El contrato vitalicio de Iniesta sería papel mojado para Florentino (a lo Raúl y Casillas)

Le costó renovar, pero lo hizo "para siempre". Con Valverde vuelve a sentirse importante y no se entiende un Barça sin él. Con Pérez de presidente lo tendría difícil para colgar las botas de azulgrana

Foto: Andrés Iniesta, el día de su última renovación con el FC Barcelona. (EFE)
Andrés Iniesta, el día de su última renovación con el FC Barcelona. (EFE)

Iniesta no ha vuelto porque en realidad nunca se había ido, aunque es evidente que la llegada de Valverde al FC Barcelona -o la marcha de Luis Enrique, según se mire- le han permitido tener la continuidad que un futbolista con su talento no solo se merece, sino que necesita para demostrar que nadie entiende mejor este juego. Andrés, al igual que Messi, acababa contrato al final de la presente temporada y, aunque costó más de lo esperado, hace dos meses firmó la primera renovación con carácter vitalicio en la historia del Barça. Sin embargo, su posible marcha sigue flotando en el ambiente, con millonarias ofertas que llegan desde China, donde el Clásico de este sábado se supone que se seguirá con gran atención, de ahí el estrambótico horario de las 13:00 horas, y al que el manchego llega revitalizado.

Cuando eran muchos los que ya le daban por jubilado, Iniesta continúa demostrando a sus 33 años que para jugar al fútbol no hace falta correr mucho, sino correr lo justo si se corre bien, y que el criterio que él le da al juego sigue siendo vital tanto para su equipo como para la Selección, en la que Julen Lopetegui también tiene claro que es imprescindible. De hecho, verle a tan gran nivel con España es el mejor síntoma de lo mucho que aún puede ofrecerle al Barça, donde su sociedad con Messi es ilimitada, tal y como pudo comprobarse en la exhibición que ambos dieron contra el Deportivo.

"Es un acuerdo excepcional para un jugador que llegó con 12 años y lleva aquí toda la vida", dijo Josep Maria Bartomeu en el acto de renovación. "Andrés ha traído el equilibrio en esta era ganadora desde 2003". "Detrás de esta renovación hay muchísimos años, muchísimo sacrificio y me llena de orgullo", dijo por su parte un emocionado Iniesta, quien, eso sí, dejó claro que "mi intención es estar, pero no era por estar o para acompañar. Quiero estar porque sumas, porque eres importante. Sentirme trascendente. A día de hoy me cuesta pensar en lo que mi cabeza pensará en mayo o en junio. Me veo jugando a fútbol, con las botas, no me gusta planificar a largo plazo", explicó.

El centrocampista ha firmado un contrato vitalicio, sí, pero ya sabemos lo que pasó, por ejemplo, con esas renovaciones "para siempre" de Raúl y Casillas en el Real Madrid. El primero se tuvo que marchar al Schalke y el segundo, al Oporto, ambos por la puerta de atrás del Bernabéu y con una importante parte de su ficha pagada por el club que preside Florentino Pérez, a quien tanto le molesta que le hagan sombra, de ahí también sus reticencias para mejorar el contrato a Cristiano Ronaldo. “Estos clubes te sacan hasta la última gota. Cuando se cansan y no tienen más que sacarle al jugador comienzan a tratarte como no es debido", se quejó el padre de Pepe, cuya salida del Madrid también dejó mucho que desear, con unas formas que el portugués no se merecía.

Parece que, de momento, este no será el caso del azulgrana Iniesta, el mejor jugador español de todos los tiempos y no porque lo digamos unos cuantos, sino porque así también lo dicen los números, esos que tanto les gustan a quienes solo creen en lo que ven, aunque en el caso de Andrés baste con verle jugar para confirmarlo. El manchego suma 33 títulos, uno más que Xavi Hernández, quien es cuatro años mayor que él y en 2015 decidió marcharse del Barça en vista de que Luis Enrique no contaba con él. "Si te quedas, para mí perfecto; pero si no te pongo, no me toques las pelotas", le dijo el técnico asturiano cuando llegó al banquillo del Camp Nou.

Iniesta, junto a Valverde, tras ser sustituido en el partido de Liga contra el Celta en el Camp Nou. (EFE)
Iniesta, junto a Valverde, tras ser sustituido en el partido de Liga contra el Celta en el Camp Nou. (EFE)

Y no tiene un Balón de Oro...

Iniesta, jugador que difícilmente tocará otra pelota que no sea la redonda con la que juega, ha ganado como azulgrana 8 Ligas, 5 Copas de Rey, 4 Champions, 3 Mudiales de Clubes, 3 Supercopas de Europa y 7 Supercopas de España, además de un Mundial y dos Eurocopas con la Selección. Esta temporada tiene la oportunidad de ampliar su palmarés en la Liga, la Copa y la Champions, además de con el Mundial que se disputa en Rusia.

Curiosamente, y en un dato que dice muy poco de este trofeo, Iniesta no ha ganado nunca el Balón de Oro, quizás porque, metafóricamente hablando, él siempre ha sido más de dar pases. Simao Sabrosa quiso "hacer justicia" y le entregó uno como compensación por el que no ganó en 2010. Fue con motivo de una entrevista en el canal portugués 'Sport TV' en la que el ex jugador de Barça y Espanyol le preguntó a Andrés si en algún momento pensó que pudo ganar el de verdad -o de mentira, según se vea-. "El año que estuvimos Xavi, Leo y yo, después de haber ganado el Mundial, era un año que había ciertas opciones”, para añadir que, con ese podio de cantera blaugrana, no podía considerarlo una derrota, “fue un día muy especial para mí y para todos".

Y es que esta es la otra gran virtud de Iniesta, que piensa siempre en el fútbol como el deporte colectivo que es y no en ese individualismo que tanto se fomenta con premios como el Balón de Oro y les gusta a empresarios como Florentino Pérez, quienes todo lo valoran en función de la cuenta de resultados. A diferencia del Real Madrid, y aunque es cierto que Xavi ya tuvo que marcharse a Qatar, el Barça está a tiempo de que el contrato vitalicio que firmó Iniesta sirva para que cuelgue las botas vestido de azulgrana y veamos, después de muchos años, y 'one club man' en uno de los dos grandes del fútbol español.

"El titular de por vida no significa que juegue dos partidos y seré el primero que, si no me veo con la fuerza o la importancia que he tenido siempre, no pasará nada y cambiaremos las ideas. Hablamos de amor y de sentimiento hacia donde estás". Sentimiento, sí, eso que Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, dice que "se debe perder, pues el fútbol es un negocio". Hombre, que para él y para su homólogo madridista el fútbol es un negocio ya lo sabíamos, aunque no está mal que lo reconozcan, al menos Cerezo...

A mi bola
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