¿Te diste cuenta? Las siete claves de 'Juego de Tronos 7x04: Botines de guerra'

El último capítulo de la producción de HBO está cargado de referencias a hechos o personajes del pasado

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El cuarto episodio de la séptima temporada de ‘Juego de Tronos’ ha sido breve pero intenso. A las alianzas condicionadas del Banco de Hierro y Daenerys Targaryen hay que sumar la última llegada a Invernalia. Y todo ello antes de que la madre de dragones decida tomar las riendas de su futuro y sorprenda a Jaime Lannister en El Dominio. Un cúmulo de novedades cargadas de significado que serán fundamentales en el devenir de los Siete Reinos. Estas son las claves de ‘Botines de guerra’.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Cersei conversando con Tycho Nestoris
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Cersei conversando con Tycho Nestoris

La Compañía Dorada de Essos

Cersei Lannister y Tycho Nestoris, representante del Banco de Hierro, charlan en Desembarco del Rey sobre el futuro de la contienda bélica. Tras la derrota de los Tyrell, la reina Cersei cree que podrá pagar su deuda con la entidad de Braavos y conseguir financiación para derrotar a Daenerys. “Mi única empresa en este momento es restablecer el control del continente y de todos sus súbditos” comenta Cersei ante la atenta mirada de Nestoris. El enviado le dice entonces que necesitará prestamistas para llevar a cabo sus planes, y la reina le aclara que Qyburn, su mano, ya está negociando con la Compañía Dorada de Essos. Una entidad que Nestoris conoce porque “nos han ayudado a recuperar significativas sumas de morosos con mucho retraso acumulado”.

La asociación a la que se refiere Cersei, con una larga tradición en el mundo de los créditos, es una compañía mercenaria de 10.000 hombres

La asociación a la que se refiere Cersei Lannister, que tiene una larga tradición familiar en el mundo de los débitos y los créditos, es una compañía mercenaria compuesta por diez mil hombres que se encuentra en las Ciudades Libres. Fue fundada en la época de Aegon IV por uno de sus bastardos, Aegor Ríos, apodado Aceroamargo y muy pronto se hizo famosa gracias a su formalidad a la hora de cumplir contratos. Uno de las primeras demostraciones de su seriedad fue con la ciudad de Qohor que, tras negarse a cumplir lo apalabrado por la compañía, fue saqueada hasta los cimientos por los hombres de Aegor. A pesar de que en la adaptación televisiva han despertado el interés de Cersei, en los libros escritos por George R. R. Martin la Compañía Dorada está vinculada a Aegon VI, uno de los grandes olvidados de la versión serializada. Los mercenarios pretenden convertir en Rey de los Siete Reinos al Targaryen a cambio de que termine con el exilio de los miembros de la entidad, y les entregue títulos y tierras.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Bran y Meñique conversando
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Bran y Meñique conversando

“El caos es una escalera”

Con esas cinco palabras Bran consigue que el rostro de Petyr Baelish, 'Meñique', cambie radicalmente y pase de un gesto complaciente a una mirada seria y llena de frustración. ¿Por qué? ¿Está preocupado Meñique porque el joven Stark haya perdido definitivamente la cabeza? No. ¿Va a visitarle, regalándole la daga con la que intentaron matarle, porque es un hombre generoso? Tampoco, tal y como Sansa le recuerda a su hermano poco después. Entonces, ¿por qué estos dos roles tan particulares siguen reuniéndose en privado en Invernalia para intercambiar ideas tan filosóficas como “el caos es una escalera”?

La frase de Meñique lo mismo la utiliza Pablo Iglesias que forma parte del decálogo de cualquier hombre de negocios moderno

Esa frase, que lo mismo la utiliza Pablo Iglesias que forma parte del decálogo de cualquier hombre de negocios moderno, la pronunció el propio Baelish en el sexto episodio de la tercera temporada durante una conversación con Lord Varys. Una reunión de cínicos amantes del cambio de bando, en la que Meñique le dice al eunuco que el reino “es una mentira que decidimos contarnos una y otra vez hasta que olvidamos que es mentira.” A lo que Varys responde preguntándose “¿Qué es lo que nos queda cuando abandonamos la mentira? El caos. Un foso que aguarda para engullirnos a todos", responde él mismo. Baelish entonces le aclara que el caos no es un foso, es una escalera, porque “muchos intentan subirla y fracasan; nunca podrán hacerlo de nuevo, la caída los destroza.”

Con esa sentencia Bran le deja claro a Baelish que sabe más de lo que parece, y que entre sus conocimientos se encuentra el plan que Meñique desarrolló durante la primera entrega de la serie para asesinarle y conseguir que los Lannister y los Stark se enfrentaran y comenzase la guerra. Un proyecto que permitió a Baelish escalar posiciones en la corte y que guarda relación con el obsequio que le acaba de entregar, la daga de acero valyrio.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Bran, Arya y Sansa reunidos en el arciano
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Bran, Arya y Sansa reunidos en el arciano

La daga valyria

El arma que el Señor de los Dedos entrega al menor de los Stark reaparece en ‘Juego de Tronos’ después de seis temporadas, cuando fue utilizada para atentar contra el tullido, que por aquel entonces estaba postrado en una cama. Su madre, Catelyn Stark, y su lobo huargo, Verano, impidieron que el atacante consiguiese su objetivo, pero el intento de asesinato fue suficiente para enfrentar a los Lannister y los Stark. Más aún, preguntado por Catelyn, Meñique miente al decir que la daga pertenece a Tyrion, algo que solo contribuye a acentuar la ira de la Stark contra los de Roca Casterly.

¿Está pensando Bran realmente en lo que dice o todo forma parte de un plan para que su hermana acabe con la vida de Baelish?

Tras aceptar el regalo Bran se lo enseña a sus hermanas, y Arya le comenta que debió pertenecer a un hombre rico, puesto que el acero valyrio no está al alcance de cualquiera. Y la joven termina quedándose con el arma, ya que su hermano no muestra ningún interés en ella y dice que sería un desperdicio que la tuviese un tullido como él. Pero ¿está pensando Bran realmente en lo que dice o todo forma parte de un plan para que su hermana descubra su procedencia y acabe con la vida de Baelish? La aparición de Maisie Williams, Arya en la ficción, con el puñal en las imágenes promocionales de la séptima temporada de ‘Juego de Tronos’ dan la razón a aquellos que apuestan por que la pequeña de los Stark tendrá la vida de Baelish en sus manos.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Jon Nieve y Daenerys
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Jon Nieve y Daenerys

Los Hijos del Bosque

Más allá de la tensión sexual que se respiraba en las cuevas de Rocadragón, y que nos llevan a pensar que el bastardo se relaciona mejor en espacios naturales cerrados, el paseo de Daenerys y Jon por los yacimientos de vidriagón sirvió para revelar una de las leyendas más importantes de la historia de Poniente, la de los Hijos del Bosque. Que fueron los habitantes originarios del continente, en el que vivieron doce mil años antes del Desembarco de Aegon, el fundador de la dinastía Targaryen.

Han aparecido en dos ocasiones en la serie, siempre relacionados con la trama de Bran, al que los Hijos del Bosque rescatan del ataque de los espectros en la cuarta temporada. Y en la sexta entrega, el tullido descubre en una de sus visiones que los Niños del Bosque crearon a los Caminantes Blancos durante su guerra con los Primeros Hombres. Pero el invento se les fue de las manos y los Otros terminaron convirtiéndose en una amenaza para todos los habitantes de Poniente, que como cuenta Jon debieron unir sus fuerzas para luchar contra ellos.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Tyrion Lannister como protagonista
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Tyrion Lannister como protagonista

La mirada de Tyrion

Cuando salen de la cueva, y Tyrion informa a Daenerys de la situación en Roca Casterly, la suma de fracasos colma el vaso de la madre de los dragones. Que tras un tenso intercambio de acusaciones con el enano, exige conocer la opinión de su invitado, Jon Nieve. Los sabios consejos del bastardo, además de despertar una mirada de orgullo en Ser Davos, siembran el desconcierto en Varys. Pero sobretodo revelan el particular momento que atraviesa Tyrion, quien instantes antes ha visto cómo la reina a la que sirve ha puesto en duda su lealtad.

El tráiler del quinto capítulo no ofrece un futuro mucho más prometedor para el enano, con su hermano Jaime muerto, o en manos de una Daenerys que es clara en sus exigencias. “Dobla la rodilla y únete a mí. O niégate y muere.” Unos requisitos que él mismo podría plantearse, ahora que ha visto morir a los hombres que una vez le sirvieron, a manos de los salvajes dothrakis. Y si consigue renunciar, Jon Nieve es un magnífico candidato a Mano, como ha demostrado con su advertencia a la madre de los dragones: “si usáis los dragones para derretir castillos y quemar ciudades no seréis diferente, seréis más de lo mismo”.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Jon Nieve y Theon Greyjoy en Rocadragón
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada con Jon Nieve y Theon Greyjoy en Rocadragón

La traición de Theon

Al comienzo de ‘Juego de Tronos’ Theon Greyjoy es un pupilo de los Stark, una situación causada por la rebelión de su padre contra el Trono de Hierro. Durante su estancia en Invernalia, el pelirrojo se convirtió en uno más y tras la ejecución de Eddard, juró lealtad a Robb Stark. Pero en la segunda temporada traiciona este juramento tras visitar a los Balon, en busca de una alianza con la casa de los lobos huargos. En su lugar, Greyjoy traiciona a los Stark atacando Torrhen y provocando un desplazamiento de tropas que dejan Invernalia indefenso. Cómo el propio Nieve reconoce, sólo su colaboración en la fuga de Sansa de las manos de Ramsay Bolton le salvan de la muerte.

Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada en el momento en que Jaime es salvado de las llamas
Imagen del cuarto capítulo de la séptima temporada en el momento en que Jaime es salvado de las llamas

El salto salvador

Dejo para las facultades de física más modernas el estudio y la divulgación de la composición de movimientos necesarios en el disparo de proyectiles medievales de tamaño XXL, porque ellos sabrán más que yo. Pero no me resisto a comentar el giro final con el que ‘Botines de guerra’ alcanza el clímax y nos deja a los espectadores atiborrados de suspense hasta la semana que viene. Como si de una justa del Torneo de la Mano se tratase Jaime coge una pica y se dirige hacia Drogon, que con la ayuda de su madre, trata de liberarse de la flecha con la que ha sido herido. “Eres un jodido idiota” dice su hermano Tyrion en la lejanía, mientras él recorre al galope la orilla del lago.

Con su giro final ‘Botines de guerra’ alcanza el clímax y nos deja a los espectadores atiborrados de suspense hasta la semana que viene

Y al enano no le falta razón, porque cuesta imaginarse qué pretendía Jaime con su ataque, más allá de regalarnos unas buen número de estampas inolvidables. Hasta que llega la cara de Drogon, con su negrura, su filas interminables de dientes y su garganta similar a la boca de un volcán. De allí sale una llamarada de fuego que pretende convertir al Lannister en ceniza. Pero, milagrosamente, alguien que cabalga en paralelo a Jaime y al que no hemos visto en ningún momento en la aproximación previa, salta sobre él y juntos caen al agua.

El misterioso salvador no puede ser otro que Bronn, que tras disparar al dragón, ha conseguido sobrevivir a su último aliento de fuego y ha encontrado un caballo con el que correr a ayudar a su (descerebrado) amigo. Una sucesión de hechos tan afortunada e inviable como que la joven Daenerys cuente con tres dragones para alcanzar el Trono de Hierro. Pero ¿y lo que hemos disfrutado?

Desde Melmac

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