La carta (bomba) para dejar al fútbol femenino español sin tele... y sin luz

Al igual que Rubiales quiere cargarse el acuerdo de los clubes de fútbol femenino con Mediapro, el presidente de AFE parece pretender hacer lo mismo con el patrocinio de Iberdrola

Foto: Atlético de Madrid y Barcelona disputaron su partido de la Liga Iberdrola en el Metropolitano. (EFE)
Atlético de Madrid y Barcelona disputaron su partido de la Liga Iberdrola en el Metropolitano. (EFE)

Tan viejo como el café negro, es el dicho de al enemigo, ni agua. Un refrán que algunos han versionado ahora en algo así como al enemigo, ni luz. Les cuento. Hace unos días, la Federación Española de Fútbol (RFEF) anunció a bombo, platillo y mensaje de Whatsapp, que los 16 clubes que hasta ahora jugaban la Liga Iberdrola formarán parte de la Primera división Pro, su nuevo y único, que no alternativo, modelo de competición que tiene previsto que empiece a disputarse el 8 de septiembre. La pregunta es evidente para el que se la quiera hacer: ¿Significa esto que la competición más importante de clubes de fútbol femenino que hay en España ya no se llamará Liga Iberdrola? Pues aún no lo sabemos, pero, con la obsesión que tiene Rubiales con Tebas, olvídense de la palabra Liga... y veremos si también de Iberdrola.

Lo he venido contando estos días atrás a propósito de las denuncias por impago y el presunto fraude laboral que sufrieron durante la temporada pasada las futbolistas del CD Tacón, el club cuya plaza ha comprado el Real Madrid para desembarcar en el fútbol femenino, a la espera de que la Asamblea de Socios apruebe la operación, es decir, que Florentino Pérez no se arrepienta. Si ya es triste que las jugadoras del Tacón fueran engañadas por su club, más lo es aún que el sindicato al que recurrieron, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), también lo hiciera al retirar las denuncias en contra de la voluntad de al menos una de ellas y el temor del resto.

[Así se engaña a las futbolistas para colarle al Madrid un equipo femenino]

Tal y como han confirmado a El Confidencial varias futbolistas del club madrileño, algunas no solo fueron amenazadas con no jugar en el Real Madrid si no retiraban las citadas denuncias, sino que incluso fueron obligadas a firmar que estaban al corriente de pago y dadas de alta en la Seguridad Social. Ni el CD Tacón ni la RFEF, quien, como confesó el responsable de fútbol femenino, Rafael del Almo, estaba detrás de la venta de su plaza al Real Madrid, se lo podían permitir. Así se explica el cambio tan radical que dio María José López, la abogada de AFE, quien pasó de hacer su trabajo, a hacer el que le interesaba a la RFEF y engañar a la futbolista.

Y es que, para que vean hasta dónde llega el servilismo de AFE con la RFEF, el presidente del primero, David Aganzo, envió una carta a Iberdrola en la que de alguna manera parecía invitar a la compañía eléctrica a abandonar el patrocinio del fútbol femenino. Lo hizo al hilo de las negociaciones del I Convenio Colectivo del Fútbol Femenino, las cuales empezaron en octubre y se reanudan este jueves. Según expuso el presidente del sindicato mayoritario, no se está velando por los intereses de las futbolistas, lo cual puede desencadenar en algún tipo de movilización -léase huelga- que podría afectar a la reputación de Iberdrola.

Sí, sé que cuesta creerlo y sobra decir que los primeros incrédulos con la mencionada carta de Aganzo fueron los responsables de Iberdrola. ¿Desde cuándo a un patrocinador se le asusta para que se vaya en lugar de animarle para que siga? El problema es que hace tiempo que en el fútbol español acontecen fenómenos paranormales. Concretamente desde que Rubiales preside la RFEF después de haber presidido precisamente el sindicato AFE, de ahí el estrecho vínculo de sus dirigentes y el cambalache que están montando, en el que han involucrado -o se ha dejado involucrar- nada menos que al mismísimo Real Madrid.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, con el Atlético de Madrid tras ganar la Liga. (EFE)
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, con el Atlético de Madrid tras ganar la Liga. (EFE)

De momento, aunque aún está por ver cómo acaba esta película de humor negro, la RFEF ha dejado fuera de su nueva competición a Mediapro, el grupo audiovisual que pone 9 millones de euros en tres años para la transmisión del fútbol femenino, y ahora parece que quieren hacer lo mismo con Iberdrola, la empresa que tanto ha impulsado el deporte femenino español en general, y el fútbol en particular, dentro del proyecto Universo Mujer que creó el Consejo Superior de Deportes (CSD) y que el gigante eléctrico ha sabido aprovechar.

En agosto de 2016, el presidente de la eléctrica vasca, Ignacio Galán, y el entonces presidente de la RFEF, Ángel María Villar, presentaron en Bilbao la Iberdrola Primera División Femenina RFEF, nacida del acuerdo de patrocinio alcanzado con la compañía, que más tarde se conocería como Liga Iberdrola. A partir de ahí, fueron los clubes quienes, con la ayuda de ésta, de LaLiga y la creación de la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF), hicieron crecer este campeonato. Hasta que llegó Rubiales...

Por si no lo sabían, la Premier League se ha reunido recientemente con la Federación Inglesa (FA) para quedarse con la liga femenina de fútbol y así mejorar su desarrollo y crecimiento, precisamente lo que ha sucedido en España con la ACFF y la Liga Iberdrola. Los clubes de la Premier quieren que su fútbol femenino sea más profesional y para ello proponen que los partidos se jueguen en los estadios de la máxima categoría del fútbol inglés. Es decir, lo que ya estaba pasando en España hasta la llegada de Rubiales y ese siniestro trío que forman Andreu Camps, José Ángel Peláez y Rafael del Almo, como puede comprobarse, ninguno de ellos mujer, pues la que había, Dolores Martelli, precisamente fichada de Iberdrola, presentó su dimisión al ver la que se avecinaba.

El I Convenio Colectivo que nunca llega

Como decía antes, este jueves, a partir de las 16:00 horas, se celebra una nueva reunión de la mesa negociadora del I Convenio Colectivo del Fútbol Femenino. Es ya la decimotercera y la situación se encuentra de la siguiente manera: la parte social, es decir, la que forman los tres sindicatos representados -AFE, UGT y Futbolistas ON- renuncia a la retroactividad si se compensa con una prima de 1.500 euros a cada jugadora, aunque la ACFF acepta 500. Y en cuanto al salario mínimo, la parte social propone 17.000 euros con una parcialidad no inferior al 75% de la jornada, mientras que los clubes ofrecen 14.000 y una parcialidad del 50%. Veremos si este jueves por fin hay fumata blanca, pues las futbolistas no se merecen tanto humo negro, y menos si proviene del fuego amigo de AFE.

Es evidente que, como suele decirse, Rubiales no tiene un pelo de tonto, aunque, por esa misma regla de tres, tampoco ninguno de listo. Dejar sin operador de televisión y sin patrocinador al campeonato de liga de fútbol femenino, al mismo tiempo que se ralentiza el convenio colectivo, no parecen ni las mejores ideas para su buena gestión ni tampoco que piense en las futbolistas. Salvo que lo haga adrede, claro está, algo que en su caso no puede descartarse. Rubiales solo mira por él y nunca mide las consecuencias de sus actos. Si no me creen, pregúntenle a Julen Lopetegui, quien, será casualidad, pero, al igual que el fútbol femenino, fue víctima de la conexión Rubiales-Florentino. Para echarse a temblar, vamos, sobre todo si nos dejan a oscuras...

A mi bola
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