Florentino y su maldición para suplir a Casillas: primero De Gea y ahora Kepa

El presidente del Real Madrid vuelve a dejar en la estacada a un portero llamado a ocupar la portería en la que Keylor Navas sigue estando de manera provisional tras la marcha de Iker

Foto: Iker Casillas llora durante su despedida del Real Madrid. (Cordon Press).
Iker Casillas llora durante su despedida del Real Madrid. (Cordon Press).

"Ha habido propuestas, pero considero que la mejor para mí era seguir en el Athletic durante mucho tiempo y estoy muy feliz por haber firmado este contrato". Así, sin confirmar, pero tampoco sin desmentir nada, zanjó Kepa Arrizabalaga el culebrón de su frustrado fichaje por el Real Madrid, donde estaba dispuesto a irse este mercado de invierno previo pago de su cláusula de rescisión (20 millones) pese a terminar contrato el 30 de junio.

El pasado 3 de enero, el director general del Madrid, José Ángel Sánchez, se puso en contacto con su homólogo en el Athletic, Jon Berasategi, para expresarle la idea de fichar al portero en este mercado invernal, lógicamente con el visto bueno del interesado. Como era de esperar, en Ibaigane remitieron a la cláusula, pues sabido es que el presidente rojiblanco, Josu Urrutia, no negocia traspasos, tal y como demostró en los casos de Fernando Llorente, Javi Martínez o Ander Herrera.

Sin embargo, el rotundo y desafiante "ahora no necesito un portero" de Zidane provocó otra llamada desde el Bernabéu, aunque en esta ocasión a Kepa y para comunicarle que ahora no iban a ficharle. "Kepa lo está pasando fatal", comentó un compañero suyo a un amigo común, de ahí que la situación diera un giro tan radical que ha terminado con su renovación por el Athletic nada menos que hasta 2025 y con una cláusula de rescisión de 80 millones de euros, precisamente la cantidad que sus agentes utilizaron de excusa para darle largas a Urrutia, quien nunca se dio por vencido y siempre creyó que la continuidad de Arrizabalaga era posible.

De hecho, y tal y como yo mismo me precipité a comentar, hasta el punto de adelantar lo que finalmente ha sucedido, en Ibaigane llegaron a dar por hecha la renovación de su guardameta en vísperas de la asamblea de socios compromisarios celebrada el 4 de octubre, donde el presidente quería dar la noticia, si bien resultó ser una falsa alarma: Kepa seguía queriendo marcharse al Real Madrid y solo el hecho de que el Real Madrid le haya dejado en la estacada es lo que ha hecho posible su continuidad en Bilbao. Solo a última hora, cuando en Chamartín vieron que el portero se les escapaba, le llamaron para pedirle que aguantara. Demasiado tarde. "Más allá de lo económico, era una decisión de vida, de presente y de futuro, de ver por dónde iba a tirar mi vida futbolística", explicó Kepa este martes.

Aunque en el fondo y en las formas los casos fueron bien distintos, resulta curioso que esta sea la segunda vez que Florentino Pérez no concreta el fichaje de un guardameta después de tenerlo prácticamente cerrado. Sí, ya le sucedió con el de David de Gea, el cual incluía la marcha de Keylor Navas al Manchester United. Todo parecía acordado, con el tico incluso en Barajas, cuando en el último minuto todo se quedó como estaba. Es decir, con De Gea en Old Trafford y Keylor en el Bernabéu. Quién sabe, igual es el fantasma de Iker Casillas y una especie de maldición la que impide al presidente del Real Madrid encontrarle un sustituto que permita olvidarle.

Kepa Arrizabalaga y David de Gea, en el entrenamiento de la Selección en Málaga. (EFE)
Kepa Arrizabalaga y David de Gea, en el entrenamiento de la Selección en Málaga. (EFE)

La "obsesión" de Pérez con Buffon

Lo cierto es que desde que Florentino hizo todo lo posible para que Casillas abandonara el Real Madrid, el presidente de ACS ha intentado fichar un sustituto de garantías, pero no lo ha logrado, pues sabido es lo que hizo con Keylor, un buen portero, pero no lo suficiente como para una portería tan grande como la del Bernabéu, por no hablar de Kiko Casilla. El preferido de Pérez era y sigue siendo De Gea, a quien su nivel de talla mundial se unen otros dos factores muy importantes para Florentino: es el portero titular de la selección española y tiene pasado atlético.

Kepa, en principio el segundo portero con el que cuenta Julen Lopetegui de cara al Mundial de Rusia, precisamente otro de los motivos para no moverse del Athletic, era más una apuesta de futuro, pues de hecho aún ni ha debutado en Europa. "Ahora he renovado y nadie me quiere, no voy a valorar lo que la gente pueda decir", dijo el ondarrutarra el ser preguntado por si el Madrid le ha dejado tirado. Además, el Bernabéu no es San Mamés. Y si no que se lo pregunten a Casillas, quien precisamente debutó en Bilbao, aunque en el viejo campo, y se tuvo que marchar por la puerta de atrás del Madrid.

"La campaña de desprestigio contra nuestro hijo la ha orquestado Florentino con el apoyo de varios periodistas que llevan dándole palos desde 2010", dijo José Luis Casillas en 'El Mundo', mientras que la madre de Iker tampoco tuvo ningún reparo en afirmar que "este presidente nunca le ha querido porque es bajito y a él le gustan los altos. Estaba obsesionado con traer a Buffon. Mi Iker ha aguantado lo que no está escrito, ha soportado una presión psicológica, se le ha dado un trato diferente. Se le ha vilipendiado estos cinco años".

"Casillas salió porque él quiso y fue a dónde él quiso", llegó a decir Florentino tras la vergüenza que supuso ver a Iker, con 725 partidos y 19 títulos a sus espaldas como portero y capitán del Real Madrid, despedirse solo y entre lágrimas en la sala de prensa del Bernabéu. "Pero cuando se va un jugador la culpa siempre la tengo yo", añadió el presidente de ACS, quien a buen seguro ahora tampoco habrá tenido nada que ver con el interés en Kepa o en su día con el 'fichaje interruptus' de De Gea. No, Florentino nunca tiene culpa de nada, pero siempre es el responsable de todo.

A mi bola
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