Marcelo (huérfano de Cristiano) tiene motivos para sentir envidia de Jordi Alba

Mientras el Barcelona renueva a Jordi Alba (con un menos) hasta 2024, el Real Madrid ha relegado al banquillo a Marcelo, quien es normal que quiera irse a la Juve junto a Cristiano

Foto: Marcelo, en el banquillo del Bernabéu. (EFE)
Marcelo, en el banquillo del Bernabéu. (EFE)

Siempre se ha dicho que en el fútbol no hay memoria, pero en los últimos años se observan clubes como el Real Madrid que deben de padecer amnesia, pues se olvidan hasta de lo que han hecho jugadores que aún están vistiendo su ilustre camiseta. Como le gusta decir a Xabier Azkargorta, en el fútbol el verbo ganar solo se conjuga en presente. Pero no en presente indicativo, gano; sino en presente continuo, estoy ganando. Y lo mismo se puede aplicar a los futbolistas, a quienes solo se les valora por su rendimiento inmediato, sin respetar lo mucho que han dado ni confiar en lo que aún pueden dar.

"Tiene 30 años y en mayo cumplirá 31. Pesa 80 kilos y mide 1,74 metros". "Ha sufrido seis lesiones musculares desde el Mundial de Rusia. Es la única asignatura pendiente de Pintus y la respuesta ya no depende del preparador italiano, sino de su evolución". "Mientras una veintena de jugadores del Real Madrid han alcanzado la forma en enero, él no lo ha conseguido aún". "Renovó hasta 2022 hace dos años, pero hoy no es titular y escucha silbidos". ¿De quién se habla de esta manera, no solo para justiticar su suplencia, sino también su más que probable traspaso a final de temporada?

Pues sí, aunque cueste creerlo, se trata de Marcelo Vieira (Río de Janeiro 1988), el lateral brasileño que lleva más de doce años en el Madrid, con el que ha ganado 4 Champions y también 4 Ligas, pues llegó en la época de Ramón Calderón como presidente. En total, 20 títulos tras 476 partidos, lo que le situa como el segundo extranjero que más veces ha vestido la camiseta blanca, solo por detrás de su compatriota Roberto Carlos (527), y 14ª en el ranking general, por delante de ilustres como Amancio, Butragueño o Di Stéfano. Tercer capitán en 2011 y actualmente segundo, la llegada de Solari al banquillo le ha relegado a una suplencia de la que no parece tener retorno y que también le ha costado quedarse fuera de su selección.

Si después de todo lo entrecomillado anteriormente a alguien le queda alguna duda de cuál es la estrategia que se practica con Marcelo del Madrid -léase su presidente-, basta con leer lo que recientemente escribió un medio 'florentinista' sobre él: "Tiene cuatro meses para volver a ganarse el puesto y, si no lo consigue, el propio futbolista ha manifestado a la entidad la posibilidad de marcharse. Si no progresa, será el Madrid quien le hará saber que apostará absolutamente por Reguilón, sin concesiones. En esa hipótesis, lo mejor para el lateral sería irse". Vamos, que Florentino Pérez quiere que Marcelo se marche, pero que sea él quien dé el paso. Al más puro estilo Raúl, Casillas o Cristiano, ya saben.

Jordi Alba celebra con Messi la victoria del Real Madrid en el Bernabéu. (EFE)
Jordi Alba celebra con Messi la victoria del Real Madrid en el Bernabéu. (EFE)

La diferencia con Jordi Alba (y Messi)

El caso de Marcelo contrasta con el de Jordi Alba (Hospitalet de Llobregat 1989), a quien el Barça acaba de renovar hasta 2024, cuando el lateral izquierdo azulgrana cumplirá 35 años. A diferencia del brasileño, el internacional español sigue teniendo en Messi a su mejor aliado. Alba, que solo tiene un año menos que Marcelo, tenía contrato hasta 2020, es titular indiscutible en su equipo, donde además no tiene sustituto, y también ha vuelto a la Selección, una vez que Luis Enrique dejó de lado las rencillas personales que tuvo con él durante su estancia en el Barça. Jordi llegó al Camp Nou en 2012, ha ganado 14 títulos y ha disputado un total de 282 partidos.

Es evidente que Marcelo no está ofreciendo su mejor versión esta temporada, pero quizás en ello tenga que ver, y más de lo que parece, la ausencia de Cristiano Ronaldo. No solo por la gran amistad que el brasileño tenía y tiene con el portugués, de ahí que se hable de que le gustaría irse este verano a la Juventus con él, sino porque también sobre el terreno de juego tener a Cristiano por delante le daba a Marcelo una ventaja, y es que los rivales que ocupaban esa banda no podían abandonar su posición por lo mucho que intimida CR7. Su sustituto, el canterano Reguilón, está cumpliendo con creces, pero, se quiera o no reconocer, su mejor rendimiento está muy lejos del rendimiento medio del brasileño.

A diferencia de los casos de Isco o Bale, el de Marcelo parece un tema deportivo más que personal. De hecho, no ha perdido su buen talante y esa sonrisa que tan buen rollo transmite. Bastó con ver su comportamiento durante el Real Madrid-Barça de Copa. No debe de ser nada fácil para un titularísimo como él chupar banquillo. Insisto, sin desmerecer a Reguilón, me da la sensación de que el brasileño aún tiene varios años de fútbol por delante y su problema no es físico. Al menos hasta 2022, que es cuando concluye su contrato, aunque a día de hoy se antoja complicado que lo cumpla. "En el Madrid", cuando el río suena, agua lleva. Sobre todo porque llueve sobre mojado...

A mi bola

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