La arriesgada vuelta de Zidane a un Real Madrid sin nada (más) que perder

Zidane vuelve al banquillo que dejó hace nueve meses, algo sorprendente, pues si entonces no se vio capaz de seguir ganando, mucho tendrá que cambiar para volver a hacerlo

Foto: Florentino Pérez escucha a Zidane el día de su despedida. (EFE)
Florentino Pérez escucha a Zidane el día de su despedida. (EFE)

La pregunta es sencilla: ¿qué ha cambiado en nueve meses para que Zidane vuelva al mismo banquillo del que decidió irse? No, la respuesta no la obtendremos con las palabras de quien se ha visto obligado a pedirle que vuelva y de quien ha aceptado volver, sino con hechos. "Si tengo la sensación de que no voy a ganar, hay que hacer un cambio", dijo Zizou aquel 31 de mayo de 2018, sentado junto a un Florentino Pérez que no está acostumbrado a que un entrenador se marche, sino que prefiere destituirlos él. "No le echo la culpa a nadie, la puedo tener yo, tomo la decisión y me voy", añadió el francés, quien en sus 149 partidos al frente del Real Madrid logró 104 victorias, 29 empates y 16 derrotas, que supusieron 9 títulos de 13 posibles.

"Es una decisión por el bien de todos. El mío primero y también de la plantilla", dijo Zidane, sin hacer referencia al club. "Para seguir ganando es necesario un cambio", añadió, aunque Florentino no tomó nota. Egoístamente, con tres Champions en menos de tres años, es evidente que Zizou acertó en irse, aunque desgraciadamente para el Real Madrid su marcha no sirvió para "seguir ganando", pues, a excepción del insípido Mundial de Clubes, los blancos perdieron la final de la Supercopa de Europa, cayeron en las semifinales de Copa y en octavos de final de la Champions y en LaLiga están a 12 puntos del FC Barcelona.

Se supone que el hecho de que Zidane haya aceptado la oferta de Florentino para regresar a este Real Madrid en clara descomposición, y no sólo futbolística, es porque el francés se ven con fuerzas y capacidad para hacer lo que, según él mismo dijo, ya no veía posible cuando decidió marcharse. "Es todo más simple de lo que parece, hay etapas en las que uno lo vive muy fuerte y hay que saber cuándo parar. Conmigo hubiese sido complicado ganar el año que viene", afirmó en referencia a esta temporada en la que, sin embargo, vuelve. "Lo hemos visto, ha sido complicado este año en Liga, momentos que yo no olvido", añadió en otro mensaje.

Solari, tras caer en las semifinales de Copa contra el FC Barcelona. (EFE)
Solari, tras caer en las semifinales de Copa contra el FC Barcelona. (EFE)

Zizou siempre tuvo autoridad

La ventaja que tiene Zizou es que el vestuario, con la excepción del bocazas Ceballos, le recibe con los brazos abiertos, algo que no hubiera sucedido con Mourinho. Aunque ahora se supone que también tendrá poder, el francés siempre tuvo mucha autoridad, incluso sobre Sergio Ramos. "Él, como siempre, como capitán y como persona, respeta mi decisión y me ha deseado suerte", desveló sobre el sevillano. A diferencia de Santiago Solari, Zidane siempre supo gestionar el vestuario y seguro que sabrá volver a hacerlo. "Es una plantilla que siempre ha demostrado que es muy válida, lo han demostrado", dijo antes de irse, algo que ahora también le ayudará.

Aunque habrá que darle tiempo, también resulta curioso que el mismo entrenador que dijo sobre sus jugadores "qué más les voy a pedir, con lo que han hecho conmigo, necesitan otro discurso y otra metodología de trabajo", ahora vuelva a coger un equipo al que mucho deberá mejorar. Lo que sí es verdad es Zidane se dejó la puerta abierta: "Claro que puede ser un hasta luego, el Madrid me lo ha dado todo a mí y voy a estar por aquí, cerca de este club toda la vida". Pues dicho y hecho. En la misma línea se mostró entonces Florentino, quien aseguró que no era "una despedida, sino un hasta pronto. Si necesita un descanso, también se lo merece".

Bueno, pues después de descansar nueve meses, lo que dura normalmente un parto, Zidane regresa al Real Madrid para lo que resta de temporada y un contrato por tres más, es decir, hasta 2022. La cuestión es si será capaz de cumplirlo, pues sabido es que con Pérez en la presidencia del club blanco los entrenadores nunca acaban sus contratos, salvo Del Bosque, que justo lo acababa y a quien le prometieron renovar, aunque finalmente no lo hicieran. Este es el nuevo reto de Zizou, quien, como los buenos jugadores, supo retirarse a tiempo, pero ahora vuelve sin nada (más) que perder, al menos esta temporada. Todo un riesgo que, eso sí, el madridismo le agradece.

A mi bola
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