¿Existen otras opciones de trabajo fuera de España?
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Lola García

Trabajo y sentido común

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¿Existen otras opciones de trabajo fuera de España?

Conozco dos personas que recientemente han decidido probar suerte fuera de España. El caso de uno de ellos es de un chico de 28 años con

Conozco dos personas que recientemente han decidido probar suerte fuera de España. El caso de uno de ellos es de un chico de 28 años con una gran preparación académica universitaria, ingeniero industrial especialidad electrónica, que sufrió un desenlace laboral nada optimista debido a la situación actual de crisis. Como era previsible, el ERE que se produjo en su empresa le afectó no solamente a él, sino a muchos otros compañeros. La primera reacción fue de gran desconcierto y desesperanza: “¿Y ahora qué hago?”

Pasado el bochorno inicial, se puso en acción y empezó a buscar trabajo, su sorpresa aumentó cuando descubre en las ofertas publicadas en las redes de búsqueda de empleo que los salarios han bajado muy considerablemente. Ya no solamente es necesario tener una carrera universitaria, sino que además se requieren dos idiomas obligatorios por tan sólo 18.000 euros y más de 5 años de experiencia con más de ciento y pico candidatos interesados en la misma oferta.

El segundo plan de acción de este joven fue probar suerte en el extranjero. Está en Turín trabajando en su especialidad. Recibí un WhatsApp en el que me hablaba de lo contento que está con haber tomado la decisión. Lleva tres semanas y su entusiasmo se ha vuelto a encender. No solamente está viviendo una nueva experiencia positiva, sino que además está perfeccionando su inglés y aprendiendo un segundo idioma, el italiano. ¡Enhorabuena! ¡Tu valentía ha merecido la pena!Ser proactivo es una de las virtudes para salir adelante, tanto dentro del país como fuera

Otra amiga, una gran profesional en marketing internacional con un inglés bilingüe y una amplia experiencia tras haber trabajado en diferentes países, se encuentra ante la sorpresa de que la empresa para la que trabajaba decide cerrar. Cuenta con un excelente currículum, que está por encima de lo que una empresa española quiere pagar ahora por un profesional experto. Y quizás su edad, que ronda los 50 años hace que no sea su mejor aliado. Hace muchos años que trabajó en Sudamérica, tomó la iniciativa de volver a emprender su andadura por esos lares y se fue a Chile recientemente. Acaba de aterrizar, y ya ha tenido varias entrevistas en diferentes centros interesados en su amplia experiencia profesional. ¡Enhorabuena! Ha vuelto a recobrar la ilusión.

Rescatar la ilusión

Les deseo a estos amigos, y a todos aquellos que deciden tomar la iniciativa y probar suerte en otros lugares, que sientan que se les reconoce su trabajo. En los tiempos que corren, ser proactivo es una de las virtudes para salir adelante tanto dentro del país como fuera. Es el momento de no ser reactivos, es decir, esperar a que no sucedan las cosas, si no que seamos nosotros los que hagamos que sucedan. Ya sean dentro o fuera del país.Podemos perder el monedero o el paraguas cuando llueve, pero no las ilusiones porque entonces sólo nos queda la desesperanza

Los expertos en psicología nos dicen que lo que nos falta cuando nos sentimos impotentes y sin esperanzas son las ilusiones. Sin ilusiones perdemos la fuerza que nos mueve, el timón que nos guía, el horizonte que nos espera. Podemos perder el monedero, el paraguas cuando llueve, pero no las ilusiones, porque entonces sólo nos queda la desesperanza.

Leí de una psicóloga clínica que cuando preguntaba a “esas personas infelices” por qué se sienten tan insatisfechas con frecuencia contestan: ”Porque no tengo la esperanza de que nada pueda cambiar”, “porque estoy agotado”… Entonces les suele preguntar: “¿Ya no tienes ilusiones? Y contestan que las han perdido. Últimamente, por desgracia, conozco a personas que la desesperación de la búsqueda de empleo les ha generado esos pensamientos y por tanto esa emoción. Si volvemos a los casos planteados al principio, vemos que supieron volver a buscar su ilusión, y lo mejor de todo, poner sus pensamientos al servicio de la acción, es decir, de la iniciativa para provocar que sucedan nuevos acontecimientos decidiendo marcharse a otro lugar, y así ha sucedido. ¿Cuál es tu ilusión?