'Wild Wild Country': el loco documental de Netflix sobre sectas que no podrás dejar

La plataforma de streaming ha estrenado recientemente una producción centrada en una secta india que se trasladó a Estados Unidos y puso patas arriba el estado de Oregón

Foto: Imagen de la serie documental de Netflix, 'Wild Wild Country' (Netflix)
Imagen de la serie documental de Netflix, 'Wild Wild Country' (Netflix)

En 1981, mientras en España dimitía Adolfo Suárez, Quini era liberado, Antonio Tejero intentaba dar un golpe de estado y Ruiz-Mateos compraba Galerías Preciados, a casi nueve mil kilómetros de distancia comenzaba uno de los episodios más sorprendentes y surrealistas de la historia de los Estados Unidos. Los adjetivos no son una simple licencia literaria, y gracias a Netflix cualquiera puede comprobarlo en su televisor. Solo necesitan buscar en la plataforma 'Wild Wild Country' para experimentarlo con sus propios ojos. Y si después de seis horas de metraje no están de acuerdo con esto, vienen y me lo cuentan. Si es que logran salir de su asombro.

Dirigida por los hermanos Maclain y Chapman Way, y producida por otros hermanos, los Duplass ('Room 104', 'Togetherness'), 'Wild Wild Country' es una producción documental que se adentra en la comuna de Rajneeshpuram a través de algunos de sus miembros más importantes durante los años 70 y 80. Liderada por el filósofo y gurú indio, Bhagwan Shree Rajneesh, la comunidad se trasladó desde India hasta el estado norteamericano de Oregón en 1981 con el fin de levantar su propia ciudad y atraer allí a miles de seguidores de todo el mundo dispuestos a vivir según sus enseñanzas.

"El mayor acto de terrorismo contra Estados Unidos", "el mayor fraude de inmigración de este país", "más aterrador de lo que podría haber imaginado" son algunas de las sentencias que se pueden escuchar en los primeros minutos de 'Wild Wild Country'. Un apetecible aperitivo para el espectador, que además llega acompañado de espectaculares imágenes en las que queda constancia del atractivo y la capacidad de seducción que Bhagwan tenía por aquel entonces. Decenas de hombres y mujeres vestidos en tonos rojizos, el único color que podían utilizar, que saltan, cantan y bailan al ritmo que marca su líder. Aunque acostumbrase a guardar, sin razón aparente, largos periodos de silencio. Un vacío pedagógico que una mujer supo llenar hasta límites insospechados.

"Vi aquella sonrisa y aquellos brazos abiertos y me lancé a sus brazos. Mi cabeza se fundió, en ese preciso instante si la muerte hubiese venido a llevarme la habría aceptado". Así describe Ma Anand Sheela su primer encuentro con Bhagwan, un hombre que a comienzos de los 70 comenzó a cosechar fieles por toda India. El relato de Sheela, que se prolongará durante toda la miniserie, llega desde algún desconocido rincón de Alemania. El país al que huyó cuando las autoridades norteamericanas empezaron a mostrar interés por la presencia habitual de los rajneshees en los medios de comunicación nacionales. Y en el que se refugió después de cumplir su condena.

Sheela y Bhagwan en una imagen de los años 80. (Netflix)
Sheela y Bhagwan en una imagen de los años 80. (Netflix)

Una ciudad propia

Así que tenemos un líder espiritual, amante de los Rolls-Royce, que despreciaba la política y las religiones tradicionales, y promulgaba el amor libre, la libertad de expresión individual y la meditación. Una joven dispuesta ponerse al servicio de su líder, que terminará convirtiéndose en su secretaria y portavoz. Unos seguidores como Jane Stork, o Ma Shanti Bhadra en la comuna, que dejó su Australia natal acompañada de su marido y sus dos hijos, para seguir a su líder, primero a India, y posteriormente a Estados Unidos. Y un pueblo de 40 habitantes, Antelope, como destino idílico para una comuna a la que su emplazamiento se le había quedado pequeño, mientras las autoridades indias les vigilaban cada vez más, y Bhagwan estaba en el punto de mira de algunos fanáticos.

Hombres y mujeres que se quedaron compuestos y sin comuna, a miles de kilómetros de sus casas, pero no dudaron en seguir a su líder

El traslado de los cabecillas de la comuna a Oregón fue una mudanza silenciosa que pilló desprevenidos a los seguidores del gurú. Hombres y mujeres que se quedaron compuestos, y sin comuna, a miles de kilómetros de sus casas, pero que no dudaron un momento en seguir a su líder en cuanto supieron cuál era su nuevo destino. Meses antes Sheela había abandonado India con la orden de encontrar un nuevo lugar para su amado Bhagwan y sus fieles. Y lo encontró en la costa oeste de los Estados Unidos, entre los condados de Wasco y Jefferson, en una extensión de 260 kilómetros cuadrados que, hasta ese momento, era conocida como "El Gran Rancho de Lodo".

Lejos de conformarse con ser una comuna al uso, los dirigentes del movimiento se preocuparon por hacer de su nuevo hogar una verdadera ciudad. Para ello fundaron Rajneeshpuram, más como una forma de librarse de la burocracia de Antelope, que como una afirmación de su identidad. Gracias a ello pudieron contar con sus propias fuerzas de seguridad y emitieron los permisos necesarios para hacer del "rancho de lodo" un lugar habitable. Tras dinamitar el terreno para acabar con las llanuras que se extendían por todo el territorio, en jornadas de tres turnos de trabajo levantaron una estación eléctrica, crearon su propia red de alcantarillado y diseñaron las calles a través de las cuales se iban a desplazar los diez mil seguidores que esperaban recibir. Posteriormente llegaron las casas prefabricadas, una pizzería, un centro comercial, una presa y un pequeño aeropuerto. Una admirable y veloz proyección de espacios urbanos que para Sheela era merecedora de "un premio Nobel".

Bill Bowerman, cofundador de Nike, expresando su desagrado contra la comuna. (Netflix)
Bill Bowerman, cofundador de Nike, expresando su desagrado contra la comuna. (Netflix)

El fin de la tranquilidad

La noticia del traslado de la secta a los terrenos vecinos no fue acogida con agrado por los habitantes de Antelope, pero aquello solo era el principio. La pequeña localidad, refugio habitual para jubilados de clase media que buscaban paz y bienestar, se convirtió en lugar de paso habitual para los rajnishes. "Es la debacle de nuestra civilización", "han acabado con nuestra tranquilidad", "peor que la vestimenta roja era su mirada" fueron algunos de los pensamientos que se pasaron por la mente de los vecinos, que veían como su rutina se veía trastocada irremediablemente. La publicación de un anuncio de la comuna en una revista, en el que se animaba a "buscar tu sexualidad" y los precedentes de la secta Templo del Pueblo en Guyana exacerbaron la desconfianza local.

"Hay una sensación de lujuria y obsesión sexual, escucho a la gente teniendo experiencias orgásmicas todo el día y toda la noche"

La organización "1000 amigos de Oregon", dedicada a proteger la calidad de vida en el estado desde 1975, se levantó contra la comuna, representando el malestar de los habitantes de Antelope. Con el apoyo entre otros de Bill Bowerman, uno de los fundadores de Nike, consiguieron que las obras de la comuna se paralizasen. Lejos de quedarse con los brazos cruzados Sheela optó entonces por comprar edificios en Antelope, y trasladar allí a los seguidores de Bhagwan. El primer paso para que, como la propia portavoz explicó en televisión, "los rajnishes extiendan el rojo por todo el estado" comenzando por cambiar el nombre de la localidad que (no) les acogió en cuanto pudieron introducirse en el consejo municipal.

"Hay una sensación de lujuria y obsesión sexual, puedes escuchar a la gente teniendo experiencias orgásmicas todo el día y toda la noche" explicó entonces una vecina de Rajneesh (antes Antelope) ante las cámaras. Un desagrado que no mejoró cuando una de las primeras medidas de los nuevos dirigentes locales fue la adecuación de un parque municipal con el único fin de permitir a los fieles, y a todo el que quisiera, "tomar el sol desnudos". Así que la lucha de los vecinos de Antelope no solo no terminó con los incómodos invasores, sino que los acercó a su puerta. Después llegaría el Festival Internacional Rajneesh, y miles de seguidores dispuestos a dejarse llevar por su fervor.

Sheela admirando los terrenos en los que se levantó Rajneeshpuram. (Netflix)
Sheela admirando los terrenos en los que se levantó Rajneeshpuram. (Netflix)

Y Hollywood llegó a la comuna

En 1983 la fundación constituida por el movimiento contaba con 19 millones de dólares, mientras que la corporación de inversiones aumentaba la cifra hasta los 31 millones, y la comuna contaba con 15 millones en activos. Pero hubo que esperar a que los propios vecinos acudiesen al fiscal general del estado para que las fuerzas del orden comenzasen a tomar cartas en el asunto. Algo que no resultaba fácil con una mujer como Sheela dirigiendo los pasos de la comuna, que con el traslado a Antelope ya había demostrado que no iba a rendirse fácilmente.

Durante los dos años siguientes, las autoridades norteamericanas tuvieron la oportunidad de comprobar que los recelos de los vecinos hacia la comuna no eran infundados, ni excusas de "paletos" que no estaban dispuestos a dejar en manos extranjeras el devenir de su pueblo. Y esto fue posible gracias a hechos tan sorprendentes como el mayor ataque bacteriológico en suelo norteamericano, una compra masiva de armas y el mayor caso de fraude de inmigración registrado en Estados Unidos hasta la fecha.

Françoise Ruddy junto a Baghwan en una imagen de finales de los 80.
Françoise Ruddy junto a Baghwan en una imagen de finales de los 80.

Para entonces la relación entre Bhagwan y Sheela se había deteriorado por culpa de los celos que ella sentía hacía los últimos fieles en incorporarse a la comuna. Un poderoso grupo llegado del corazón de Hollywood, acostumbrado a consumir estupefacientes y en el que destacaba la presencia de Françoise Ruddy, la exmujer de uno de los productores de 'El Padrino'. La gota que colmó la paciencia de una mujer que, después de dedicar toda su vida al líder, decidió hacer la guerra por su cuenta (con intentos de asesinato incluidos) y abandonar el lugar antes de que fuese demasiado tarde.

La forzosa salida de Bhagwan de Estados Unidos le llevó a buscar refugio a lo largo y ancho del planeta. Cuentan las crónicas internacionales que tras ser expulsado de Grecia, en marzo de 1986 el gurú tenía previsto llegar a España, pero una patrulla de la Guardia Civil le prohibió bajarse de su avión privado. Otro de los rechazos con los que se encontró Bhagwan, que en 1987 regresó a su país natal donde moriría, no sin polémica, tres años más tarde. Sus enseñanzas sobrevivieron a su muerte, aunque de una forma más minoritaria que en los místicos años 80.

En Oregón, donde una vez se alzó la ciudad de Rajneeshpuram ahora los vecinos encuentran un pacífico campamento de verano. Conocido como el Washington Family Ranch, de su coordinación y funcionamiento se encarga, ¡oh paradoja!, la organización juvenil cristiana Young Life. "Pero son mejores vecinos que los rajneshees" afirma el alcalde de Antelope sonriendo ante la cámara.

Desde Melmac

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios