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Los periodistas se vuelcan con el dirCom del PSOE en el Congreso despedido por Ferraz

27.06.201705:00 H.

No siempre sucede. No siempre los periodistas lamentan la marcha de un jefe de prensa. Y menos aún en un territorio tan agreste como la política, muy competitivo, donde el día a día es una vorágine que apenas reposa y donde las noticias se suceden unas a otras rápidamente, donde hay demasiados intereses en juego y donde la información es muy sensible y de impacto. Pero esta vez sí sucedió. Por lo que muchos entendieron como un acto de justicia y de reconocimiento.

Fue el viernes pasado. Rodolfo Irago, director de Comunicación del Grupo Socialista en el Congreso, enviaba por WhatsApp un último mensaje a la lista de difusión de periodistas que cubren habitualmente información parlamentaria y del partido. A las 9:12 de la mañana. "Ha sido un lujo compartir con vosotros estos intensos años de trabajo. Gracias por vuestra paciencia y comprensión. También por vuestra profesionalidad, de la que he seguido aprendiendo cada día". Irago subrayaba que en un mundo tan complicado y hostil como el del periodismo, se abren y se cierran etapas y de esta última suya se llevaba "mucho y muy bueno". "Un abrazo grande. Nos vemos pronto". El periodista gallego no decía más. Apenas hacía falta. Se marchaba pero ni siquiera quería precisar que el PSOE había prescindido de él. Ni daba más detalles. Nada de recriminaciones ni de disparos contra Ferraz. Total discreción. Exquisito.

Con Rubalcaba de secretario general, Irago se convirtió en el dirCom del PSOE, y tras la victoria de Sánchez acompañó a Hernando a la Cámara Baja

Irago había recibido la noticia unas horas antes. Ferraz le comunicó que prescindía de él como dirCom de la nueva portavoz, Margarita Robles. Un paso previo a la reestructuración del departamento de Comunicación del partido. La vacante del periodista no tiene aún sustituto. La noticia llenó enseguida las redes sociales. Los informadores se solidarizaron con el ya exjefe de prensa del PSOE en el Congreso, le reconocieron y agradecieron efusivamente su trabajo y dedicación en los últimos años, lamentaron el repentino despido. Pero muchos lo barruntaban, porque entendían que Pedro Sánchez iba a contar, también para su equipo de Comunicación, igual que en su ejecutiva, con personal de su estricta confianza. El propio Irago se confesó "abrumado" y "emocionado" por las muestras de afecto recibidas durante todo el viernes y colgó una instantánea suya en los pasillos de la Cámara Baja acompañado de quien ha sido su número dos en el equipo, Eva Cuesta. También contestó vía Twitter a la mayoría de ellos, a personal del grupo y a la ex vicesecretaria general y eurodiputada (y jefa directa suya en su etapa en Ferraz) Elena Valenciano.

Perfil de Twitter del periodista Rodolfo Irago, jefe de prensa hasta ahora del Grupo Socialista.


El sucesor de Carlos Hernández

Se cerraban así para Irago cinco años largos, casi seis, en el PSOE. La dirección de Alfredo Pérez Rubalcaba le designó, a finales de febrero de 2012, como director de Comunicación del PSOE, con despacho en Ferraz. Con 45 años, se hacía con el puesto de mayor rango del organigrama socialista en el área de prensa, a la que había llegado unos meses antes, en agosto de 2011, como asesor para la campaña de Rubalcaba. Al PSOE aterrizó tras desarrollar su carrera profesional durante más de 20 años en la Cadena SER. Había ocupado, entre otros cargos, la dirección de los Servicios Informativos de la emisora estrella de Prisa entre 2004 y 2011. Cuando fue nombrado en 2012, Irago sustituyó al periodista Carlos Hernández de Miguel, que se había reincorporado a Ferraz en abril de 2011 después de un lapso de tres años: su primera etapa como dirCom del PSOE había coincidido con el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, entre mayo de 2004 y septiembre de 2008. Él también había dejado buen sabor de boca.

En 2014, el PSOE de Rubalcaba se estrella en las europeas. El secretario general convoca el congreso extraordinario que gana Sánchez. Irago, tras dos años muy complicados en Ferraz, pasa a ocupar la jefatura de prensa del Grupo Socialista en el Congreso, al lado del nuevo portavoz, Antonio Hernando, que había sido responsable de Política Autonómica de la ejecutiva saliente. Sánchez desdobla las funciones que el periodista gallego había desempeñado entre 2012 y 2014. Nombró como asesora de comunicación personal a Verónica Fumanal, y como jefe de prensa del partido, a Manuel Delgado. Este luego se quedó con Ángel Gabilondo cuando fue elegido cartel electoral de los socialistas en las autonómicas de Madrid de 2015, y su puesto fue cubierto por una persona de la máxima confianza de Sánchez, Maritcha Ruiz Mateos, a quien conocía de su época común en Juventudes. Como sucede con el personal de confianza, Fumanal y Ruiz Mateos fueron cesadas tras la caída de Sánchez y la entrada de la gestora. La primera siguió su trayectoria profesional. La segunda, siguió a su lado, como siempre. Le acompañó en la travesía del desierto que siguió a su defenestración, asumió la jefatura de prensa de su campaña de primarias y ahora ha regresado como directora de Comunicación del PSOE. De ella depende de nuevo, como máxima responsable, toda la relación informativa del partido con los profesionales, como ocurría en la etapa anterior. Irago había continuado en su puesto, dada la continuidad de Hernando con la gestora, e incluso justo después de las primarias, cuando tras la dimisión del diputado Sánchez designó como portavoz provisional al valenciano José Luis Ábalos, nombrado con el 39º Congreso nuevo secretario de Organización.

Irago deja el listón muy alto a su sucesor, a juicio de los periodistas y de los dirigentes que convivieron con él: algunos no ocultaban su rabia y "pena"

Margarita Robles, la nueva portavoz, ya definitiva, no interfirió en la salida de Irago. Ella está a las órdenes de Sánchez y de Ferraz. Le habían comentado poco antes la marcha del periodista gallego pero poco más. Ahora está a la espera de saber quién le llevará las relaciones con los medios aunque, como ella misma suele decir, es su "propia jefa de prensa", la que tiene contacto directo con los informadores y gestiona los lazos con ellos. En poco tiempo se conocerá la identidad de su mano derecha, aunque provisionalmente se encargará Cuesta. El sucesor de Irago tiene el listón muy alto, a juicio de los periodistas habituales y también de los dirigentes que convivieron con él, que en estos días que han seguido al impacto por la noticia no podían dejar de ocultar la indignación y hasta la "pena" que sentían por su despido. Y lo pensaban incluso aquellos mandos muy cercanos a Sánchez.

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