Villar saca el dedo: impone a Lopetegui y salva a la Selección del 'preferido' Caparrós

El presidente de la RFEF vuelve a pasar de su Junta directiva y esta vez también de gran parte de la prensa, que hacía campaña por el sevillano como sustituto de Del Bosque

Foto: Ángel María Villar, junto a Julen Lopetegui, antes de dar comienzo su presentación como seleccionador español. (EFE)
Ángel María Villar, junto a Julen Lopetegui, antes de dar comienzo su presentación como seleccionador español. (EFE)

Lo contábamos hace unos días en este diario: Javier Clemente fue el último seleccionador español que no fue elegido a dedo por Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF). Tanto José Antonio Camacho como Iñaki Sáez, Luis Aragonés Vicente del Bosque fueron nombrados por su cuenta y riesgo, lo mismo que sucedió este jueves con Julen Lopetegui. Según los Estatutos de la RFEF, "es competencia de la Junta directiva designar, a propuesta del presidente, a los seleccionadores nacionales", aunque esto es algo que Villar lleva saltándose a la torera desde 1998, cuando destituyó a su amigo Clemente.

Después de hacer oficial el pasado martes su candidatura a las elecciones a la presidencia de la UEFA y retrasar hasta el 11 de agosto la reunión con las territoriales, en que debería decidirse quién será el candidato oficialista para seguir al frente de la RFEF, el bilbaíno llamó el martes por la tarde a Lopetegui para ofrecerle el puesto de seleccionador. "Si me quieren, ya me llamarán, tienen mi teléfono", había comentado durante los últimos días el técnico guipuzcoano, que estaba pendiente de que el empresario chino Robin Li cerrara la compra del Wolverhampton para irse a entrenar a Inglaterra. Sin embargo, y como él mismo reconoció en su presentación, "una vez que Ángel me ofreció la Selección, no había otra cosa para mí". "Sus éxitos serán los éxitos del fútbol español", se limitó a comentar Villar en el poco tiempo que permaneció sentado junto a Lopetegui, pues antes de que Julen tomara la palabra, cogió y se marchó de su lado. Villar en estado puro.

Quizá fue precisamente el hecho de que Lopetegui estuviera pendiente de firmar su acuerdo con los 'Wolves' lo que pudo precipitar la decisión. Tal y como confesó Vicente Temprado, presidente de la Federación Madrileña de Fútbol, él se enteró 10 minutos antes de que la RFEF hiciera oficial el nombramiento del nuevo seleccionador. Sin querer polemizar con Villar, al que todos los presidentes de territoriales tienen auténtico pavor, Temprado fue más lejos y dijo sentirse "frustrado porque teníamos la ilusión de que el nuevo seleccionador fuera Joaquín Caparrós". Al hablar en plural, Temprado dejó claro que otros presidentes de territoriales también querían al sevillano en lugar de al guipuzcoano. 

Lo mismo sucedía con una gran parte de la prensa, que durante las últimas semanas, antes incluso de que la marcha de Del Bosque se hiciera oficial, habían empezado una campaña a favor de Caparrós, un entrenador que representa el 'antisistema' del fútbol que ha llevado a España no solo a ganarlo todo, sino a convertirse en una referencia mundial por su juego. "Ser seleccionador es algo que me llena de satisfacción y orgullo, además de reponsabilidad", dijo Lopetegui tras agradecer a Villar su confianza y "esta oportunidad".  

Julen Lopetegui (Asteasu, Gipuzkoa, 1966) llega a la Selección con el principal aval de haber entrenado, y con éxito, en las categorías inferiores de la Roja. El vasco se ajustó al estilo de juego que se había implantado en Las Rozas y pronto obtuvo resultados. Fue campeón de Europa Sub 19 en 2012 y campeón de Europa Sub 21 solo un año después, a los pocos meses de haber relevado a Luis Milla en el cargo. Además, por aquellos equipos pasaron jugadores con los que ahora se reencontrará en la absoluta, como son los casos de De Gea, Carvajal, Bartra, Koke, Thiago, Isco o Morata. Todos ellos siempre se han deshecho en elogios hacia la forma de entender el fútbol del nuevo seleccionador, y más de uno, por no decir todos, celebraron su nombramiento. 

Julen Lopetegui mira a Villar, antes de comenzar su comparecencia ante la prensa. (EFE)
Julen Lopetegui mira a Villar, antes de comenzar su comparecencia ante la prensa. (EFE)

Los éxitos de Lopetegui en el fútbol base de la Selección llamaron la atención de los clubes, y en el verano de 2014, Julen decidió aceptar una jugosa oferta del Oporto y se marchó a Portugal. Allí se llevó la temporada pasada a Iker Casillas, de quien no quiso hablar. "No es el escenario para hacer reflexiones individuales", dijo. Aunque su marcha no gustó en la RFEF, lo cierto es que con el paso de tiempo su relación volvió a ser cordial, algo que ha quedado más que demostrado con su elección como sustituto de Del Bosque, con quien afirmó no haber hablado, "aunque lo haré". 

Como era de esperar, sobre todo después de llevar varios días aireando que Caparrós era el preferido de la mayoría de los presidentes de territoriales, la noticia del nombramiento de Julen Lopetegui como sustituto de Del Bosque no solo pilló en fuera de juego a toda la prensa, sino que incluso molestó a quienes querían a Caparrós. Sí, en la designación de Lopetegui también se puede intuir la intención de Villar de neutralizar a Jorge Pérez, quien pensaba en el entrenador vasco como seleccionador en caso de auparse a la presidencia de la RFEF, aunque esto es algo que no preocupa a Julen: "No dedico ni dos segundos a pensar en eso", respondió cuando le preguntaron al respecto.  

Miguel Ángel Galán, el otro candidato, le faltó tiempo para intentar desacreditar al nuevo seleccionador: "Suspendió reglas de juego en mi Nivel 3 y le aprobaron en contra del profesor José Antonio Fernández Fernández", escribió en su cuenta de Twitter, para añadir a continuación: "Cómo se puede nombrar seleccionador antes de las elecciones; evidentemente, si soy presidente, mi seleccionador será otro: Paco Jémez".

Lopetegui ha firmado por dos años, hasta justo antes del Mundial de Rusia, y trae con él a dos ayudantes, pues el resto de su equipo lo reclutará de entre los que ya están en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. "No haré ninguna revolución, sino una evolución", fue su mensaje. Es decir, justo lo contrario de lo que le esperaba a la Roja con Caparrós: una involución hacia las cavernas del fútbol que España practicó, por ejemplo, con Clemente, curiosamente el último seleccionador al que Villar no eligió a dedo. "El cargo de seleccionador es el más expuesto después del de Presidente del Gobierno. Mi padre y mucha gente me ha dicho que si sé donde me meto", dijo por la noche Julen. Al menos es consciente de lo que le espera... 

A mi bola
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