Los 7 pecados de una España con los mejores actores, pero sin guión original

La eliminación de la Roja en los octavos de una Eurocopa en la que partía como una de las favoritas, precipita afrontar una regeneración que llegará con más de dos años de retraso

Foto: Del Bosque, con Casillas al fondo, durante el partido de España contra Italia en París. (EFE)
Del Bosque, con Casillas al fondo, durante el partido de España contra Italia en París. (EFE)

1. Empezando por lo más actual, la derrota que le costó a España abandonar la Eurocopa antes de lo previsto, en los octavos de final de una competición en la que selecciones como Islandia, Gales o Polonia están en cuartos. Tácticamente Italia fue muy superior, sobre todo en la primera parte, donde ganó 1-0, pero bien pudo hacerlo por algún gol más si no es por De Gea. Desde que el balón echó a rodar y los dos equipos tuvieron que moverse en función de él, quedó claro que mientras Antonio Conte sabía cómo quería que jugara su equipo y así lo había preparado desde que supo que España sería su rival, Por su parte, Del Bosque se limitó a repetir alineación por cuarta vez consecutiva, lo cual sería algo muy positivo si el guión fuera el original y no pura improvisación. La superioridad italiana en el centro del campo, con una presión alta y entrenada, fue un clamor, de ahí que la Selección no pudiera defenderse de la única manera que sabe hacerlo: con balón. Italia, sorprendentemente desacomplejada a la hora de tener la pelota, estaba mucho mejor colocada sobre el terreno de juego, de ahí que físicamente aparentara estar mucho mejor. En el fútbol lo importante no es correr mucho, sino correr bien, es decir, con criterio. 

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2. Siguiendo con la derrota ante Italia: "España es la favorita porque sigue practicando el mejor fútbol, pero ahora se puede intentar jugar contra ellos. En la última Eurocopa era casi imposible". Lo avisó Pirlo, el exquisito centrocampista italiano que sufrió a la Roja en la final de la Eurocopa de 2012 (4-0). "Jugar ante Italia nunca es fácil y contra la actual 'Azzurra', tampoco", añadió el campeón del mundo en 2006. Pirlo, que a sus 37 años juega en el New York City, sabía muy bien lo que decía, y así se encargó de demostrarlo su selección. No es habitual ver a Italia llevando la iniciativa, algo que hizo contra España porque salió con esa idea y sorprendió a los pupilos de Del Bosque, que ni sabían lo que les esperaba ni, lo que es peor, supieron cómo contrarrestarlo. Lo dicho, faltó el guión original, y el talento de los futbolistas no fue suficiente, por más que la Roja lo intentara hasta el final, cuando Italia sentenció en una contra. Conte lo resumió muy bien: "España tenía el talento. Nosotros las ideas. Y las ideas ganan al talento".

De Gea evitó que Italia se fuera al descanso con una ventaja mayor. (EFE)
De Gea evitó que Italia se fuera al descanso con una ventaja mayor. (EFE)

3. "Todo son elogios y hay que andar con cuidado porque nos pueden confundir". Del Bosque nunca ha sido un gran estratega, aunque sí un hombre sensato. Como el Diablo, que sabe más por viejo que por Diablo, el salmantino no tocó lo que funcionaba y España ganó con él un Mundial y una segunda Eurocopa en apenas cuatro años. Sin embargo, llevarse a Brasil a jugadores valorados por lo que habían hecho y no por lo que podían hacer, además de la salida progresiva de algunos tan importantes como Puyol, Villa, Xavi o Xabi Alonso, le ha ido pasando factura a un colectivo en el que, incluso después de recuperar el buen rollo perdido por el 'defecto Mourinho', se ha dejado llevar y no ha alcanzado la excelencia que le condujo, no sólo a ganarlo todo, sino a convertirse en una referencia por la manera de hacerlo. Quienes más cerca han estado del grupo lo venían avisando: una cosa es el buen ambiente, por supuesto necesario, pero otra bien distinta la falta de tensión en los entrenamientos o durante la concentración. Vamos, que una cosa es estar cómodos y otra acomodados.  

4. A diferencia de lo sucedido en el Mundial de Sudáfrica (2010) y en la Eurocopa de Ucrania y Polonia (2012), cuando la selección de Vicente del Bosque empezó tropezando ante Suiza (1-0) e Italia (0-0), respectivamente, esta vez el tropezón llegó en el tercer partido, ante Croacia, una derrota que no sólo sembró las primeras dudas, sino que condenó a la Selección a irse al lado más duro del cuadro, con Italia en octavos, Alemania en cuartos y Francia o la sorprendente Islandia en semifinales. Es cierto que, como dijo Pirlo, España sigue practicando el mejor fútbol, aunque, claro, ello debe venir acompañado de un alto nivel competitivo y de un compromiso del que no se puede dudar, aunque sí exigir más.   

5. Da igual que España haya ganado un Mundial y dos Eurocopas consecutivas con un fútbol que está en las antípodas de la Furia. Un sector de la prensa y de la afición sigue anclada en el clementismo. "España tiene huevos para ganar a Italia", dijo Cesc, rebajándose a emplear el lenguaje que algunos solo parecen entender. Pero, no, España no saber ganar por huevos, sino siendo mejor que su rival, algo de lo que no fue capaz ante una Italia con peores individualidades, pero mucho mejor equipo. Sí, a punto estuvo Piqué de lograr el empate y quién sabe si forzando la prórroga la historia hubiera cambiado. Pero lo cierto es que España no mereció ganar, mientras que Italia, sí. No hay más.  

Un aficionado español, tras la derrota en París ante Italia. (EFE)
Un aficionado español, tras la derrota en París ante Italia. (EFE)

6. Y puestos a hablar de relevos, es de suponer, por ejemplo, que Iker Casillas anunciará en breve que deja la Selección, toda vez que David de Gea se ha convertido ya en el portero titular. Sin embargo, el principal relevo será el del seleccionador. El problema es el vacío, si no de poder, pues éste sigue estando a buen recaudo en manos del vicepresidente Juan Padrón, sí de criterio o ideas que hay en la Federación Española de Fútbol (RFEF). Con su presidente, Ángel María Villar, imputado y a la espera de ser también expedientado, el futuro está pendiente de unas elecciones que ya deberían haberse celebrado y en las que no está nada claro qué puede suceder. "Es un asunto que tengo que tratar con el presidente y en el futuro lo haré. Tendremos una conversación y decidiremos lo más conveniente para el futuro de la selección española", respondió Del Bosque cuando le preguntaron sobre su continuidad. Lo dicho, una incógnita más donde debería haber una certeza. 

7. Futbolísticamente hablando, y por supuesto con excepciones que confirman la regla, los aficionados de la Selección española se ponen la camiseta después de los partidos y siempre y cuando la Roja haya ganado. De lo contrario, si te he visto, no me acuerdo. La Selección lo mismo es de todos cuando gana como no es de nadie cuando pierde, de ahí que se le critique con una dureza que nunca se emplearía con el equipo de cabecera. Eso es probablemente lo que sucederá ahora. Que la mayoría renegerá y apelará a la testiculina, a la furia o al clementismo más casposo. Pero no, lo que España necesita es un nuevo seleccionador que sea capaz de dar reconstruir un equipo con muy buenos futbolistas, muchos de los mejores, y sin traicionar una manera de jugar que, incluso en los minutos finales ante Italia, a punto estuvo de suponer el empate. Nadie puede negarle a Del Bosque que ha cumplido, aunque también es verdad que su tiempo pasó y quien debió tomar la decisión de sustituirlo tras el Mundial de Brasil -quizás antes hubiera sido lo más inteligencia- posiblemente estuviera dormido. Es lo que tiene una federación presidida por Villar, que dependes de carambolas y éstas no siempre salen. Que pase el siguiente.

 

A mi bola
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