Debate sobre el Barça en "un bar de borrachos": más Riqui Puig y menos Vidal
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Kike Marín

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Debate sobre el Barça en "un bar de borrachos": más Riqui Puig y menos Vidal

Aunque algunos lo descalifican, Twitter es un oasis para hablar sin tapujos sobre la pérdida de identidad del Barça. Algo que los medios deportivos catalanes no ven o, lo que sería peor, callan

placeholder Foto: Arturo Vidal felicita a Messi por uno de sus goles al Alavés. (Reuters)
Arturo Vidal felicita a Messi por uno de sus goles al Alavés. (Reuters)

Es cierto que en numerosas ocasiones las redes sociales tienen mucho de lo primero, es decir, son un enredo, y muy poco de lo segundo, sobre todo si se utilizan desde el anonimato y como un simple desahogo. Sin embargo, en contra de los que consideran a Twitter "un bar de borrachos" y no dudan en abandonarlo en cuanto comprueban que lo que opinan ni agrada a todos ni por supuesto es palabra de Dios, esta red social puede ser un buen lugar para debatir, por ejemplo, sobre fútbol. Eso sí, siempre y cuando se mantengan las formas y quienes participen tengan el conocimiento y el criterio exigibles para poder aportar y no solo enredar. Aquí les traigo el que considero un buen ejemplo.

"El fichaje en el centro del campo tiene 18 años y se apellida Puig. Solo pido que le den la mitad de oportunidades que ha tenido André Gomes". Esto escribió en Twitter durante el Barça-Milan jugado en California —sí, Estados Unidos, amigos de AFE— Ángel Iturriaga, quien antes había apuntado cómo el jovencísimo jugador azulgrana que el 13 de agosto cumplió 19 años estaba "desquiciando a los musculosos centrocampistas milanistas". "Riqui es un espectáculo, ver a chicos que todavía tienen cara de niño y cómo tratan el balón es algo que me maravilla. Le veo que siente el fútbol dentro y es algo parecido a la poesía”, dijo sobre Puig ese gran 'picapedrero' que fue Genaro Gatusso, ahora entrenador del equipo rossonero.

Foto: Luis Enrique, durante su comparecencia de prensa en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. (EFE) Opinión

"El músculo no ayuda a controlar partidos. Los traslada al plano de la lucha física, las infracciones, el descontrol y la incertidumbre en su máxima expresión. Dominar un partido de fútbol es precisamente lo contrario: disminuir el azar a partir de afirmar los objetivos propios", comentó Ignacio Benedetti sobre el jovencísimo jugador del Barça. "Los millones vuelan hacia todas partes en busca de músculo y más músculo. Pero el juego sigue estando en casa: Riqui Puig", se pronunció por su parte el también periodista Francisco Cabezas, en alusión al inminente fichaje del chileno Arturo Vidal, aunque aplicable más tarde al interés también por el centrocampista francés Paul Pogba, avalado por el mismísimo Piqué.

Óscar Cano, ex director deportivo de la Cultura Leonesa, también se animó a debatir en Twitter sobre "Riqui Pugi y el físico ese sobre el que se discute absurdamente". "No había visto nunca nada igual. Jugó 20 minutos frente a nosotros la pasada temporada (...) Puig NO necesita una gran musculatura para luchar por un espacio puesto que es de los escasos jugadores que atienden al tiempo (...) Puig NO tendrá que medirse ante nadie por llegar antes a un lugar porque los que anticipan y/o construyen las conductas de/para los demás (la mejor manera de significarse), o están ya en el lugar con antelación o harán inservibles las trayectorias de acoso de sus opositores".

Y sentenció el entrenador granadino, autor del libro 'El juego de posición del FC Barcelona: concepto y entrenamiento': "Estamos ante un jugador ÚNICO. Por tanto, lo ÚNICO que esperamos es que no traten de hacer con él lo ÚNICO que no se debe hacer: definirlo y tasarlo a través de las mentiras que se utilizan para los demás. Será lo que el Barça le deje que sea. Es un jugador de un físico especial: aquel que logra que exista esa química esencial que permite que los jugadores se reconozcan mientras juegan (verdadero tuétano de la identidad) y no esa patético deseo de ser reconocibles". Claro que Riqui Puig y Arturo Vidal pueden ser compatibles, pero en el Barça hasta no hace mucho no se sumaban peras con manzanas...

placeholder Riqui Puig, ante Julio Buffarini, de Boca Juniors, durante el trofeo Joan Gamper. (EFE)
Riqui Puig, ante Julio Buffarini, de Boca Juniors, durante el trofeo Joan Gamper. (EFE)

Ganar antes que jugar

"Veremos qué hace Valverde. El año pasado se tuvo que adaptar a la ausencia de Neymar y lo hizo muy bien a pesar de la caída de Roma. Quería un equipo compacto, acercó a Messi con Luis Suárez, y ahora se habla de verticalidad y energía con Vidal, sustituto de Paulinho". Esto es lo que escribió el periodista catalán Ramón Besa, para añadir otra verdad que duele, aunque es irrefutable: "Ha cambiado la mirada futbolística del Barça. Quienes mandan hoy parecen tener ojos parecidos a los que les gustó el Mundial. Otra corriente en el Barça apuesta por la cantera y foráneos elegidos para marcar las diferencias. Al club le fue mejor cuando perseveró en esa idea".

Quizás porque en la prensa deportiva catalana es prácticamente imposible encontrar este tipo de debates sobre el juego del Barça, hay que entrar en este "bar de borrachos" que es Twitter para escuchar lo que nadie se atreve a escribir. Bueno, nadie no, pues hay excepciones como el citado Besa. "Mi sensación es que al Barça le obsesiona la Champions. Quiere ganar antes que jugar. Y ese es un paso difícil de digerir en épocas de cambio. La cantera exige paciencia y anonimato y hoy hay prisa y mil cámaras para cada alevín de La Masía. No entiendo la salida de Joan Vilà. Que salga bien o mal. dependerá de dos personas como ya es norma: Valverde y Messi". Se puede decir más alto, pero no más claro.

Foto: Pep Guardiola y Luis Enrique Martínez, antes de un Bayern-Barcelona de Champions. (EFE) Opinión

"Me voy a dejar la vida en la cancha", dijo Arturo Vidal en su presentación, un discurso que poco o nada cuadra con el que se estilaba en el Barça. Yo pensaba que al equipo catalán, como a cualquier otro, pero al azulgrana en particular, se venía a jugar. Claro que para eso ya está Riqui Puig, la gran esperanza de una cantera que ha perdido protagonismo precisamente por la pérdida de identidad del primer equipo, que juega como uno más y no con la excelencia que tanto les gustaba ensalzar a quienes ahora aplauden fichajes como el del chileno. "Entró con el pie derecho porque su carácter es extrovertido, siempre está hablando. Ahora veremos cómo entra en el campo", comentó Valverde sobre Vidal en la víspera de recibir al Huesca.

Sí, como escribí en referencia a Luis Enrique y la Selección, hace tiempo que el Barça ha traicionado su idea de juego, de ahí que dependa demasiado de Messi y se imponga más por jugadas individuales que por juego. Vamos, justo de lo que tanto se le criticaba al Real Madrid y por ello sería injusto no hacerlo ahora con el equipo catalán por más partidos que gane, casi siempre encomendándose a su número 10. Es triste escribirlo, pero parece que la prensa deportiva catalana sacaba pecho en la época de Pep Guardiola, aunque en el fondo solo le importaban por los títulos.

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