La paciencia del samurái: la sigilosa sustitución de Ayuso por Gabilondo

La 'pachorra' zen del opositor socialista en la Comunidad de Madrid solivianta a la izquierda y desconcierta a la derecha. ¿Y si sabe algo que los demás desconocemos?

Foto: Gabilondo y Ayuso. (EFE)
Gabilondo y Ayuso. (EFE)

Twitter en 2020 es como el delta del Mekong en 1973: no es posible navegar sin ser ametrallado. En este contexto de griterío, histrionismo y mal rollo, ha surgido una gigantesca figura contracultural, Ángel Gabilondo, capaz de sedar a una manada de elefantes con un solo tuit...

"No me siento concernido en la afirmación de que no soy partidario de que intervenga el Gobierno de España para contener la pandemia en Madrid. Lo que pido al Gobierno regional es que se involucre en la toma de medidas más equitativas y generalizadas, y más restrictivas".

He aquí un opositor 'pitbulliano'. Directo a la yugular de Ayuso. En el dojo de Ángel Gabilondo... no hay piedad.

En efecto, es imposible leer este tuit sin desvanecerse. Hay novelas rusas de 1.000 páginas más ligeritas. Según la OMS, un tuit de Ángel Gabilondo equivale a una caja de Valium (consulte a su médico o farmacéutico antes de leerlo en alto).

Y quien dice un tuit dice su labor opositora en general. En efecto, cada vez que Gabilondo habla sobre la gestión de Ayuso, las moscas se desploman en tres continentes. Una señora de Cuenca se echó a dormir hace tres meses tras escuchar a Gabilondo y aún no se ha despertado. En el MIT no se lo explican. Ángel Gabilondo, el hombre que duerme a los mamíferos. El líder zen de la oposición.

El pueblo histérico

La izquierda social madrileña está desesperada con Gabilondo, pues cada vez que Isabel Díaz Ayuso (IDA) mete fuego al 'chiringuito', el político socialista contraataca diciendo que no se siente concernido en la afirmación de "zzzzzzz…".

La turbamulta pide una moción de censura en la CAM, pero Gabilondo está abstraído, que por algo es catedrático de Metafísica. Si Ayuso busca el choque, Gabilondo está en las nubes. Ni al guionista más loco de Marvel se le hubiera ocurrido enfrentar a un catedrático de Metafísica (Gabilondo) con la Mara Salvatrucha de la política (Ayuso).

Los escépticos creen que hay más posibilidades de que a Ayuso le caiga un satélite en la cabeza que de que Gabilondo la tumbe con una moción de censura. El problema es que a Ayuso le puede caer un satélite en la cabeza algún día... arrojado por el PP. En efecto, el fuego amigo jugó un papel clave en la caída de los últimos tres presidentes 'peperos' de la CAM: González, Cifuentes y Garrido. La genialidad del PP es que, aunque se acuchillen entre ellos, nunca pierden el poder. El PP madrileño no necesita oposición, porque es el jefe en el 'chiringo', el muerto en el entierro y el sicario en la 'peli' de Scorsese. Ante la perplejidad histórica de la oposición. No es de extrañar, por tanto, que Gabilondo (de naturaleza apalancada) le haya cogido el gusto al papel de actor secundario Bob. ¡Que inventen ellos!

Por otro lado, la posibilidad de sustituir pronto a Ayuso tampoco parece entusiasmar a Gabilondo, y no podemos culparle, pues a nadie le gusta hacerse cargo de un barco contaminado a la deriva.

Ni al guionista más loco de Marvel se le hubiera ocurrido enfrentar a un catedrático de Metafísica con la Mara Salvatrucha de la política

El coronavirus campa a sus anchas en Madrid. Ayuso atiza al Gobierno. El Gobierno atiza a Ayuso. ¿Y, mientras, qué hace Gabilondo? Observar la reyerta sentado en una roca del desierto. Absolutamente impertérrito. Su reino no es de este mundo.

Ahora bien…

¿Y si todos los histéricos que reclaman que Gabilondo tome la Comunidad de Madrid al asalto están equivocados? ¿Y si el cátedro tiene un plan maestro mucho más sutil? ¿Y si detrás de su oposición silenciosa se esconde la sabiduría del samurái y la paciencia del monje shaolín?

¿Y si Gabilondo ya ha dado su golpe letal (Ikken Hitatssu) a IDA y no nos hemos enterado? ¿Y si la fuerza no es lo importante (Hapkido), sino la cadencia de sus comentarios narcóticos? ¿Y si Gabilondo le ha dicho a Ayuso al oído "no me siento concernido en la afirmación de que no soy partidario de que intervenga el Gobierno de España para contener la pandemia en Madrid", la frase se ha quedado anidando en bucle en su cerebro e IDA caerá en coma soporífero en algún momento entre hoy y el año 2056?

Como sabiamente dijo Confucio en el 479 a. C.: "Hombre que atrape a Ayuso con dos palillos ser hombre sabio, y si Gabilondo necesita 36 años más de oposición para hacerlo, que así sea, pues el tiempo es algo relativo, un fluir, y nueve legislaturas más de IDA pueden pasar volando si no nos rayamos. Y además: es inútil meter prisa a Gabilondo porque está en la parra".

Hagan caso a Confucio, amigos, que sabe cosas.

En su salsa

Cualquiera diría, en definitiva, que Gabilondo y el PSOE están dejando que Ayuso se cueza en su propia salsa —politizar el estado de alarma para reclamar las competencias pandémicas le ha salido regular a la presidenta castiza—. Un malpensado diría incluso que tener a IDA derrapando por Madrid es el mejor cohesionador del Gobierno de la nación y sus simpatizantes... Pero un catedrático de Metafísica nunca se prestaría a semejantes maniobras calculadoras, ¿verdad? ¿Verdad?

Gabilondo es un 'rajoyista' pata negra: se trata de no hacer nada nunca, pues las cosas acaban cayendo por su propio peso. Y mientras IDA se consume, Gabilondo lee por novena vez 'Ser y tiempo' de Heidegger frente a la chimenea. Si hay que dejar que España deje de ser un lodazal y se convierta en una República de las Letras antes de dar un paso al frente, se hace. Ángel Gabilondo, la paciencia del samurái.

Animales de compañía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios