Fanáticos, liberales a la fuga... y buenas noticias: los mejores ensayos de 2018

Frente a quienes creen que vivimos un momento de declive cultural, nuestro columnista percibe que se publican muchos libros buenos; aquí van los mejores de no ficción del año

Foto: Una estantería atestada de libros. (Pixabay)
Una estantería atestada de libros. (Pixabay)

Cada diciembre, cuando escribo la lista de mis libros preferidos del año, tengo la misma sensación: frente a quienes creen que vivimos un momento de declive cultural, yo percibo que se publican muchos libros buenos. Seguramente no todos los años haya obras maestras en los campos a los que presto más atención (la historia, la política, la economía, el periodismo o la divulgación científica), pero lo cierto es que leo muchas cosas de las que aprendo y con las que disfruto. Siempre tengo la impresión de que me pierdo cosas, de que me falta tiempo para otros libros, para nuevos conocimientos u opiniones. Mis sesgos, empezando por una anglofilia un poco ridícula, son evidentes. Esta es una lista muy subjetiva.

Este año he leído menos novedades de lo habitual porque me he documentado para escribir un nuevo libro. Además, un número desproporcionado de mis amigos ha publicado buenos trabajos en 2018, que por lo general leo pero sobre los que intento no escribir para evitar las inevitables endogamias y compadreos, y en cualquier caso nunca incluyo en esta lista. Algunos de mis libros preferidos del año ya los reseñé en su día, pero aquí resumo mi opinión sobre ellos. El orden de la lista es arbitrario.

'La edad de la penumbra', de Catherine Nixey (Taurus).
'La edad de la penumbra', de Catherine Nixey (Taurus).

'La edad de la penumbra', de Catherine Nixey (Taurus)

El relato tradicional ha afirmado que el cristianismo se extendió por el Imperio romano a partir del siglo IV, tras la conversión del emperador Constantino, porque el sistema de creencias de la vieja Roma estaba en decadencia y las enseñanzas de Cristo eran claramente superiores y, en tiempos de turbulencias políticas, proporcionaban un consuelo mayor. Catherine Nixey, periodista e historiadora británica, afirma que no fue así: el cristianismo se expandió porque algunos de sus primeros creyentes no dudaron en utilizar las presiones, la destrucción de la cultura clásica y hasta la violencia para imponer su religión. En el libro de Nixey, que se lee como un reportaje, muchos de los primeros cristianos quedan muy mal parados, retratados como fanáticos orgullosos de su incultura y su falta de sofisticación. Algunos historiadores han considerado que el libro es tendencioso o carece de solidez, pero no he encontrado una respuesta seria y legible a la tesis de Nixey que me convenza de que se equivoca. Estoy abierto a recomendaciones.

(El libro me gustó tanto cuando lo leí en inglés que lo recomendé a la editorial y lo traduje yo mismo.)

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'El liberalismo del miedo', de Judith Shklar (Herder).
'El liberalismo del miedo', de Judith Shklar (Herder).

'El liberalismo del miedo', de Judith Shklar (Herder)

El liberalismo es visto hoy, muchas veces, como una ideología depredadora que solo busca aumentar la competitividad y exaltar el individualismo. Sin embargo, afirma Judith Shklar, los orígenes del liberalismo son mucho más defensivos y temerosos: fueron fruto del miedo que los individuos sintieron ante la arrogancia y la arbitrariedad de unos estados que atropellaban una y otra vez su privacidad y sus propiedades. “El liberalismo del miedo ―escribe― contempla con igual inquietud los abusos de los poderes públicos de todos los regímenes. Se preocupa por los excesos de los organismos oficiales en todos los niveles del gobierno y presupone que son capaces de imponer la carga más pesada a los pobres y los débiles”. La libertad, decía, es “la libertad frente al abuso de poder”, lo que hoy podríamos extender no solo a los estados sino también a las grandes empresas monopolísticas. Se trata de una visión del liberalismo más moral que económica. Shklar sufrió un miedo simétrico al comunismo y el nazismo (nació en Riga, Letonia, en 1928). Hoy, los estados no son ni mucho menos tan amenazadores como bajo esos dos regímenes, pero este libro es un hermoso recordatorio de los males del poder absoluto.

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'Compórtate', de Robert Sapolsky (Capitán Swing).
'Compórtate', de Robert Sapolsky (Capitán Swing).

'Compórtate. La biología que hay detrás de nuestros mejores y peores comportamientos', de Robert Sapolsky (Capitán Swing)

El debate sobre si nuestro comportamiento es exclusivamente fruto del libro albedrío, de condicionantes genéticos, culturales o educativos, o de la clase social en la que nacemos, es uno de los más fascinantes de nuestro panorama intelectual. Sin embargo, demasiadas veces la discusión parece demasiado impregnada de cuestiones ideológicas. Robert Sapolsky ha escrito un libro mastodóntico y genial que explica nuestros comportamientos ―por qué a veces agredimos a alguien, por qué en otras ocasiones somos amables, nos comportamos de manera sectaria o con generosidad, somos fieles o infieles― desde el punto de vista de la biología. Son 800 páginas que para quienes no sabemos absolutamente nada de biología pueden resultar duras. Pero el humor y el talento divulgativo de Sapolsky permiten superar esa dificultad y darnos un lección que es la base, aunque suene grandilocuente, de la principal lección humana: “Conócete a ti mismo”.

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'Factfulness', de Hans, Anna y Ola Rosling (Deusto).
'Factfulness', de Hans, Anna y Ola Rosling (Deusto).

'Factfulness', de Hans, Anna y Ola Rosling (Deusto)

Los periódicos nos recuerdan a diario que el mundo va muy mal: hay corrupción política, desastres naturales, malos gobiernos, enfermedades incurables y toneladas de racismo, homofobia y clasismo. Nada de esto es falso. Pero según cuenta 'Factfulness', este es un retrato muy parcial del verdadero estado del mundo. En realidad, la desigualdad decrece globalmente, en el tercer mundo las niñas tienen más acceso a la educación del que creemos, la esperanza de vida aumenta y el analfabetismo desciende en casi todas partes, y la ciencia hace increíbles avances para derrotar aquello que tradicionalmente nos ha matado. ¿Podemos decir en serio que el mundo empeora?

Hans Rosling fue un médico sueco con un talento excepcional para comunicar ―con gráficos, vídeos y también con libros como este― las buenas noticias que murió el año pasado. Su hijo y su nuera continúan su trabajo y terminaron este libro, que es interesante y esperanzador. Se pueden hacer muchas críticas al trabajo de los Rosling ―frente a su montón de estadísticas que afirman que el mundo mejora se podrían aportar otras, que ellos omiten, indicadoras de que existen motivos para estar alarmados―, pero es un libro que hay que leer. No para plegarse de brazos y celebrar que vamos muy bien, pero sí para entender que la tendencia mediática a publicar solo malas noticias es comprensible pero parcial.

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'Gorbachov', de William Taubman (Debate).
'Gorbachov', de William Taubman (Debate).

'Gorbachov. Vida y época', de William Taubman (Debate)

Hay muchos y muy buenos libros sobre la Unión Soviética, el mundo comunista y su debacle en 1989. Esta biografía de Mikhail Gorbachov es de los mejores, porque cuenta la historia de ese mundo desde la Segunda Guerra Mundial hasta su desaparición a través de su figura paradójica. Gorbachov fue claramente un 'homo soviéticus' ―hijo de un héroe del ejército estalinista y un hombre convencido de la necesidad del comunismo, que medró por la burocracia del país hasta alcanzar su cima― y al mismo tiempo el crítico más devastador del régimen comunista, porque vio perfectamente sus muchas crueldades y limitaciones y, aun sin proponérselo del todo, lo derribó creando enormes turbulencias políticas, económicas y culturales. Por ambas cosas, Gorbachov es admirado en el mundo capitalista y detestado en Rusia, así como temido en China, donde se creyó que también podía arrastrar con él su dictadura comunista.

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'El infiel y el profesor', de Dennis C. Rasmussen (Turner).
'El infiel y el profesor', de Dennis C. Rasmussen (Turner).

'El infiel y el profesor. David Hume y Adam Smith, la amistad que forjó el pensamiento moderno', de Dennis C. Rasmussen (Arpa)

Hume y Smith eran grandes amigos y tenían ideas parecidas (el segundo, 12 años mas joven, adoptó muchas del primero), pero eran personas muy distintas. Hume era provocador, ateo y osado, mientras que Smith era prudente y su comportamiento moderado ocultaba o suavizaba el carácter revolucionario de sus ideas. Entre los dos, esbozaron algunas de las ideas principales del liberalismo contemporáneo: el libre mercado (aunque Smith fuera mucho más prudente de lo que sus partidarios actuales transmiten), la libertad de pensamiento (incluidas las creencias religiosas) y la curiosidad científica. Pero lo que hace que este libro sea emocionante, además de esclarecedor y entretenido, es que relata la profundidad del vínculo entre ambos: cómo se echaban de menos, se escribían, se alentaban y ayudaban cuando podían en una sociedad que, aunque se abría lentamente, seguía cargada de prejuicios. Cuando Hume murió, Smith escribió un bonito texto en el que le recordaba como “un hombre perfectamente sabio y virtuoso, tanto como quizá la naturaleza de la fragilidad humana pueda permitir”.

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'Crash', de Asam Tooze (Crítica).
'Crash', de Asam Tooze (Crítica).

'Crash. Cómo una década de crisis financieras ha cambiado el mundo', de Adam Tooze (Crítica)

Llevamos una década hablando de la crisis económica, sobre qué la provocó, lo que pasó en su transcurso, cómo salimos de ella y qué mundo nos hemos encontrado después. El libro de Tooze, de 650 páginas más notas, se centra sobre todo en lo primero y lo segundo: es una crónica increíblemente detallada y rica de la sucesión de catástrofes financieras, parches políticos e injusticias morales que él llama “la primera crisis global”. Las palabras que pueblan el libro nos suenan a todos: 'hipoteca subprime', 'liquidez' o 'solvencia', 'estímulos', 'crisis de deuda', 'crisis del euro', 'Grexit', 'whatever it takes', 'tipos por debajo de cero' o 'estancamiento secular'. Pero la narración que hace Tooze, un afamado historiador, es soberbia. Solo un libro, 'La gran crisis: cambios y consecuencias', de Martin Wolf, es comparable en su ambición y talento para reflejar la crisis que vivimos peligrosamente. El mensaje, muy resumido: la crisis fue provocada por unas finanzas desatadas, y no, como luego pretendieron hacer creer algunos políticos de derechas, por un exceso del gasto y el endeudamiento en el sector público.

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'The Rub of Time', de Martin Amis (Vintage).
'The Rub of Time', de Martin Amis (Vintage).

'The Rub of Time', de Martin Amis (Vintage)

Entiendo el recelo que produce en muchos Martin Amis, y de hecho yo dejé a la mitad sus dos últimas novelas por verborreicas y deshilachadas. Pero sus libros de recopilación de ensayos, artículos y entrevistas (este es el sexto de esa clase que publica, si no me equivoco) me han proporcionado larguísimas horas de placer y admiración a lo largo de los últimos 20 años. Amis es juguetón, erudito, vanidoso y provocador, pero hay algo en la manera en que escribe sobre la literatura, los amigos y el lado más mediático de la política que me recuerda por qué quise ser escritor (también me recuerda por qué me quedé a medias). En este tomo regresa a sus escritores preferidos ―Philip Larkin, Nabokov, Bellow―, la política estadounidense y sus necedades, la Unión Soviética y sus crueldades, su amigo Christopher Hitchens y a él mismo, uno de sus temas preferidos. No es el mejor sus libros de no ficción, pero para mí leerlo fue como volver durante un rato a casa.

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'Mujeres y poder', de Mary Beard (Crítica).
'Mujeres y poder', de Mary Beard (Crítica).

'Mujeres y poder', de Mary Beard (Crítica)

En 2014, cuando yo era editor en la revista 'Letras Libres', preparamos un número sobre la desigualdad entre hombres y mujeres y decidimos incluir en él el ensayo de Mary Beard 'La voz pública de las mujeres' (uno de los dos que conforman el libro 'Mujeres y poder', publicado este año en castellano). En él, Beard explicaba, con ejemplos de la literatura griega y romana clásicas, y con otros contemporáneos como la discusiones en Twitter, cómo tradicionalmente los hombres habían limitado la capacidad de las mujeres para hablar en público. Lo hacían desdeñándolas como seres que debían reducir su papel a atender cuestiones privadas o, como mucho, a hablar públicamente sobre cosas 'de mujeres', no sobre asuntos de interés general como la política o la guerra. En la Odisea de Homero, Telémaco, que es apenas un niño, ya le decía a su curtida y experimentada madre, Penélope, que dejara hablar a los hombres de las cosas relevantes y se retirara a su cuarto a tejer. Hoy, hombres sin ningún mérito mandan callar a mujeres exitosas que exhiben sus conocimientos y sus opiniones en las redes sociales. El texto me sorprendió por su erudición y elocuencia, e hizo que me diera cuenta de que no había pensado lo suficiente sobre cómo se ha relegado a las mujeres ―históricamente y en la actualidad― en el espacio público.

Beard ―especialista en la Roma clásica, autora de 'bestsellers' sobre el tema y tertuliana habitual en los medios británicos― es una de las escritoras feministas más interesantes, y más alejadas de especulaciones teóricas, que conozco. Este librito es una muy recomendable muestra de ello.

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'Isaiah Berlin', de Michael Ignatieff (Taurus).
'Isaiah Berlin', de Michael Ignatieff (Taurus).

'Isaiah Berlin. Su vida', de Michael Ignatieff (Taurus)

Isaiah Berlin es uno de los héroes liberales del siglo XX. Aunque nació en Rusia, se exilió con su familia a Reino Unido y se convirtió en un impecable 'gentleman' inglés. Era firme partidario del Estado del bienestar, frecuente votante de la izquierda y ateo, pero detestaba el comunismo, creía que los estados debían limitar su intervención en la vida de los ciudadanos y defendía que la democracia liberal sin fanatismos era el único sistema razonable conocido. Era perezoso para escribir, tenía un estilo complejo y dedicó gran parte de su obra a oscuros pensadores con los que estaba en desacuerdo para así tratar de entenderles. Era chismoso, maledicente y tenía una intensa vida social. Michael Ignatieff repasa estos aspectos y cuenta admirablemente no solo su vida sino también sus ideas, siguiendo la noción del propio Berlin de que no se pueden entender las ideas sin entender la vida de quien las tiene y las transmite. Un ejemplo de biografía divulgativa y amable.

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El erizo y el zorro

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