Una década definitiva para la transformación del audiovisual: ser o no ser 'mandaloriano'

Los estrenos en salas de cine ya no son lo que eran. La pandemia, sin duda, ha acelerado esa transformación del séptimo arte que llega a casa por distintas vías, y la ha precipitado

Foto: Cartel promocional de 'El mandaloriano'. (Lucasfilm Ltd.)
Cartel promocional de 'El mandaloriano'. (Lucasfilm Ltd.)

Arranca la tercera década del siglo XXI, y sin duda será recordada, entre otras cosas, por el cambio en el sector del audiovisual y de los contenidos digitales. No ya de anuncios de cambios o de nuevos modelos, sino de verdadera transformación de las audiencias, de la producción y de la distribución del cine y la televisión.

Para la plataforma española Filmin, 2020 es su año, así nos lo confirmaba Jaume Ripoll, con quien tuvimos ocasión de hablar desde la Cátedra Modern Times de la UCM al concluir el trimestre. Los tres cofundadores de Filmin, que nacieron apostando fuerte en España por el 'streaming' (esa corriente o flujo de datos que aún no ha encontrado traducción) hace ya 14 años, antes incluso que Netflix dejase de ser solo una distribuidora de DVD a domicilio en EEUU, empiezan ya a ganar dinero, a tener su cuota en España y a preparar nuevos mercados.

Foto: @teleaudiencias.
Foto: @teleaudiencias.

La pandemia, sin duda, ha acelerado esa transformación del cine que llega a casa por distintas vías, la ha precipitado. Estrenos que ya no son lo que eran, o porque ya no pasan por las salas de exhibición (es el caso de 'Soul' de Disney+, estrenado en la aplicación el día de Navidad en el mundo entero) o porque comparten salas y plataforma (como la anunciada 'Cielo de medianoche', de George Clooney, en Netflix). Algunas distribuidoras, por su parte, como Contracorriente Films, rescatan en salas estrenos para la familia previos a la pandemia —como 'Mi amigo Pony', una cinta de Nicolas Vanier que tuvo éxito en taquilla en Francia— o han dado opciones de visionado desde casa por precios de seis a ocho euros.

Hay escasez de estrenos en salas y la reducción dejará un sector empequeñecido, lo que es una pena pero una realidad irreversible. En la televisión convencional y por fibra, también hay movimientos. RTVE estrena en estos días nueva web y saca a relucir contenidos a la carta de gran valor. Movistar+ comunicaba esta misma semana que la película de Alejandro Amenábar 'Mientras dure la guerra', centrada en la figura de Unamuno, ha liderado el consumo de su cine en este 2020, si bien no contamos con datos comparativos de otros títulos o series de la que es empresa líder de cine prémium en España.

El inicio de esta transformación tiene varias fechas clave que, no lo olvidemos, van acompañadas de la mejora de las ofertas legales de contenidos en 'streaming':

  • En 2010: en España, primera oferta de suscripción de Filmin.es.

  • En 2012: cierre de Megaupload (como consecuencia de la lucha contra la piratería liderada por EEUU).

  • También en 2012, la película 'Carmina o revienta', de Paco León, se estrena en Netflix al mismo tiempo que en los cines.

  • En EEUU, en 2014, series y documentales de Netflix reciben las primeras nominaciones y premios en los Oscar de la Academia.

  • En 2015, llegada de Netflix a España, que ayuda y empuja a plataformas como Filmin o las de las televisiones españolas a opciones de visionado a la carta, el VoD ('video on demand').

  • En 2018, se aprueba la primera directiva europea (la AVMSD) que contempla obligaciones para las plataformas que operan en el continente.

  • En 2019: se estrena 'Roma' en Netflix, primera película con escasa 'ventana' en cines, y Netflix logra que la Academia de Hollywood levante el veto a películas no estrenadas en salas.

Nuevos actores compitiendo

Compañías ajenas al sector de los contenidos o medios lanzaron ya hace unos años en EEUU varios productos de música, libros y cine a la carta, algo que ha entrado con fuerza en España. Hablamos de fabricantes de ordenadores como Apple o tiendas como Amazon. El que llega primero da más fuerte: una estrategia que ha consolidado a Amazon Prime Video en el segundo puesto. Y, aunque la oferta audiovisual de Amazon Prime Video no es la mejor, sí está situada en un excelente puesto de salida en 2021: hay que seguir la pista en los próximos meses a los acuerdos que firmen con proveedores de televisión o cine.

Un momento de 'El colapso'. (Filmin)
Un momento de 'El colapso'. (Filmin)

Amazon Prime Video es un subproducto de Amazon adaptado a los tiempos, siendo lo fuerte de Amazon su gran tienda 'online', además de otros servicios (como proveedora de internet a través de 'web services'), o 'gadgets' para competir con Apple o Google (con las tabletas, su Kindle, Alexa o FireTV). La suscripción se mantiene con precio bajo por 3,99 euros al mes o por 36 euros al año. Es la oferta de suscripción que hace a sus clientes (que casi no lo sabían) a través del programa Amazon Prime, que incluye no solo envíos gratis en las compras —tema competitivo sin duda en este año en que hemos probado su eficacia— sino libros en Kindle o música en 'streaming'.

Movistar+, que tiene como es lógico una posición preferente en los clientes de telefonía, fibra y contenidos, no se queda atrás y lanza ofertas como esta en plenas navidades: “Movistar+ celebrará el nuevo año ofreciendo a sus clientes 'Dime quién soy' completa desde el viernes 1 de enero de 2021”. De momento, no hay quien haga sombra al tirón de 'La casa de papel' de Netflix España o a 'Mandalorian', un producto Star Wars que Disney+ gestiona inteligentemente.

Sin duda, los espectadores estamos amenazados con permanecer prisioneros en la inmensa caja de cristal que son las pantallas, y elegir bien será uno de los dones que los medios críticos deben repartir entre familias y hogares.

Regulación

Europa tiene marcado un objetivo de mercado único digital que viene preparando desde hace unos años. Empezó con la prohibición de cobrar 'roaming' de servicios y llamadas, la eliminación de fronteras en las suscripciones de música de Spotify o cine, lo que se va a consolidar cuando sea de verdad más europeo el mercado de los derechos de contenidos, en cuanto a gestión de los derechos en música, deporte y audiovisual sin la diversidad de los Veintisiete. El derecho va lento, pero seguro.

Además, Europa tiene un principio claro ya desde hace más de 25 años: se protege el contenido europeo de televisión y cine mediante leyes (directivas o reglamentos) que fomenten la proyección y difusión de entretenimiento 'made in Europe'. Y si Hollywood o ahora las plataformas vienen a por público europeo, deben aceptar las reglas. El éxito de tal medida es conocido, e incluso las televisiones comerciales que han sido reticentes a la obligación de financiar por adelantado cine o películas de televisión han visto la ventaja de coproducir y entrar en el mercado de la distribución. Los datos de la CNMC sobre esa inversión lo avalan.

En 2018, se aprobó la Directiva de Servicios del Audiovisual (eso de la 'televisión sin fronteras' ha quedado atrás) que entró este mes de diciembre 2020 en vigor y que incluye las plataformas (Netflix, HBO, Amazon Prime Video) y los sitios de vídeos de usuarios (YouTube, Vimeo) entre los 'obligados' a cumplir sus preceptos. España está preparando su incorporación al derecho español mediante un anteproyecto de ley general del audiovisual cuyo borrador ya circula. De esa directiva se sigue la obligación de que las plataformas adquieran derechos de obras europeas hasta en un 30% de su catálogo, e incluso se está estudiando en ese borrador de ley que se les obligue también a invertir previamente en obras hechas en Europa o por europeos.

Está pendiente la incorporación en Europa de la directiva de 'copyright' de 2019 (denominada Directiva (UE) 2019/790 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de abril de 2019, sobre los derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital), que es la más importante para el futuro, que está ya en vigor aunque pendiente de adaptar al derecho español. Muy discutida por el filtrado de contenidos que se exige a sitios como YouTube o por el canon a diarios digitales, que se aplicarán en los próximos meses.

También desde el punto de vista de las subvenciones —que no es lo esencial en el mercado único— ha sido definitivo el papel del Programa Media en el sector, como han reconocido los directivos de Filmin en su batalla comercial con las plataformas americanas. "Hoy no estaríamos aquí si no fuese por ellos", De Luna 'dixit'.

Termino compartiendo lo que ha señalado Elena Neira, autora de 'Streaming Wars', libro muy recomendable: que 2021 será el año en que diremos adiós a las ventanas audiovisuales, que no hay sitio para todos y que la centenaria Disney está pisando los talones a Netflix.

*Loreto Corredoira es profesora de Derecho de la Información.

Tribuna