprenderles mejor, nos damos cuenta de la dificultad de la tarea. También puede ser un momento de revisión, ya que nos daremos cuenta que muchas cosas se trasmiten de generación en generación (formas de expresar las emociones, maneras de ver el mundo y formas de reaccionar ante las distintas situaciones). Reflexionar acerca de todo esto nos ayudará a pensar en como queremos que sea la relación con nuestro hijo.

Como abuelos, la noticia de que uno va a tener un nieto será algo que siempre se recordará, una mezcla de emociones nos invadirá, pueden ser sensaciones muy contradictorias que pueden ir de la inmensa alegría al impacto de pasar a una nueva etapa donde nos veremos inevitablemente más mayores.

Una vez que nace el nieto, es posible que surjan conflictos en algún momento. Es frecuente que padres y abuelos piensen diferente en el tipo de educación aplicada al niño. En ocasiones, también, los padres esperan que los abuelos colaboren más en la crianza o bien sienten que se involucran demasiado. Esto puede generar tensión y malestar en ambos.

Habrá ciertas actitudes que favorecerán que la relación entre todos sea más fácil

¿Qué actitud de los padres ayuda a los abuelos?

Encontrar un equilibrio entre ayudar y sentirse cómodos será fundamental para los abuelosLos primeros años de un niño están llenos de demandas para los padres, si ambos trabajan necesitarán apoyo. Quien se queda con los niños y durante cuanto tiempo serán temas de los que habrá que hablar. Encontrar un equilibrio entre ayudar y sentirse cómodos será fundamental para los abuelos.

Es cierto que la situación de cada pareja de padres es diferente pero muchas veces lo que falla es la comunicación. Si hay un espacio para hablar de estas cosas entre padres y abuelos, será más fácil llegar a acuerdos y entenderse unos a otros.

También es importante revisar las expectativas que tiene uno con referencia a los abuelos, esperar que estén siempre disponibles puede ser muy abrumador para ellos. Hay muchas variables que los padres han de tener en cuenta y que influyen en que los abuelos colaboren más o menos en la crianza: la edad, la profesión, la distancia a la que vivan o el número de nietos. Si los padres tienen esto en cuenta y son tolerantes todo será más fácil.

¿Que actitud de los abuelos ayuda los padres?

Lo que más necesitan los padres es acompañamiento en su tarea, sentir que tienen cerca a alguien con más experiencia, a alguien que puede ayudarles en la medida de sus posibilidades.

Los abuelos pueden dar su opinión teniendo en cuenta que finalmente las decisiones han de tomarlas los padresSi los abuelos dan demasiados consejos sobre la crianza pueden hacer sentir más inseguros a los hijos. Estos necesitan ser independientes y decidir como criar a sus hijos. El niño que ha nacido no es una segunda oportunidad para volver a ejercer de padres, su rol ya no es el de educar si no el de cuidar, mimar y proteger.

A veces los abuelos tienen formas de pensar diferentes, normalmente en la forma de educar, pero podrán aconsejar y dar su opinión teniendo en cuenta que finalmente las decisiones han de tomarlas los padres.

Será de mucha ayuda para los padres sentir que cuentan con los abuelos para echarles una mano: cuando los niños están malos, para poder salir alguna noche, cuando nace un nuevo hermanito. O en momentos difíciles como una separación o un divorcio.

¿Que beneficios tiene para el niño una buena relación con sus abuelos?

¿Quien no recuerda alguna anécdota contada por su abuelo? Ellos son los grandes contadores de historias. A través de éstas, uno, cuando es niño, puede saber como se vivía antes, cosas de la familia o cómo eran sus padres de pequeños.

Es posible que nos encontremos con abuelos que en muchos casos ya no tienen cometidos profesionales, por lo que podrán dedicar más tiempo a sus nietos en lo referente al juego, paseos o diferentes diversiones. Esto hará que los niños vivan los encuentros en un plano más lúdico, donde no están tan presentes los horarios y obligaciones.

También los nietos pueden ayudar a sus abuelos acercándolos a una generación donde las nuevas tecnologías ocupan un lugar muy importante, enseñándoles a manejarse con el ordenador, el móvil, etc. Esto beneficiará a ambos, los abuelos aprenderán cosas nuevas y los nietos se sentirán importantes al poder enseñarles.

Para un niño tener cerca a una figura que le aporta consuelo, amor, experiencia, estabilidad, cariño, juego… será una de las mejores herencias que un abuelo pueda dejarle sin ninguna duda.

Si miramos hacia atrás, seguramente la mayoría de nosotros nos acordemos de muchos momentos que hemos vivido con alguno de nuestros abuelos. Es frecuente que estos hayan ocupado un lugar importante en nuestra crianza acompañándonos en muchas ocasiones.