Series de Netflix: LSD, experimentos y muerte: la docuserie de Netflix sobre el proyecto MK Ultra . Blogs de Desde Melmac

LSD, experimentos y muerte: la docuserie de Netflix sobre el proyecto MK Ultra

La plataforma de streaming ha estrenado 'Wormwood' un híbrido entre ficción y documental que se adentra en uno de los momentos más oscuros de la CIA

Foto: Uno de los experimentos a los que fue sometido Frank Olson. (Netflix)
Uno de los experimentos a los que fue sometido Frank Olson. (Netflix)

"Este es el informe Rockefeller, publicado hoy. 299 páginas. En él se dicen muchas cosas: que la CIA llevó a cabo actividades ilegales, que se extralimitó en su mandato, que sucumbió a presiones políticas de la Casa Blanca. Confirma que hubo espionaje doméstico a civiles estadounidenses, escuchas ilegales, apertura de correo privado e incluso un programa de experimentación con drogas en personas".

El 10 de junio de 1975 los programas de televisión estadounidenses dedicados a la información y el análisis político arrancaron con la confirmación de lo que muchos ya pensaban. La Agencia Central de Inteligencia, en respuesta a un informe publicado seis meses antes por el New York Times, reconocía que había llevado a cabo actividades ilegales en suelo nacional. Sucesos como el ocurrido el 28 de noviembre de 1953 en la habitación 1018A el Hotel Stalter de Nueva York. Allí se alojaba el bacteriólogo perteneciente al ejército norteamericano Frank Olson hasta que, en mitad de la noche, su cuerpo fue encontrado sobre la acera de la Séptima Avenida. ¿Se había caído? ¿Se había tirado? ¿Lo habían arrojado?

Seis décadas después del misterioso suceso, Eric Olson, el hijo mayor de Frank, continúa buscando respuestas. Pero lo que más ansía, es que el mundo entero conozca la historia de su padre, y por extensión, los desmanes que la Agencia Central de Inteligencia llevó a cabo durante años, en plena Guerra Fría. Una historia que el director de documentales Errol Morris ha convertido en una miniserie en la que ficción y realidad se funden de forma hipnótica bajo el título de 'Wormwood'.

Seis episodios en los que el experimentado documentalista plantea dos líneas históricas. Por un lado, Eric Olson relata ante la cámara cómo le ha afectado a lo largo de toda su vida la muerte de su padre, que sucedió cuando todavía era un niño. Seis décadas dedicadas a descubrir la verdad de un suceso en el que estaba involucrado una de las agencias más importantes del país. Por otro, Morris reconstruye los hechos que rodearon a la muerte de Olson, con Peter Sarsgaard en el papel del científico fallecido. Una combinación de técnicas narrativas que parten de la historia de Olson pero no dudan, en ningún momento, en adentrarse en los informes y proyectos más polémicos de la Agencia Central de Inteligencia.

Wormwood
Wormwood

"Administrar drogas a nuestra gente"

En 1953, el director de la CIA Allen Dules autorizó el inicio de un programa de investigación de métodos de control mental, basados en el uso de drogas psicodélicas. El momento histórico no es casual, ya que en julio de ese mismo año se puso fin a la Guerra de Corea, en la que Estados Unidos participó en colaboración con Corea del Sur. Durante los tres años que duró el enfrentamiento, fueron muchos los rumores que señalaban que los soldados estadounidenses eran torturados con técnicas de control mental, que incluso les llevaron a admitir frente a las cámaras de televisión las técnicas de tortura y los abusos que cometían en nombre de su país.

"Cuando Allen Dulles, que era el director por aquel entonces autorizó que se realizara todo esto creímos que hubiera sido un error por nuestra parte no investigar ese ámbito. ¿Quién más en el Gobierno iba a investigarlo? Era nuestro campo, quizá fuesen a administrar drogas a nuestra gente. Desde un punto de vista defensivo, creímos que habríamos actuado con negligencia si no hubiéramos indagado en ese campo, para averiguar qué había allí." Así justificó Richard Helms, director de la Agencia entre 1966 y 1973, que el departamento de inteligencia optase por las drogas para eliminar o reducir una posible amenaza.

Bajo el nombre de MK Ultra, la CIA desarrolló métodos en los que la utilización de drogas era clave a la hora de interrogar a los detenidos, así como para crear "agentes dormidos", personas que no saben que son agentes hasta que se activa su memoria con una clave. Según los informes posteriores, lo habitual era que aquellos a los que se les suministraban estupefacientes no hubiesen dado su consentimiento y ni siquiera supieran que habían sido drogados. Universidades, cárceles, hospitales, bases militares y farmacéuticas habían sido algunos de los lugares en los que se habían llevado a cabo estos experimentos.

Wormwood
Wormwood

Magos y coma inducido

Tras dos décadas de experimentos en los que se alteraban las funciones cerebrales de los sujetos de prueba a base de LSD, aislamiento, torturas, hipnosis y privación sensorial, en 1973 se canceló el programa de experimentos y todos los registros fueron destruidos. La Agencia había destinado un 6% de sus fondos para llevarlo a cabo, pero la efectividad de sus acciones nunca pudo ser demostrada. Un total de 150 proyectos secundarios estuvieron involucrados en MK Ultra, en el que lo mismo se contrataba a un prestigiso mago para enseñar técnicas de despiste a los agentes, que se inducía el estado de coma al sujeto elegido para, durante dos semanas, reproducir sonidos o declaraciones que debían causar un efecto en él.

La información del New York Times y la posterior comisión presidencial hicieron públicas operaciones y ensayos que involucraban a altos cargos de la administración, así como una serie de acuerdos secretos entre la CIA y las familias afectadas, que pretendían comprar el silencio de aquellos que, como Eric Olson, buscaban respuestas. Un goteo de revelaciones que se extendió durante décadas, y llegó al año 2009, cuando un grupo de veteranos del ejército estadounidense demandó al Pentágono por las actividades realizadas en el marco del MK Ultra. Una denuncia en la que los exmilitares revelaban el "uso de tropas para probar gas nervioso, psicoquímicos" y miles de sustancias biológicas, así como la inserción de implantes en el cerebro que, a la larga, terminaron causando discapacidades permanentes.

Wormwood
Wormwood

Un nuevo Hamlet

"Somos las únicas personas en toda la historia de este país que han recibido una disculpa del presidente en el Despacho Oval por las consecuencias involuntarias de alguna política gubernamental. Tienes que detenerte un minuto para hacerte una pregunta. '¿Con qué frecuencia ocurre esto?' Eso sería ninguna. No sucede." Con estas palabras Eric Olson desvela al espectador la especial situación que ha vivido prácticamente durante toda su existencia. Por un lado los excompañeros de su padre, la CIA, e incluso el gobierno invirtieron mucho tiempo en que no les faltase de nada y se sintiesen arropados a pesar de su enorme pérdida. Por otro, desde que tuvo uso de razón y pudo comprender que la versión inicial, esa en la que su padre simplemente se había arrojado desde la ventana del decimotercer piso de un hotel de Nueva York, no era demasiado creíble, Eric trató de descubrir la verdad que con tanto ahínco le habían ocultado.

A lo largo de seis episodios, el sufrido huérfano se sincera ante su entrevistador, para reconocer que, por mucho que lo ha intentado, la muerte de su padre le ha perseguido durante toda su vida. Una existencia dedicada a descubrir la verdad sobre este suceso, que le convirtió en una especie de Hamlet del siglo XX, en el que siempre ha pesado más el dolor que la ira. Y en la que las respuestas nunca han conseguido llenar el vacío que dejó la repentina desaparición del padre que tanto quería. La amargura propia de una obsesión que nunca dejará de perseguirle.

Desde Melmac

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios