La miel sí está hecha para la boca del madridista (aunque haya mucho asno)

El fútbol del Madrid, claro dominador ante un Barça sin identidad, entusiasma y provoca que a quienes despreciaron a Guardiola ahora les sepa a dulce lo que antes tanto les amargaba

Foto: Casemiro, en el momento de marcar el 0-2 del Real Madrid en Riazor. (EFE)
Casemiro, en el momento de marcar el 0-2 del Real Madrid en Riazor. (EFE)

El 21 de noviembre de 2015, es decir, no hace ni dos años, el FC Barcelona ganó 0-4 en el Bernabéu al Real Madrid dirigido por Rafa Benítez, de quien Florentino Pérez djo en su presentación que su nombre era "garantía de trabajo, esfuerzo, entrega y pasión por este deporte. Uno de los mejores entrenadores del mundo y que utiliza el método como herramienta de trabajo". Sin embargo, en aquel partido el técnico madrileño traicionó su 'método' al dejar en el banquillo a Casemiro, tan fijo o más para él como lo es ahora para Zidane, y concedió la titularidad al protegido James Rodríguez, cedido este verano al Bayern, que jugó por detrás de la entonces innegociable 'BBC'.

El 0-1, obra del uruguayo Luis Suárez, llegó en una jugada en la que los azulgranas dieron hasta 37 toques. Y eso que para entonces el Barça ya se había alejado bastante del patrón de juego que Pep Guardiola llevó a su máxima expresión con el 2-6 logrado en el mismo Bernabéu. Sin embargo, tener sobre el terreno de juego a los Alves, Piqué, Busquest, Iniesta o Sergi Roberto permitió a Luis Enrique vivir de las rentas. Neymar, el citado Iniesta y de nuevo Suárez completaron la goleada de un Barça que por si fuera poco no echó en falta a Messi, pues el argentino no saltó al campo hasta la segunda parte y con el encuentro decidido.

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Pero hay otro dato importante: en aquel Real Madrid jugaron hasta once futbolistas con los que actualmente cuenta Zidane. Solo Danilo y el mencionado James, que salieron de inicio, no están esta temporada. La pañolada del Bernabéu empezó a señalar el camino que le esperaba a Benítez a finales de ese mismo año, inicios del siguiente. El coliseo blanco es un campo donde a los futbolistas se les exige entrega, pero, sobre todo, que ofrezcan un nivel futbolístico acorde al del club más laureado del mundo, Es decir, nada que ver con esas milongas que se inventaron algunos para tapar, bien sus carencias, bien sus complejos. "Si jugáramos como el Barça, en el Bernabéu nos silbarían a los diez minutos", llegó a decir un desesperado Manuel Pellegrini durante su breve estancia en el banquillo de Chamartín. “No me gusta el desgaste del adversario por la posesión del balón”, aseguró su sucesor, José Mourinho, a quien se contrató para intentar neutralizar al Barça y no para ser mejor que el equipo de Guardiola.

El once del Real Madrid que jugó en Riazor, durante el minuto de silencio por los atentados de Barcelona. (EFE)
El once del Real Madrid que jugó en Riazor, durante el minuto de silencio por los atentados de Barcelona. (EFE)

Como ya se habrán hartado de ver, leer o escuchar desde el pasado domingo, el segundo gol del Real Madrid en Riazor llegó después de 44 toques y 107 segundos de posesión, en una jugada en la que intervieron todos los jugadores y culminó Casemiro. Según las estadísticas, fue la mayor secuencia de pases que se ha visto en LaLiga desde la temporada 2005-06. "¿Es el reflejo de lo que busca?", le preguntaron a Zidane en la sala de prensa del estadio coruñés. "Lo intentamos y tenemos los jugadores para hacerlo, intentamos disfrutar y hacerlo bien", contestó el francés con su habitual sinceridad y naturalidad.

El 0-2 del Real Madrid en Riazor también recueda al 0-2 de otro madridista como Sergio Ramos, aunque en este caso fue en la victoria de la Selección en Dinamarca (1-3). Aquella secuencia duró menos, 75 segundos, pero en ella se dieron más toques, 65, y la principal diferencia fue que no intervinieron los diez jugadores de campo, sino uno menos. "¿Andrés, qué te parece que en el gol de Ramos tocárais el balón todos menos Albelda?", le preguntaron 'off the record' a Iniesta. La cara -y el comentario 'off the record'- del manchego lo dijo todo... Cabe recordar que gracias a que Koeman dejó de contar con el centrocampista valenciano en su club, Luis Aragonés apostó decididamente por los llamados 'bajitos', es decir, jugadores salidos de La Masia como Xavi, Iniesta y Cesc.

Se tiene el balón porque solo con él se puede jugar, marcar y, por supuesto, "disfrutar", como dice Zidane, Además, es de Perogrullo que si lo tienes tú, no lo tiene el rival, la mejor manera de defenderse. Ahora bien, las secuencias de pases pueden llegar o por la asociación más o menos espontánea o improvisada de futbolistas que en el caso del Real Madrid tienen un nivel técnico altísimo, o, como sucedía en el Barça de Guardiola, en la aplicación del método de lo que conocemos como fútbol de posición, que no de posesión o el peyorativo 'tiki-taka', pues tener el balón en sí mismo no es un objetivo.

Es curioso, a la par que triste para los culés, cómo mientras el Barcelona se olvidó del centro del campo para echarse en brazos de la extinta 'MSN', el tridente que formaban Messi, Suárez y Neymar, el Real Madrid se cuidó muy mucho de seguir fichando centrocampistas que generaran juego, a pesar de contar con la 'BBC'. "El Barça siempre fichaba muchos peloteros y ahora los ha fichado el Madrid", alertó el difunto Johan Cruyff hace tres veranos, aunque por supuesto nadie le hizo caso en los despachos del Camp Nou.

Y, sí, poco a poco el Real Madrid fue comiendo terreno al FC Barcelona hasta comérselo de un bocado, sin necesidad de recurrir a Cristiano Ronaldo y mientras los azulgranas padecen de 'Messidependencia' crónica. Efectivamente, como ya sabíamos, la miel sí está hecha para la boca de los madridistas, aunque haya mucho asno al que ahora le sepa a dulce lo que antes tanto le amargaba...

A mi bola

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