El nacimiento de una madre

El período primal comprende la gestación, el nacimiento y el primer año de vida del bebé. Cada vez hay más evidencia científica que demuestra que, a

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    El período primal comprende la gestación, el nacimiento y el primer año de vida del bebé. Cada vez hay más evidencia científica que demuestra que, a nivel emocional, ésta es la etapa más importante y definitiva para el ser humano debido a que, en ella, se decide algo muy importante: la capacidad de amar de la persona.

    Durante el embarazo, el bebé vive las emociones de la madre como propias. Hoy en día, se sabe que hay períodos críticos en la gestación. No sólo es importante lo que la madre coma, beba y sienta, sino que, también es importante el momento del embarazo en el que lo hace. Por ejemplo, la ansiedad materna en la semana 32 está asociada con la hiperactividad y déficit de atención a los 4 y 7 años. El autor Thomas Verny plantea que “desde el momento de la concepción, la experiencia vivida en el seno materno, forma el cerebro y pone los fundamentos de la salud, de la personalidad, del temperamento emocional y de las capacidades intelectuales”.

    Michele Odent, ha conseguido demostrar que “la manera de nacer tiene consecuencias a largo plazo en términos de sociabilidad, agresión y capacidad de amar”. Este autor pone énfasis en la importancia de la secreción de oxitocina por parte de la madre y el bebé durante el parto. En este momento, madre y bebé liberan lo que Gabriela Bianco denomina “cocktail hormonal del amor”, compuesto por: oxitocina, endorfinas y adrenalina. Cada hormona cumple su función.

    Los mecanismos de la "hormona del amor"

    El mayor pico de secreción de oxitocina en la vida de una mujer se da tras el parto. Esta hormona hace que madre y bebé puedan enamorarse el uno del otro en el momento en el que se encuentran por primera vez. Este encuentro marcará para toda la vida a ambos y determinará la capacidad de amar a largo plazo del bebé. Este efecto sólo puede generarlo la oxitocina natural, no la sintética.

    Ocurre que, en los partos por cesarea, no se libera tanta cantidad de oxitocina como en los partos naturales. Es en estos casos en los que se torna muy importante el contacto piel con piel entre madre y bebé a través del contacto físico entre ambos con masajes y la toma del pecho. Esta hormona se encuentra presente en la leche humana y el bebé la adsorbe a través del tracto digestivo.

    El embarazo y el parto en sí mismos, no generan dificultades emocionales en la madre. Son procesos naturales y la mujer está perfectamente preparada desde la genética para abordar el proceso. Además, ocurren potentes mecanismos de autoafirmación para preservar la especie. Esto es, la madre que da a luz en un parto natural, se siente fuerte, por el cocktail hormonal, y por la experiencia que ha vivido que le marcará de por vida. La psicóloga Gabriela Bianco habla del empoderamiento que experimenta la madre al verse a sí misma capaz de dar vida.

    El embarazo y el parto en sí mismos, no generan dificultades emocionales en la madreSin embargo, en el momento del parto, es absolutamente necesario que los profesionales que atienden a la madre se comporten de una forma empática y respetuosa con ella. Es un momento muy importante en la sexualidad de la mujer, y es lógico que esté incómoda si hay muchas personas presentes en su parto o cesárea, y si no le dan un trato caluroso y afectivo. En muchos casos, el parto se convierte en traumático para la mujer debido a que no pueden darse estas condiciones. Es por esto, por lo que cada vez más mujeres realizan un plan de parto y cada vez más profesionales están comprometidos con el cuidado emocional de la madre durante el parto.

    Por todo esto, es muy importante que las futuras madres puedan prepararse para el parto tanto a nivel físico como a nivel emocional. Cuanto más informadas vayan y más fuertes y protegidas se sientan emocionalmente, mejor vivirán su parto. Cuanto mejor salga el parto, mejor se encontrará la madre tras dar a luz y podrá estar emocionalmente disponible para su bebé.

    En busca del parto perfecto

    En este sentido una práctica que protege emocionalmente a la madre es la realización de un plan de parto que active los recursos endógenos de la mujer para fortalecerla y promover su salud y la de su hijo. La vivencia de un parto traumático afecta emocionalmente a la madre y al bebé, con lo que prevenir que ocurra cumple una función importante, y repararlo, si es que ha tenido que ocurrir, se convierte en necesario.

    Se ha comprobado que la depresión post-parto se reduce hasta en un 60% en las madres que acuden a programas de grupoHay cursos impartidos por profesionales especializados en psicología perinatal que ayudan a los futuros padres a prepararse para el nacimiento de su bebé ayudando a programar el parto garantizando que sea lo más sano posible. Después del parto, también es muy útil un trabajo a nivel grupal con las nuevas madres y padres para reparar las dificultades surgidas en el parto y proteger la salud emocional de madre y bebé sus primeros meses de vida. Se ha comprobado que la depresión post-parto se reduce hasta en un 60% en las madres que acuden a programas de grupo de este tipo.

    También es importante resaltar que la depresión o ansiedad materna durante el embarazo no tratada, aumenta la probabilidad de que el parto se adelante y dificulte el crecimiento del bebé, pudiendo nacer éste con bajo peso. Esto también afecta negativamente en las relaciones del bebé lactante. Por todas estas razones es muy importante que las futuras madres y padres se cuiden a nivel emocional, y si se encuentran viviendo estrés o bajo de estado de ánimo, pidan ayuda, debido a que esto afecta a su hijo para el resto de su vida.

    Los profesionales especializados en este ámbito recomiendan abordar con terapia las dificultades emocionales que pueden surgir en el período perinatal, como por ejemplo, reducción y prevención de la ansiedad y miedo durante el embarazo y frente al parto, parto traumático, depresión u otra patología presente en el postparto, consciencia e integración de la experiencia del parto y cesárea, puerperio con dificultades de vínculo con el bebé, dificultades en la concepción y acompañamiento en el duelo y apoyo emocional en casos de pérdida gestacional y perinatal.

    Por último quiero recomendar a todas las mujeres que hayan sufrido una situación traumática en su vida, como por ejemplo haber sufrido abusos sexuales, o físicos, que realicen terapia con psicólogos especializados en psicología perinatal debido a que la situación del parto puede hacer que la persona viva una retraumatización. Si se hace un trabajo terapéutico previo, no sólo se evita esto, sino que se protege emocionalmente a la futura mamá para que esté emocionalmente disponible para cuidar de su hijo.

    Motherese                

    Relación Padres e Hijos
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