El antes y el ahora en el mundo laboral
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Lola García

Trabajo y sentido común

Por

El antes y el ahora en el mundo laboral

Hace cuatro años tenía una novia, trabajo estable y todo un abanico de posibilidades de ocio para poner en marcha cualquier fin de semana. Ahora, no

Hace cuatro años tenía una novia, trabajo estable y todo un abanico de posibilidades de ocio para poner en marcha cualquier fin de semana. Ahora, no tengo novia y acabo de vivir un ERE en mi empresa que me obliga a replantearme qué opción elegir entre las siguientes: irme al extranjero para profundizar en el inglés, realizar cursos gratuitos en programas informáticos relacionados con mi campo, seguir realizando entrevistas para intentar trabajar en España. Soy un chico joven, preparado con una titulación universitaria de ingeniería, y siento que hace 4 años tenía muchas más posibilidades de encontrar trabajo, con un salario acorde con mi preparación académica, que ahora. Me siento perdido.

Es muy fácil encontrar carreras técnicas solicitando los requisitos de un licenciado o grado superior ofreciendo un salario de un técnicoEstas son las palabras de un chico que, como muchos otros, aún siendo una persona que se caracteriza por su responsabilidad, constancia, y alta preparación, siente que actualmente en España no se está ofreciendo la posibilidad de desarrollarse profesionalmente a corto plazo. Estaba sorprendido porque hace tiempo, cuando buscaba ofertas de trabajo, las empresas solicitaban carreras universitarias acordes con los requisitos del puesto. Ahora es muy fácil encontrar carreras técnicas solicitando los requisitos de un licenciado o grado superior ofreciendo un salario de un técnico. Es decir, quiero el cerebro de un licenciado por un salario de un FP o grado medio. Otro detalle que resaltó, de gran interés, es que a esas ofertas ridículas hay que añadir que no solamente les piden un idioma obligatorio, sino que es habitual solicitar un segundo idioma obligatorio u opcional. Y por último, señaló que es difícil encontrar ofertas que no pidan experiencia porque son sustituidos por becarios.

¿Quién no se siente perdido hoy día? 

Es normal que se sienta perdido, el panorama actual no es precisamente el más idóneo para sentirse de otro modo. No obstante, destaco la inteligencia de esta persona por haber tomado la iniciativa, por haber analizado su situación y por haberse puesto manos a la obra. Es agosto, y en vez de haberse ido de vacaciones a quejarse, está realizando cursos intensivos de inglés para cuando se marche al extranjero, avanzando así en el aprendizaje. Está realizando entrevistas de trabajo y sigue buscando redes sociales que le permitan buscar nuevas oportunidades de contacto con empresas o personas influyentes.

Cómo leí en el título de un libro: "Está todo por hacer". Lo importante es no pararse, actuar y tener la confianza de que todo va a salir bien. Tener la autoconfianza es fundamental hoy en día. Los expertos nos dicen que la autoconfianza debe sustentarse en un conocimiento personal honesto sobre tus posibilidades y limitaciones, para que, al abordar cualquier tarea o iniciar relaciones, sepas manejar unas expectativas realistas para cosechar éxitos en vez de acumular intentos fallidos.

Un síntoma de que tu confianza se ha vuelto frágil es la presencia permanente de dudasSi no reconoces con honestidad tus puntos fuertes, cuando cometas un error tenderás a desvalorizarte y a conceder autoridad sobre tu vida a aquellos que “saben mejor que tú” lo que necesitas. Si te aceptas, podrás mostrarte como eres, sin escudos.

Un síntoma de que tu confianza se ha vuelto frágil es la presencia permanente de dudas, no sólo sobre qué o cómo hacerlo, sino también sobre los demás y su honestidad, dado que la vara de medir que les aplicas es la misma que utilizas contigo. Confía en tu propio criterio, y deja de adoptar el de los demás cuando la ocasión lo requiera. Fortalecerás tu sentimiento de autosuficiencia.

Recuerda que nadie confiará en ti si no lo haces tú. Tienes que empezar a creer en tus capacidades. No te avergüences de tu forma de ser y aprende a relacionarte con todo aquello que no te gusta de ti mismo. Descubrirás que, en realidad, le estás dando una importancia que no merece. Eres tan válido como cualquier otro ser humano. Grábalo en tu mente. No es lo que sabes, ni lo bien que haces las cosas, lo que te hace ser mejor persona. Olvídate de la perfección y déjate llevar por la espontaneidad.

¡Adelante!