Toda la verdad (y las mentiras) del Barça con Coutinho... que no gustarán a Messi

El delantero del Liverpool era una petición de Leo, quien incluso telefoneó al brasileño, pero la esperpéntica gestión del Barça en este y otros fichajes lo acabó convirtiendo en un paripé

Foto: Coutinho celebra un gol con el Liverpool. (Reuters)
Coutinho celebra un gol con el Liverpool. (Reuters)

"A última hora, después de semanas de ofertas y negociación, el Liverpool nos pidió 200 millones de euros por Coutinho y decidimos no hacer la operación". Así, con una mentira más grande que la Sagrada Familia, salió al paso de las críticas el director de deportes profesionales del FC Barcelona, Albert Soler, por si no lo recuerdan, ex presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD) tras la renuncia de Jaime Lissavetzky durante el último mandato de Zapatero.

Quizás porque Soler aún no se ha enterado de cómo funciona el mundo del fútbol o porque precisamente su pasado político le permite mentir sin ponerse colorado, que el Liverpool rechazara las ofertas que le hizo el Barça -la última, el 18 de agosto y de 130 millones de euros- no quiere decir que los ingleses negociaran, pues desde el primer momento estos tuvieron claro y así lo expresaron que no querían vender. Además, los 'reds' difícilmente pudieron pedir "a última hora" los 200 millones de los que Soler habló en su comparecencia de prensa junto al secretario deportivo culé, Roberto Fernández, pues una vez que el Barça fichó a Dembelé por un montante total que puede llegar a los 145 millones, dejaron de pujar por Coutinho.

El joven delantero francés se declaró en rebeldía en el Borussia Dortmund y los alemanes acabaron cediendo a sus presiones, aunque a cambio de una cifra que, de no ser por los 222 millones pagados por el Paris Saint-Germain al propio Barça para llevarse a Neymar, nunca se hubieran siquiera planteado pedir, ni recibir. "Los clubes tradicionales éramos los que liderábamos este proceso, pero ya no, ahora los principales actores son los países, los fondos de inversión y los multimillonarios", explicó Soler, quien en su justificación lo único que hizo fue colocar al Barça en el segundo plano al que la gestión de la Junta que preside Josep Maria Bartomeu lo ha condenado.

El secretario técnico del Barça, Robert Fernández, y el director de deportes profesionales, Albert Soler, durante la rueda de prensa que dieron el sábado. (EFE)
El secretario técnico del Barça, Robert Fernández, y el director de deportes profesionales, Albert Soler, durante la rueda de prensa que dieron el sábado. (EFE)

Pero hay más. El empeño del Barça por aparentar que seguía interesado en Coutinho se debió únicamente a que el brasileño era una petición expresa de Leo Messi, quien incluso llegó a telefonearle, lo mismo que hizo anteriormente Luis Suárez, precisamente exjugador del Liverpool y buen amigo suyo. En Anfield saben que fue el club catalán el que pidió a Coutinho declararse en rebeldía para intentar sacarlo por 130 millones y antes de fichar a Dembelé. Estas malas artes, muy lejos de los otrora cacareados 'valors', también las utilizaron desde el Barça con Héctor Bellerín y el Arsenal, aunque Wenger fue inflexible con el lateral español.

Al igual que el técnico francés con el chileno Alexis Sánchez, a quien no ha dejado marcharse al Manchester City pese a tener solo un año más de contrato, si algo tenía claro Jürgen Klopp es que esta temporada hay Mundial y Coutinho no tardaría en volver a comprometerse con el Liverpool para regresar al once, hacerlo al nivel que ha demostrado que puede hacerlo y ganarse un puesto en el once de Brasil para la gran cita rusa. En Anfield están muy molestos con el comportamiento del Barça, y especialmente con el de Pep Segura, su nuevo director de fútbol, que estuvo tres años en la academia de los 'reds' y a quien desde Inglaterra se le acusa de haber convertido el fichaje de Coutinho en algo pesonal. Se ha lucido, sí.

Pero volvamos a Messi. Tal y como no tuvo más remedio que confesar Albert Soler al ser preguntado por la renovación del argentino, "cuando anunciamos un acuerdo es que está validado por las dos partes y estamos pendientes de protocolizar la validación". Esperpéntico es poco. Tanto o más como estar avisados de que Neymar podía acabar abandonando el Barça y no sólo no creérselo, sino esperar a que el PSG depositara su cláusula en LaLiga para empezar a buscarle recambio. "A finales de julio, en la gira de Estados Unidos, empiezan los rumores, pero no recibimos ninguna información previa a esto". ¿Les suena?

Iñigo Martínez pugna por el balón con  Messi, quien vetó su fichaje por el Barça.(EFE)
Iñigo Martínez pugna por el balón con Messi, quien vetó su fichaje por el Barça.(EFE)

El veto de Leo a Iñigo Martínez

El hecho de haber acabado convirtiendo el interés por Courtinho en un paripé solo porque el brasileño era una petición de Messi ayuda a entender también que los responsables (o irresponsables) deportivos del Barça desistieran de fichar un central que pudiera disputarle, si no el puesto, pues hoy por hoy la pareja de centrales del Barça la forman Piqué y Umtiti, sí el papel de tercero en discordia a su amigo y compatriota Mascherano, quien sabe que necesita jugar esta temporada para llegar en condiciones al mencionado Mundial de Rusia.

El realista Iñigo Martínez era una petición expresa de Ernesto Valverde, quien ya le quiso como alternativa a Laporte en caso de que éste abandonara el Athletic, aunque precisamente por ello sorprendiera que el Txingurri no pensara en el francés antes que en el vasco. De hecho, y tal y como informamos en su día en El Confidencial, Robert Fernández llegó a estar reunido con Laporte en Zaragoza para hacerle saber del interés del Barça, si bien Aymeric le remitió a su cláusula.

"Descartamos a Iñigo Martínez porque no mejoraba lo que teníamos", se permitió el lujo de decir el secretario deportivo culé. Otra gran mentira, pues el Barça no solo tenía un acuerdo con el jugador, sino que Bartomeu estaba dispuesto a pagar a la Real Sociedad los 32 millones de su cláusula. ¿Desde cuándo se afronta una operación sin estar antes convencidos de que se mejora lo que se tiene en plantilla? Pues no, finalmente el cuarto central del Barça será el belga Vermaelen, el último gol que el Arsenal le metió a los azulgranas.

Algo parecido a lo de Iñigo Martínez ocurrió con Seri, centrocampista del Niza, cuyo representante se mostró sorprendido con el cambio del Barça en las negociaciones, pues pasó de estar dispuesto a pagar 40 millones de euros a decir que lo desechaba por una decisión técnica. "Decisión técnica son palabras mayores, pero a mí no me dicen nada porque ya lo conocían. Era posible llegar a un acuerdo, el Barça y el Niza estaban negociando en Francia". Ni adrede se pueden hacer peor las cosas y, lo que es aún peor, intentar taparlas con mentiras. ¿Les suena?

A mi bola

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