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La Unidad de Quemados de los Clemente y Del Bosque y un gallego para echar a Villar
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Kike Marín

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La Unidad de Quemados de los Clemente y Del Bosque y un gallego para echar a Villar

Los que pusieron la mano en el fuego por el todavía presidente de la RFEF se la van a quemar tras conocerse el sumario, mientras Emilio García Silvero se postula como posible solución

Foto: Javier Clemente, junto al primer ministro libio, cuando dirigió a la selección africana. (EFE)
Javier Clemente, junto al primer ministro libio, cuando dirigió a la selección africana. (EFE)

"Pongo la mano en el fuego por él". Esta fue la expresión más utilizada por los defensores de Ángel María Villar cuando el todavía -sí, todavía- presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) fue detenido, encarcelado y puesto en libertad bajo fianza por el juez Santiago Pedraz. Como ya sabrán, la expresión poner la mano en el fuego se utiliza para manifestar un respaldo total a alguien, aunque quizás desconozcan que se remonta a la época en la que se practicaba un juicio que dictaminaba, atendiendo a supuestos mandatos divinos, la inocencia o la culpabilidad de una persona acusada de quebrantar las normas o cometer un pecado. El acusado debía sujetar hierros candentes o introducir las manos en la lumbre y si salía indemne significaba que Dios le consideraba inocente.

Foto: Luis Rubiales, presidente de la AFE, durante un acto en el que se anunció la convocatoria de una huelga. (EFE) Opinión

Pues bien, aunque en el caso de Villar no va a ser Dios -al menos en vida- sino el juez Pedraz quien dictamine si es culpable o inocente de los numerosos cargos que se le imputan, todos quienes han defendido su honradez, desde Javier Clemente a Vicente del Bosque, pasando por su sustituto en funciones Juan Luis Larrea, deberían ir pidiendo cita en la Unidad de Quemados que les pille más cerca. Porque, sí, a la espera del juicio y la sentencia, a falta de saber cuántos y qué delitos cometió el todavía -sí, todavía- presidente de la RFEF, son numerosas y escandalosas las golfadas que empiezan, no a conocerse, sino a confirmarse.

Basta, por ejemplo, con la denuncia de Jorge Pérez al Fiscal en la que el que fuera secretario general de la RFEF y candidato asegura que uno de los hijos del bilbaíno, no Gorka, sino Koldo, habría dispuesto durante años de un vehículo propiedad de la RFEF, a pesar de no tener ninguna vinculación con ella, así como adquirido libros para uso particular a cargo del ente federativo, además de ordenar a empleados de la Ciudad del Fútbol que le elaboraran trabajos universitarios. ¿Acaso es esto algo propio de una persona honrada como defienden los Clemente, Del Bosque o Larrea?

A bote pronto, y por no entrar a destacar las tropelías de Pepe Sáez, ex presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), quien también está imputado por la Fiscalía Anticorrupción, o de otro máximo dirigente federativo al que se le investiga la compra de un piso con el dinero que supuestamente ahorra en sus viajes a Madrid, solo me viene un caso más cutre que el de Villar y los libros de su hijo como es lo que hizo un director de comunicación de un importante club de fútbol español. El susodicho pasó la factura del cumpleaños de su hijo como una invitación a periodistas. La verdad es que cuesta imaginar -imaginarnos- a un grupo de periodistas tomando Fantas, gusanitos y tarta de chocolate en lugar de cervezas, canapés y jamón...

placeholder José Ramón Lete, presidente del CSD, en Teledeporte.
José Ramón Lete, presidente del CSD, en Teledeporte.

El papelón de Lete

Mención a parte, aunque tampoco es descartable que él también acabe en la Unidad de Quemados, merece el presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), José Ramón Lete, quien esta semana dijo en Teledeporte que "estamos ante la mayor crisis institucional que ha sufrido el deporte español y no me lo podía imaginar". Y digo yo: ¿desde cuándo hay que imaginarse algo de lo que tienes información de primera mano y hay nada menos que siete denuncias?

"Yo prometí en mi toma de posesión un acercamiento, diálogo y una puerta siempre abierta. Nuestra primera obligación fue desbloquear las elecciones cumpliendo la Ley. A partir de ahí, están estos hechos lamentables que todo el mundo sabe y que nos han llevado hasta aquí", explicó Lete, a quien se le plantearon qué soluciones había al conflicto. "Hay dos salidas posibles: una ya la hemos barajado y es la dimisión del señor Villar, algo que por el bien del fútbol y del deporte español debería haber hecho ya. Si esto no se produce, porque lógicamente es su voluntad, la normativa prevé una moción de censura que se produciría justo a los seis meses de la toma de posesión del actual presidente, es decir, a partir del 22 de noviembre".

Después de no ver nada extraño en que a Villar le haya relevado su tesorero, un caso parecido al de Bárcenas y Rajoy en el PP pero en sentido inverso, lo único relevante que dijo Lete es que "la dimisión de Villar permitiría un proceso mucho más rápido y plantearía la posibilidad de que hubiera diversos candidatos, incluso uno que no sea miembro de la Asamblea, lo que da si cabe mayor posibilidad de manifestarse en un sentido u otro".

placeholder Emilio García Silvero
Emilio García Silvero

Y en esas estamos. Con Larrea superado por la situación, el presidente del sindicato AFE, Luis Rubiales, moviéndose en la sombra -aunque más le valdría preocuparse de la que se le viene encima-, y el presidente de LaLiga, Javier Tebas, buscando un posible candidato de consenso como el gallego Emilio García Silvero, actual responsable de integridad de la UEFA, precisamente lo que más necesita el fútbol y el deporte español en general, a quien Miguel Cardenal ya quiso tener en el CSD como director general y cuyo nombre fue apuntado por el diario Marca.

Foto: Juan Padrón, detenido por la Guardia Civil, antes del registro de la Federación Tinerfeña de Fútbol. (EFE) Opinión

La ventaja de García Silvero es, además de una preparación en la que todo el mundo coincide, es que él sea posiblemente la única persona que podría lograr que Villar dimitiera, esa mejor opción de la que hablaba incluso Lete. Emilio trabajó en RFEF a las órdenes de su todavía -sí, todavía- presidente y, aunque es cierto que acabó harto de él, no es probable que haga sangre si es elegido su sustituto. Lo curioso, y he aquí otro de los factores que juega a favor del gallego, es que también cuenta con el apoyo de presidentes de territoriales como el de Castilla y León, Marcelino Maté, algo que no ha gustado a Rubiales, aunque, como he dicho antes, el presidente de AFE haría bien en no moverse demasiado.

"Pongo la mano en el fuego por él". Esta fue la expresión más utilizada por los defensores de Ángel María Villar cuando el todavía -sí, todavía- presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) fue detenido, encarcelado y puesto en libertad bajo fianza por el juez Santiago Pedraz. Como ya sabrán, la expresión poner la mano en el fuego se utiliza para manifestar un respaldo total a alguien, aunque quizás desconozcan que se remonta a la época en la que se practicaba un juicio que dictaminaba, atendiendo a supuestos mandatos divinos, la inocencia o la culpabilidad de una persona acusada de quebrantar las normas o cometer un pecado. El acusado debía sujetar hierros candentes o introducir las manos en la lumbre y si salía indemne significaba que Dios le consideraba inocente.

Real Federación Española de Fútbol Ángel María Villar Santiago Pedraz