España puede 'jubilar' a Pau Gasol por apoyar al 'indepe' Bertomeu (y a Florentino, claro)

El CSD no mira por el baloncesto español en el conflicto entre FIBA y Euroliga, dirigida por el catalán y con Real Madrid, Baskonia y Barcelona moviendo sus hilos y perjudicando a la Selección

Foto: El ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, conversa con Pau Gasol.
El ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, conversa con Pau Gasol.

"La política de la Euroliga constituye un grave peligro no solo para el baloncesto europeo, sino para el deporte institucionalizado”. No, aunque a buen seguro la subscribe, esta afirmación no pertenece al presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), Jorge Garbajosa, sino que lleva la firma de Henrik Dettmann, seleccionador de Finlandia. Y ustedes se preguntarán a cuento de qué rescato estas duras críticas a la máxima competición de clubes de baloncesto de Europa, con 11 licencias A —tres para los españoles Real Madrid, Barcelona y Baskonia— y cuyo director ejecutivo es el catalán Jordi Bertomeu. Pues se lo cuento.

Justo dentro de un mes, el 23 de noviembre, la Selección española jugará en Montenegro, y tres días después lo hará en casa contra la campeona de Europa, Eslovenia, dos partidos correspondientes a la fase de clasificación para la Copa del Mundo 2019. Será el estreno de las nuevas ventanas introducidas por la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), aunque lo que no se sabe es a qué jugadores convocará Sergio Scariolo, pues los seleccionables que disputan la Euroliga tendrán que elegir entre jugar con sus respectivos clubes —a los señalados Real Madrid, Barcelona y Baskonia hay que sumar este año a Valencia y Unicaja— o hacerlo con la Selección.

Aunque verán que la solución no es fácil, y en cualquier caso a quienes compete encontrarla es a Euroliga y FIBA, lo que yo denuncio aquí es la falta de actitud o aptitud —o quizás ambas— de los responsables del deporte español para defender no a quienes les presionan, sino a quienes se deben, en este caso la FEB, la segunda federación con más licencias, la primera en femeninas, y la segunda del 'ranking' FIBA, tanto en hombres como en mujeres.

Lete, junto a Garbajosa y Scariolo, en la presentación de la Selección. (EFE)
Lete, junto a Garbajosa y Scariolo, en la presentación de la Selección. (EFE)

Es lógico que Bertomeu mire por los intereses de los clubes a los que se debe, pero tampoco le falta razón a Dettmann cuando denuncia que "los millonarios magnates que dirigen la Euroliga solo están interesados en el éxito individual de sus clubes. La Euroliga es como una superpotencia en el tablero de la geopolítica: divide su riqueza entre un grupo reducido de amigos, intenta influenciar a la clase media [los espectadores] con tretas psicológicas y usa sus armas contra los que no están de acuerdo con ella, moviéndose lentamente para que nadie se dé cuenta antes de que sea demasiado tarde".

Y prosigue el finlandés: "Toda la idea del deporte de selecciones está basada en el principio de retribución. Cuando un jugador representa a su país, eso alcanza tanto al país como a su comunidad baloncestística, es decir, a toda la familia que hay detrás. Los jugadores representan a sus equipos nacionales cuando se identifican con sus raíces, quieren dar algo a cambio y compartir el bien común (...) Es absurdo que ahora la Euroliga se muestre preocupada por los viajes que deberán realizar los jugadores que participen en las ventanas, cuando en 2016 decidió doblar el número de partidos de su fase regular", recuerda con acierto una vez más Henrik Dettmann. "Mientras la Euroliga tiene la ambición de convertirse en la NBA europea, en realidad está yendo a menos año a año. Es una competición dirigida por un reducido grupo de clubes de élite y para el resto su negocio no es rentable", sentencia Dettmann.

Henrik Dettmann, durante el EuroBasket 2013. (Reuters)
Henrik Dettmann, durante el EuroBasket 2013. (Reuters)

Lete, otra vez en entredicho

Dicho todo esto, la cuestión es cómo puede ser que el Consejo Superior de Deportes (CSD), con un José Ramón Lete de nuevo en entredicho, y por extensión el ministro Íñigo Méndez de Vigo y el Gobierno de Mariano Rajoy se muestren no ya equidistantes de las posturas de FIBA y Euroliga, sino a favor de la segunda cuando, como bien dice Dettmann, “la Euroliga representa un peligro grave para el baloncesto y el deporte institucionalizado en general tal y como los conocemos”. Porque, como prosigue el seleccionador finlandés, “la mayor amenaza es que, si no hay una solución de compromiso, los clubes y los equipos nacionales pasarán la responsabilidad a los jugadores y les dejarán que tomen la decisión. Pero el trabajo de los jugadores es jugar, no pelearse en las guerras de otros. Lo que hace esto interesante es que Jorge Garbajosa ha dicho que va a invitar a todos los jugadores de la Euroliga a las rondas clasificatorias de la Copa del Mundo, puesto que iría contra la ley de España que los jugadores no participasen en las obligaciones del equipo nacional”.

[Lea todas las noticias sobre el conflicto FIBA-Euroliga]

Sinceramente, creo que no pueden describirse mejor los tejemanejes de dirigentes como Josean Querejeta, dueño y señor del Baskonia y ahora también del Deportivo Alavés, o Florentino Pérez, a quien el baloncesto le sirve de conejillo de Indias para el fútbol con el que sueña (la Liga Europea, ya saben). "Mientras la Euroliga ha tratado de reforzar su marca durante los últimos años, el Real Madrid solo ha podido captar una décima parte de la audiencia de la Selección”, recuerda Dettmann desde Finlandia, un dato que deja aún más en evidencia las pretensiones del presidente del club blanco y de manera especial de Juan Carlos Sánchez, el director de la sección, a quienes poco o nada parece importarles el presente y el futuro del baloncesto español.

Lete, que llegó a ser jugador profesional pero difícilmente podría haberlo hecho en el contexto que se le presenta actualmente a la FEB, debería tener en cuenta lo que dice el técnico que se colgó el bronce al frente de Alemania en la Copa del Mundo de 2002: "Si nadie se responsabilizase del baloncesto en general, no habría ningún bien común. Sería solamente un mundo despiadado, repleto de califatos autoproclamados, que solamente intentan reunir tanto poder y dinero como les sea posible". Insisto, es difícil denunciar mejor que Henrik Dettmann la presión que personajes como Querejeta o Florentino Pérez ejercen en este caso sobre un secretario de Estado para el Deporte que es presa fácil, pues rehuye incomodar a los poderosos, tal vez porque así se lo han pedido o porque de apoyar a la FEB en este conflicto, el lío con la reforma de la ACB sería monumental.

Aficionados del Unicaja manifiestan su malestar por la salida de su equipo de la Euroliga. (EFE)
Aficionados del Unicaja manifiestan su malestar por la salida de su equipo de la Euroliga. (EFE)

Cuando Bertomeu amenazó al Madrid

A diferencia de Bartomeu, con a y actual presidente del FC Barcelona, que no es independentista, aunque quiera parecerlo y por tanto no contente ni a unos ni a otros, Bertomeu, con e, nunca ha ocultado serlo. Jordi, a quien en Málaga no se le guardaba mucho cariño tras la salida del Unicaja de la Euroliga, de ahí el lanzamiento de billetes con su cara y la pitada que recibió el himno de la competición, el ‘I feel devotion’, llegó a amenazar al Real Madrid con una multa económica si seguía poniendo el himno español y el himno del país del equipo rival. Y, sí, el club madrileño tragó.

Recientemente, durante la presentación del acuerdo de patrocinio con Endesa, el consejero delegado de la Euroliga negó cualquier posibilidad de trasladar su sede fuera de Barcelona pasara lo que pasara en Cataluña. "Nada. No se plantea nada", afirmó tajante Bertomeu. "La Euroliga es una entidad internacional con sede en Barcelona, como otras muchas empresas internacionales, y no se plantea ni se va a plantear en el futuro irse de Barcelona".

Vamos, que en el caso de Bertomeu —que no en el de Florentino— es normal que no comparta la opinión del finlandés Dettmann, quien asegura: "Durante mis 25 años como entrenador de equipos nacionales, he visto una y otra vez cómo es de importante el equipo nacional para todos los jugadores y cómo quieren jugar enfrente de la gente que ha estado detrás de ellos, así como a las futuras generaciones. La gente que gobierna la Euroliga no reconoce la relación entre jugadores y equipos nacionales. Cuando ellos sugirieron que la totalidad de la actividad de los equipos nacionales debería organizarse en julio, incluso los Juegos Olímpicos, eso dijo algunas cosas sobre ellos y los principios que siguen".

"Tenemos el gran honor y la gran suerte de que Pau Gasol quiere estar en el Mundial y en los Juegos, pero esta situación puede jubilarle", recuerda Jorge Garbajosa al hilo del conflicto Euroliga-FIBA, en el que el CSD debería respaldar a la segunda incondicionalmente por lo que afecta directamente a la Selección que dirige Sergio Scariolo. "Podemos tener la gran desgracia de no volver a verle con España en una competición internacional por no haber podido contar con jugadores suficientes para clasificarnos", añade el presidente de la FEB en lo que puede sonar a amenaza, pero es la cruda realidad. Y es que, como recuerda el exjugador, "hay 20 jugadores con opciones de ir a la Selección que actualmente juegan en equipos de Euroliga".

Pues sí, para poder estar en el Mundial de China 2019 o en los Juegos de Tokio 2020, antes habrá que clasificarse, aunque esto no parezca importarles a los Bertomeu, Querejeta o Florentino... y, lo que es más grave, a los Lete, Méndez de Vigo o Rajoy, a quienes, eso sí, tanto les gusta salir luego en la foto con Pau Gasol, uno de los deportistas más importantes de la historia del deporte español.

A mi bola

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios