Con razón Puyol le dio calabazas al Barça, el club de los poetas muertos

La destitución de Víctor Valdés como técnico del Juvenil A del Barça deja claro que Puyol fue inteligente cuando rechazó la oferta para volver a un club que solo utiliza a sus viejas glorias

Foto: Pep Guardiola, con Puyol, Xavi, Valdés e Iniesta al fondo, todos fuera del FC Barcelona.
Pep Guardiola, con Puyol, Xavi, Valdés e Iniesta al fondo, todos fuera del FC Barcelona.

"Buenas tardes a todos. En las últimas semanas, se han publicado distintas noticias sobre mi posible incorporación al FC Barcelona como director deportivo. Es por ello que me siento en la obligación de comunicar a toda la familia culé que, después de sopesarlo mucho, he decidido no aceptar la oferta del club". Así, con un escueto comunicado en su cuenta de Twitter, anunció Carles Puyol que declinaba la oferta de la directiva que preside Josep Maria Bartomeu para regresar al Barça.

Evidentemente, el honorable Puyol (este siempre lo fue y lo sigue siendo) quiso dejar claro que no fue una decisión fácil para él, "ya que siempre he dicho que me gustaría volver a la que considero mi casa". Sin embargo, "diversos proyectos personales en los que me encuentro inmerso me impedirían en estos momentos prestarle la dedicación exclusiva que el cargo merece", explicó el gran capitán culé, para acabar con un significativo "salut i visca el Barça". ¿No echan algo de menos... o de más?

Es posible que las calabazas de Puyol sorprendieran a más de uno, pues no es fácil decirle no a un club como el FC Barcelona, y más siendo un 'one club man' como él. Sin embargo, viendo lo que le ha sucedido a su excompañero Víctor Valdés, igual no solo lo entiendan, sino que lo aplaudan por lo inteligente que fue. El exguardameta y ahora entrenador del Juvenil A fue apartado de su cargo el viernes por la noche. Es decir, con nocturnidad y no sabemos si también con alevosía, aunque en cualquier caso dejando claro para qué le ficharon. El caso es que el sábado por la mañana Víctor se despidió de sus jugadores, si bien no será hasta este lunes cuando su destitución se haga oficial.

La acalorada discusión con Kluivert

Aunque la gota que colmó el vaso fue una acalorada discusión con Patrick Kluivert, máximo responsable de la cantera azulgrana, las desavenencias del ex guardameta internacional con el club eran tan evidentes como públicas. "No sé si me dejarán seguir siendo vuestro entrenador", les dijo Valdés a sus jugadores el mismo viernes por la mañana, antes de irse a ver a Kluivert para decirle que no pensaba pasar por el aro de jugar como, se supone, juega el Barça. Y digo se supone porque viendo al primer equipo, el modelo brilla por su ausencia. Como es normal, Víctor no se tomó nada bien que desde los despachos le dijeran cómo tenía que trabajar y provocó una bronca que terminó con la decisión de apartarlo del banquillo del Juvenil A tan solo 11 semanas después de haber regresado al Barça.

Víctor Valdés, durante un partido como entrenador del Juvenil A del FC Barcelona.
Víctor Valdés, durante un partido como entrenador del Juvenil A del FC Barcelona.

Que si no estaba dispuesto a que le hicieran las alineaciones y jugar con el clásico 4-3-3, que si se quejó por no jugar en el Estadio Johan Cruyff, que si los padres se quejaron por cambiar los entrenamientos a la tarde, que si protestó por no tener una mesa y una silla donde atender a los medios, que si no le dejaron hacer una barbacoa en La Masia... Vamos a ver. Cuando Bartomeu reclamó personalmente a Valdés para que dirigiera el Juvenil A, el presidente debería haber tenido claro no solo su indómito carácter, sino también que lógicamente llegaría con su método de preparación, llamado Futtack.

¿Y en qué consiste el Futtack? Pues a grandes rasgos, se trata de una especie de tablero en el que Valdés refleja prácticamente todas las acciones del juego. Estas quedan memorizadas y se muestran a los jugadores para que mejoren la ocupación de los espacios, tanto para evitar los de las zonas peligrosas como para generarlos en la búsqueda de la portería rival. Según explicó el propio Víctor, aunque se trata de implantar un juego combinativo, también ofrece variantes por si es necesario ser más vertical. Él los llama movimientos "de lado a lado" y "de campo a campo", e incluso ha creado nomenclaturas para sus jugadores, a quienes simboliza con piezas de ajedrez y les otorga movimientos y espacios, es decir, las posiciones que más se ajusten a sus cualidades. Así, un delantero centro puede reconvertirse en defensa y viceversa.

A Valdés le fue bien con esta curiosa metodología en su primera experiencia como entrenador, al frente del juvenil del Moratalaz madrileño, con el que ganó la Liga y la Copa de Campeones posterior, en la que superó al Real Madrid de su categoría. El que fuera portero del primer equipo azulgrana entre 2002 y 2014 ya avisó al iniciar esa "etapa diferente y sin guantes, [que] espero ayudar a los chicos a crecer como futbolistas". Pero no le han dejado. Al menos hacerlo como él quería hacerlo. "El primer día, cuando llegué con la moto y vi el Estadio Johan Cruyff, me ilusioné. Pensé que iba a ser el nuestro, por desgracia no lo es, pero sigo luchando", dijo hace tan solo unos días.

No voy a ser yo quien defienda la metodología de Valdés, pues no la conozco lo suficiente. Que le acusen de no haberse presentado a la sesión de formación que el responsable de metodología de La Masia dio a los técnicos de cantera, me parece un error, pero más por él que por el Barça, pues el primero que debería escuchar a Paco Seirul.lo es Ernesto Valverde, y la sola presencia de José Mari Bakero en la estructura técnica lo dice todo del nivel tras la brillante era vivida con Pep Guardiola.

Lo resumió en un tuit el ex barcelonista Marc Crosas: "Puyol les dice NO, echan a Víctor Valdés, Xavi prefiere 'hacerse' como entrenador en Qatar, Iniesta retirarse en Japón, Piqué ejerciendo de portavoz del club en zona mixta. ¿Se darán cuenta Bartomeu y compañía que algo están haciendo mal?". Pues seguro que no, aunque la presión cada vez es mayor y utilizar a viejas glorias únicamente para parapetarse tras ellas suele tener un efecto contrario. Ah, y no duden que el día que Xavi ocupe el banquillo del Camp Nou, algo que más tarde o más temprano sucederá, querrá (y tendrá) a Valdés y a Puyol a su lado. Mientras tanto, el Barça será el club de los poetas muertos...

A mi bola
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