Por qué Luis Enrique no se 'limpia' a Sergio Ramos (tal y como le pidió Luis Rubiales)

Además de haber podido comprobar la importancia y la jerarquía de Ramos en la Selección, la falta de centrales impide a Luis Enrique complacer al presidente de la RFEF con "lo único que te pido"

Foto: Sergio Ramos, durante el calentamiento del Inglaterra-España disputado en Wembley. (Reuters)
Sergio Ramos, durante el calentamiento del Inglaterra-España disputado en Wembley. (Reuters)

La pregunta no pudo ser más directa: "¿Ha tenido la sensación este verano de que se había fichado a Luis Enrique para 'limpiarse' a Sergio Ramos de la Selección?" (que este martes juega ante Croacia a las 20:45 en 'La1'). "No, en ningún momento", respondió el sevillano, aunque añadió: "No sé si a veces ha habido una parte de la prensa que nos ha intentado enfrentar porque somos dos personas que vamos de frente y con carácter". Por más que pueda parecerlo, Ramos no mintió, pues él se refirió al nuevo seleccionador, quien evidentemente no se lo ha 'limpiado', cuando la pregunta iba en realidad dirigida a quien fichó a este, es decir, el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF).

Como quiera que las paredes oyen y Luis Rubiales tampoco brilla por su discreción, en una conversación mantenida con Luis Enrique en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, el sustituto y heredero del clientelismo de Ángel María Villar al frente de la RFEF le dijo al entrenador asturiano que él no iba a meterse en ninguna de sus decisiones, lo cual de por sí ya da bastante que pensar, salvo en que tenía que 'acabar' con Sergio Ramos. Esto es algo que ya se ha comentado, de ahí precisamente la pregunta tan directa al capitán en la sala de prensa de Wembley, aunque intentando disimular el modus operandi que retrata a 'Rubi'.

Sí, es un secreto a voces que a Rubiales le incomoda la presencia del capitán del Real Madrid, lo mucho y bien que tanto él como su hermano René le conocen y, sobre todo, el poder que tiene como capitán también que es de la Selección. "Es nuestro líder, nuestro capitán, tanto dentro como fuera. Ayuda mucho a los chavales nuevos, tiene la ambición intacta y es un lujo contar con él", dejó claro su compañero Isco antes del partido contra Inglaterra, por si a Rubiales aún le quedaba alguna duda de que con Ramos se ha topado y no resultará fácil deshacerse de él.

"Cuando se le ve competir se entiende que es un escogido", dijo el propio Luis Enrique sobre el sevillano, que añadió: "Es un gran líder en cualquier situación, una persona que arrastra dentro y fuera. Estoy encantado, ha superado lo que esperaba de él y espero que esté mucho tiempo con nosotros". La injerencia de Rubiales no era fácil de admitir y menos aún de ejecutar por parte de Luis Enrique, quien ya tuvo que tragar lo suyo con Messi en el Barça. En primer lugar, por las altas prestaciones y la jerarquía del sevillano dentro y fuera del campo, algo que el propio seleccionador reconoce. Pero, además, dada la carencia de centrales que hay en el fútbol español, sobre todo tras la marcha de Piqué. Basta con ver al veterano Raúl Albiol (33 años) de vuelta a la Selección tras no entrar en los planes ni en las listas de Lopetegui.

Luis Enrique habla con Sergio Ramos durante el entrenamiento de España en Wembley. (Reuters)
Luis Enrique habla con Sergio Ramos durante el entrenamiento de España en Wembley. (Reuters)

En este contexto y en las comparaciones que Rubiales hace en voz alta con los casos de Raúl y Casillas se entienden comentarios en la prensa como que "Sergio Ramos, por ahora, sigue en la Selección", que se destaque que seleccionador y capitán se saludaran "con cierta complicidad" en el hotel de concentración o que Luis Enrique "bromeara dándole un toquecito por la espalda para acabar con un efusivo abrazo". Unas imágenes que, precisamente por lo que significaban, no tardaron en difundirse desde los medios oficiales de la RFEF, los mismos que tan mal trago le hicieron pasar a Rubiales en Rusia con el comunicado en el que se confirmó estar al corriente de la marcha de Lopetegui al Real Madrid e, incluso, se le deseaba suerte....

La pasada semana también pudieron leerse en algunos medios cosas como que "Luis Enrique es el jefe sin que nadie se atreva a discutirlo, ni siquiera Sergio Ramos". Sabido es, aunque quizás hayan escuchado una versión edulcorada, que el capitán se enfrentó a Rubiales cuando éste decidió destituir a Lopetegui a dos días de empezar el Mundial de Rusia. "Independientemente de las especulaciones y que se dirá que somos dos personas con mucho carácter, la experiencia me ha dicho que me he llevado muy bien con las personas con más carácter", explicó Sergio, aunque de nuevo en referencia a Luis Enrique y no a Rubiales. "Nos une el mismo objetivo, liderar a esta Selección y llevarla nuevamente a lo más alto. Como capitán estoy encantado de conocer un nuevo técnico. Tengo un reto personal que es decir que he sido titular con todos los seleccionadores. A día de hoy sólo te puedo decir halagos de él como entrenador".

Y qué decir de las dichosas normas de convivencia de Luis Enrique. "Las normas están para cumplirlas y siempre es el técnico el que las tiene que poner. Como capitán, todas las normas que nos acerquen al objetivo las veo bastante bien", explicó Ramos, para a continuación tirar con bala: "Quizá la gente esperaba otra respuesta mía, que me pusiera en contra del míster, pero todo lo contrario". Efectivamente, si la intención con airear las 'estrictas' normas del nuevo seleccionador era marcar el terreno al capitán, el tiro le ha salido a Rubiales por la culata, pues Sergio es el primero que las quiere y Lucho tampoco hará nada que enturbie el ambiente del vestuario.

Sergio, a la caza de Casillas

Tras ser titular ante Inglaterra en Wembley, Ramos está a diez partidos -que este martes pueden ser ya nueve- de alcanzar a Iker Casillas, quien, con 167, sigue siendo el futbolista que en más ocasiones ha jugado en la Selección. "Mi objetivo es ser el que más veces vista la camiseta de España", ha reconocido en más de una ocasión el sevillano. De hecho, el central del Real Madrid es hoy por hoy el único que aspira a ello, pues Andrés Iniesta se plantó en 136 partidos tras adelantar en el Mundial de Rusia a Xavi Hernández, quien sumó 133. Ambos ex azulgranas superaron los 126 entorchados de Zubizarreta, el único de los once primeros que no ganó ningún título con la Selección.

Sergio Ramos pugna con un balón con el delantero inglés Marcus Rashford. (Reuters)
Sergio Ramos pugna con un balón con el delantero inglés Marcus Rashford. (Reuters)

David Silva, otro de los que ha decidido poner fin a su andadura internacional, se ha quedado a uno del guardameta vasco, con 125. Xabi Alonso, con 114, ocupa el séptimo puesto de este ranking, seguido de Cesc y Fernando Torres (110), Sergio Busquets (108), quien todavía tiene margen para seguir sumando, y Piqué (102). El central, que ha cumplido su palabra y también ha colgado la camiseta roja después del Mundial, tiene los mismos partidos que alcanzó Raúl, que cierra el top ten. Solo un undécimo jugador, Carles Puyol, ha alcanzado la centena. Cazorla, con 77, y dos olvidados por Luis Enrique como Jordi Alba (66) y Pedro (65) son los únicos jugadores que siguen en activo y figuran por delante del nuevo seleccionador, quien, por cierto, con 62 internacionales ocupa el puesto 25 empatado con Miguel Ángel Nadal.

Lo curioso es que Rubiales quiera quitar poder a los jugadores, toda una paradoja viniendo del ex presidente de un sindicato de futbolistas como es AFE, y más concretamente que su seleccionador deje de contar con el líder de un vestuario que le dejó claro serlo tras la destitución de Lopetegui y el insensato relevo por el nada preparado o capacitado Fernando Hierro. Se habla con demasiada ligereza de que Luis Enrique va a asumir todos los galones y se alardea de que el asturiano ha impuesto una serie de normas, aunque todo esto es de cada a la galería. Como quedó de sobra demostrado con el caso Lopetegui, Rubiales se mueve por impulsos y actúa como la Reina de Corazones en 'Alicia en el país de las maravillas', que condena con la pena de muerte a la menor ofensa al grito de "¡que le corten la cabeza!".

Por cierto, en una entrevista concedida al diario inglés 'The Guardian', Rubiales dice al ser preguntado por los anteriores gestores de la RFEF que "han hecho mucho daño y la situación está difícil. Mientras nos distanciarnos de eso, tenemos que concederles la presunción de inocencia. Lo que hemos hecho es imponer nuevas reglas, comprobaciones externas, auditorías, comisiones y regulaciones para proteger la integridad y la transparencia". Hay que tener poca vergüenza para decir esto, pues él fue miembro de la Junta directiva de Villar y precisamente ha ocupado su puesto gracias a quienes apoyaban al bilbaíno, ya sea desde dentro, como los cinco presidentes de territoriales que también están imputados en la operación Soule y que le votaron, o desde fuera, como el caso de Andreu Camps, el ex miembro del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y ahora secretario general de la RFEF.

Además, sabido es que un juzgado valenciano investiga a Rubiales por supuestamente agredir a una arquitecta en plena calle después de que ésta le recriminara el impago de una supuesta deuda de más de 120.000 euros por la reforma de su casa, la cual se investiga también si se intentó saldar con cargo a los fondos de AFE en la época en la que 'Rubi' presidía el sindicato. Sí, y todo esto a cara descubierta y hablando de valores. Ya lo dice el refrán, dime de qué presumes...

A mi bola

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