Por qué Iniesta se lleva a Japón al maestro de Guardiola (ninguneado en España)
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Por qué Iniesta se lleva a Japón al maestro de Guardiola (ninguneado en España)

Iniesta ficha para el Vissel Kobe japonés a Juanma Lillo, el técnico que Pep Guardiola quiso llevar al Barça, se fue a jugar con él a México y considera "el mejor que he tenido"

placeholder Foto: Iniesta, con el empresario japonés Hiroshi Mikitani, durante su presentación con el Vissel Kobe. (Reuters)
Iniesta, con el empresario japonés Hiroshi Mikitani, durante su presentación con el Vissel Kobe. (Reuters)

Después de 22 años en el FC Barcelona y justo antes de disputar sus últimos partidos con la Selección, Iniesta fichó el pasado mes de mayo por el Vissel Kobe. El manchego no solo ha exportado a Japón su vino, sino también su fútbol, ambos con denominación de origen. El magnate nipón Hiroshi Mikitani, fundador del gigante del comercio electrónico Rakuten y patrocinador principal del Barça, aprovechó los problemas surgidos para que Andrés fuera a China y le firmó para lo que restaba de la temporada que acaba en diciembre y las dos siguientes, que en Japón duran un año natural.

El fin de semana pasado, el Vissel Kobe perdió 1-2 el derbi contra el G-Osaka, que se encuentra en puestos de descenso, y encadenó su tercera derrota consecutiva, lo que precipitó la destitución de Takayuki Yoshida. Andrés lo vio claro y pidió a su presidente que fichara a un entrenador español de su plena confianza y con el que llevaba tiempo queriendo trabajar. Un técnico que entiende y transmite el fútbol no solo para que él pueda dar su mejor nivel posible en la J-League, sino también una valiosa aportación al equipo japonés para que éste pueda crecer. Algo así como el mejor profesor particular del jugador franquicia para comprender el juego que él ha jugado como nadie, valga las redundancias, pero que ahora quiere entender desde el punto de vista de un entrenador e implantarlo en el Vissel Kobe.

Foto: Pep Guardiola manda callar al árbitro español Mateu Lahoz en el Manchester City-Liverpool. (Reuters) Opinión

Cuando Juanma Lillo (Tolosa, 1965) cogió un avión para visitar a Iniesta apenas llevaba equipaje, pues pensaba que el viaje sería de ida y vuelta. Pero cuál fue su sorpresa que dos días después de llegar a Japón todo se precipitó y, visto y no visto, estaba siendo presentado como nuevo entrenador del equipo de Andrés. "Hemos encontrado a un director técnico que tiene mucha experiencia e inteligencia", dijo Hiroshi Mikitani sentado a la derecha de Juanma, aunque lógicamente hablaba por boca de Iniesta, aunque lo hiciera en japonés. No en vano, el presidente definió a Andrés como "el futbolista más respetado del mundo" y valoró "su capacidad de influencia global".

Como quiera que aún está a la espera de recibir el visado para poder sentarse en el banquillo y por ello no pudo hacerlo en la derrota de este domingo ante el Urawa (4-0 y sin Iniesta), Lillo está deseando poder empezar a dirigir al Kobe Vissel junto a sus ayudantes Iñigo Domínguez y Jorge Muñoz. Mikitani no ocultó en la presentación de Iniesta que aspira a convertir a su club en "el número uno de Asia", además de anunciar que la "metodología de La Masia" se aplicará a su academia de jóvenes futbolistas, para lo que colaborará con el FC Barcelona en el desarrollo de la cantera. En este sentido, también el fichaje de Lillo es una decisión muy inteligente por parte de Iniesta, quien no descarta en un futuro volver al Barça para "transmitir de alguna manera todo lo que he aprendido y he hecho durante tanto tiempo". ¿Les suena? Efectivamente, lo mismo o al menos muy parecido a lo que hizo Pep Guardiola antes de colgar las botas.

placeholder Juanma Lillo, durante su presentación como entrenador del Kobe Vissel. (Reuters)
Juanma Lillo, durante su presentación como entrenador del Kobe Vissel. (Reuters)

Sí, las vueltas que da el fútbol. En 2003, el ahora técnico del Manchester City iba como director deportivo de la candidatura de Lluís Bassat a las elecciones del Barça y contaba con Lillo para ser su entrenador. "Tenía ganadas las elecciones hasta que Laporta se inventó que tenía fichado a Beckham", recuerda el publicista. "Un amigo periodista me recomendó hacer lo mismo con Henry pero yo me negué. Prefería perder las elecciones antes que la dignidad", añade Bassat. Visto lo visto, Pep decidió prolongar su carrera como futbolista y se marchó dos años a Qatar, a su vuelta inició el curso de entrenador en España y a finales de 2005, aprovechando que Lillo estaba en los Dorados de Sinaloa, creyó que era la última oportunidad que tendría para jugar en uno de sus equipos y se marchó con él a México. Es decir, como Iniesta, aunque esta vez ha sido Juanma quien se ha ido a Japón.

"Fui a México por Juanma"

Lo decía recientemente Guardiola en una charla más que entrevista con Jorge Valdano: "Fui a México por Juanma, para ver su metodología de entrenamiento. Lo apuntaba todo, cómo era cada entreno, los minutajes de cada ejercicio, de recuperación... Fue una gran experiencia". Pep, acosado por las lesiones, solo jugó diez partidos. "Lástima que llegué medio acabado, fue una pena", recuerda en la misma conversación. "Hicimos un buen año, pues quedamos octavos, aunque el equipo descendió por el sistema de porcentaje que hay en México. Fue un gran aprendizaje. Juanma es un avanzado en muchas cosas y no necesita que le anden homenajeando, pues lo he dicho siempre: es un entrenador preparadísimo, preparadísimo", repite.

Como hicieron en Brescia cuando prepararon la candidatura de Bassat a la presidencia del Barça, Lillo y Guardiola hablaban a diario en Culiacán. Creaban e intercambiaban ideas. Modestamente, Juanma desmitifica la noción de que él ayudó a que Pep se convirtiera en el entrenador que es, aunque el catalán ha descrito a Lillo como su "maestro" y "el mejor entrenador que he tenido". "Yo ya sabía que iba a ser un gran técnico mucho antes de conocerlo", asegura el tolosarra."Y cuando empezó a hablar, ni te cuento. Pep es al revés que el resto: todos los jugadores han sido jugadores y luego se hacen técnicos. Él no: él jugó a la espera de ser técnico. Él tuvo que jugar entre medio para que llegara su momento, porque realmente lo vive como entrenador, no hay más que verlo".

placeholder Pep Guardiola y Juanma Lillo, con el Dorados de Sinaloa mexicano
Pep Guardiola y Juanma Lillo, con el Dorados de Sinaloa mexicano

Para quienes no conozcan o no recuerden la andadura de Lillo, se la resumo. Empezó a entrenar con 17 años en su pueblo, Tolosa, y entre 1988 y 1991 dirigió al CD Mirandés, con el que ascendió a Segunda B. En 1991 se marchó a la Cultural Leonesa y fue en 1992, cuando fichó por la UD Salamanca, cuando dio su gran salto, ya que en su segunda y tercera temporadas en El Helmántico logró el ascenso a Segunda y a Primera de manera consecutiva. En junio de 1996 llegó al Real Oviedo, en febrero de 1998 al CD Tenerife, en el verano del 2000 al Real Zaragoza y, tras formar parte de la mencionada candidatura de Bassat a la presidencia del Barça, en el de 2003 al Ciudad de Murcia.

Después de entrenar en 2004 al Terrassa, en 2005 le llegó la oferta del Dorados, donde se llevó a Guardiola. "Tuve mucha suerte de poder entrenarlo, aun con las lesiones", asegura. Tras volver de México, Lillo entrenó a la Real Sociedad entre abril de 2008 y junio de 2009 y al Almería entre diciembre de 2009 y noviembre de 2010, para no volver a hacerlo hasta diciembre de 2013, cuando fichó por Millonarios. En Colombia estuvo hasta septiembre de 2014, aunque tras estar una temporada como segundo de Jorge Sampaoli en el Sevilla FC, regresó en junio de 2017 para entrenar al Atlético Nacional hasta diciembre. Ahora, vuelve a hacer las maletas para entrenar en Japón y por petición expresa de Iniesta.

Foto: Jorge Sampaoli, con la camiseta de Argentina. (EFE) Opinión

"Es el mejor jugador con el que he trabajado", ha dicho siempre Lillo sobre Guardiola, aunque ahora igual tiene que cambiar de idea, pues para él Iniesta es el mejor futbolista español de la historia. Queda por ver si el hecho de que haya sido Andrés quien le fiche para entrenarle sirve también para que le meta el gusanillo de los banquillos. A diferencia de Pep, quien, según Juanma, "nació para ser entrenador", Iniesta no tiene tan claro pasarse a los banquillos, aunque últimamente ya lo ha empezado a valorar y sería una gran noticia para el fútbol. Como escribió en Twitter un ilustre colega, "Guardiola se fue a México por él. Iniesta lo quiso cuando estuvo cerca del fútbol chino y ahora se lo lleva a Japón. Y hay quien se atreve a decir que Lillo no es un buen entrenador". Así es, pero mientras los futbolistas lo valoran, en España los directores deportivos lo ningunean y los dirigentes lo desprecian.

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