La soledad del macho alfa: Pablo Iglesias se somete al tercer grado feminista

Primer programa y primer lleno. La nueva temporada del 'late night' feminista 'Deforme semanal' se estrena en Gran Vía con invitado estelar: el secretario general de Podemos

Foto: Lucía Lijtmaer e Isa Calderón en escena en el Palacio de la Prensa
Lucía Lijtmaer e Isa Calderón en escena en el Palacio de la Prensa

Lugar: Madrid, Gran Vía, Palacio de la Prensa. Evento: ‘Deforme semanal’ (late night feminista presentado por Lucía Lijtmaer e Isa Calderón). Fecha: Jueves, 22:30 horas. Invitado: Pablo Iglesias. Aforo: No hay localidades. Público: la España que no madruga.

El 8 de marzo de 2018 ocurrió un inexplicable fenómeno que aún está siendo investigado por el MIT, por la CIA y por Iker Jiménez: España se acostó manolista (“Manolo, Manolo, te haces la cena solo”) y se levantó feminista… Bueno, toda España no: Santiago Abascal (Vox) resistió a la mutación gracias a un implante de pelo en pecho que acababa de hacerse en Rumanía, pero no nos desviemos del camino con disparates...

Lo que en otros países ha sido un proceso histórico desgarrador de 150 años, aquí lo hemos hecho en 24 horas, porque pa chulos nosotros: fue triunfar la huelga general de mujeres y aparecer feministas hasta debajo de las piedras. Feministas de primera hora, feministas de toda la vida, al sol que más calienta. ¿Quién dijo oportunismo? Nadie. ¿Quién dijo comedia? Yo.

Voy a confesar algo terrible: Rajoy es un tío majo

Si la comedia clásica se basa en el choque de contrarios, coincidirán conmigo en que la transición acelerada del manolismo al feminismo está generando escenas dantescas: tertulianos que nunca antes habían pronunciado la palabra “feminismo” explicando a toda España cuál es el verdadero feminismo, políticos tirándose el pisto (recuerden: Albert Rivera inventó el feminismo), ‘celebrities’ periodísticas (Gloria Lomana) que se ponen a la vanguardia (lucrativa) del movimiento (ante el estupor de sus antiguas y traumatizadas subordinadas) y la no menos cómica y numantina resistencia masculina a perder privilegios.

En otras palabras: hay un ambiente propicio para una edad de oro del humor feminista. Y en esas llegaron Lucía Lijtmaer e Isa Calderón y empezaron a llenar teatros con su 'late night', ‘Deforme semanal’ (emitido en internet: ‘Público TV’ y Youtube), que todo el mundo llama “feminista”, y con razón, pero que también podríamos calificar de “punk” y no pasaba nada. ¡Es la revolución, baby!

Pablo Iglesias viendo anoche el espectáculo antes de subir a escena
Pablo Iglesias viendo anoche el espectáculo antes de subir a escena


Un hombre nuevo

Anoche abrieron temporada con un invitado estelar, Pablo Iglesias, secretario general de Podemos. Dado el contexto, es inevitable recordar lo ocurrido en la asamblea fundacional ‘podemita’ en Vistalegre: un alegre espontáneo dijo que Iglesias era un “macho alfa” y que el partido iba hacia la deriva personalista. Acusación discutida por un contrariado Iglesias en un discurso tenso a la militancia; es decir, Pablo Iglesias puso los cojones encima de la mesa para desmentir ser un macho alfa (superen eso).

No sé que acojona más: visitar Moncloa o ‘Deforme semanal'

Iglesias tiene muchas virtudes, pero el sentido del humor y la humildad igual no están entre las diez primeras. Pues bien: quizá porque jugaba en campo contrario, quizá porque pese a la burocratización acelerada su partido sigue en contacto con los movimientos sociales, quizá porque la paternidad le ha dado la paz interior, quizá por temor a que Calderón y Lijtmaer le despellejaran (“No sé qué acojona más: visitar Moncloa o ‘Deforme semanal”, dijo el político), Iglesias ofreció anoche su mejor cara: a su reconocida habilidad retórica (es un monstruo televisivo), añadió dosis de humildad, autocrítica (dentro de un límite) y hasta humor (en pequeñas píldoras). Todo ello, eso sí, sin soltarse del todo el corsé de la política institucional: en las respuestas sobre su relación con Pedro Sánchez, tiró de argumentario.

Momento álgido de la noche: “Pablo: tú que fuiste mujer durante unos minutos, quizá nos puedas explicar esto”, dijeron las presentadoras, antes de mostrar (en pantalla gigante) una foto de Iglesias, Errejón y Espinar delante de un rótulo morado con la palabra NOSOTRAS.

Los tres tenores (EFE)
Los tres tenores (EFE)


Iglesias vio la foto, hizo glups, y admitió la “cagada”, que calificó de peor error desde su bizarro vídeo (involuntariamente cómico) hablándole a un tronco de madera (en un guiño errático a ‘Twin Peaks’).

También le preguntaron por a) las rajadas de Julio Anguita contra la inmigración (Iglesias vadeó como pudo el asunto; las presentadoras, por su parte, atizaron a Anguita, autor de una de las frases más cómicas del año: “Las migraciones acabaron con el Imperio Romano”), por b) la espectacular “tensión testosterónica” que suele haber en Podemos (estamos trabajando para acabar con ello, vino a decir el comandante en jefe), y por c) si hacía deporte; Iglesias contó entonces un chascarrillo deportivo, entre hilarante y surrealista, a medio camino entre ‘Forrest Gump’ y el Nacho Cano más gimnástico. Resumiendo: “Hacía footing, pero tuve que dejarlo porque la gente me seguía. Entonces caí en la mayor humillación en la que pueda caer un hombre: me compré una máquina elíptica doméstica”).

El político, que se fue soltando según avanzaba el espectáculo, habló bien de sus rivales políticos: 1) “Voy a confesar algo terrible: Rajoy es un tío majo... No es nada arrogante". 2) Se mostró asombrado por la capacidad retórica de Pablo Casado para intervenir sin papeles en el Congreso. 3) Aseguró que Rafael Hernando es simpático: su mamporrerismo parlamentario es pura comedia.

También dijo que Andrea Levy se ha equivocado de trabajo: “Querría estar en un partido que no existe en España”.

Y eso no fue todo.

Las presentadoras, que suelen estar sembradas, deconstruyeron los últimos tuits de Arévalo (tarea digna de egiptólogas curtidas en jeroglíficos absurdos), vapulearon a Vox por tierra, mar y aire (chistes que no vamos a reproducir aquí por estar en horario infantil: bastante tienen ya los pobres niños españoles con el bombardeo informativo diario sobre Santiago Abascal, que cualquier día va a aparecer en ‘El Hormiguero’ vestido de tirolés) y dejaron una frase para la posteridad. Uno de esos aforismos que te taladran la cabeza por su profundidad costumbrista, filosófica y metafísica: “No hay nada más hetero que unas New Balance”. Oh, yeah.

Animales de compañía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
23 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios