Por qué el putativo Sergio Busquets debería pedir las pruebas de paternidad al Barça

Si de Guardiola llegó a decirse que meaba colonia, lo de Valverde es, con perdón, para mear y no echar gota. Busquets es su principal víctima y Vidal, el mejor síntoma de la decadencia

Foto: Ernesto Valverde, entrenador del FC Barcelona, durante una rueda de prensa. (EFE)
Ernesto Valverde, entrenador del FC Barcelona, durante una rueda de prensa. (EFE)

No es uruguayo, sino gallego. No era delantero, pero metía goles como si lo fuera. Luis Suárez (A Coruña, 1935) es popularmente conocido por ser el único futbolista español que ganó el Balón de Oro, en 1960 y vistiendo la camiseta del FC Barcelona. "Me lo entregaron en un partido de Liga, se lo di al masajista y se lo llevó al vestuario. No me ofrecieron ni un aperitivo", suele recordar, para añadir que "Iniesta tendría que haberlo ganado, pero ese trofeo tiene cosas raras".

Sin embargo, más digno aún de destacar fue su talento, de ahí que le llamaran el arquitecto, con un fútbol comparable al de otros grandes como el mencionado Iniesta o el italiano Pirlo, así como sus dos Copas de Europa con el Inter y una Eurocopa con la Selección española. Sí, la disputada en 1964 en España, a la que Rubiales se ha permitido el lujo de comparar con Arabia Saudí para llevarse allí la Supercopa. Lo que hace la incultura.

Luis Suárez, no el uruguayo que estaba sobre el césped de Butarque, sino el español que comentaba el Leganés-Barça en la SER, se indignó cuando el minuto 57 Valverde decidió sustituir a Sergio Busquets. "Si yo estoy en esta época y me hacen lo que le hacen a Busquets, hablo con el entrenador y planteo mi salida. Tras diez años jugando a alto nivel... no se le puede tratar como si fuera un novato", comentó el gallego.

Pero Suárez no se quedó ahí e hizo una reflexión tremendamente lúcida a sus 84 años. "Lo más importante en el partido de hoy es que estamos perdiendo a Sergio Busquets para el Barcelona. Le están haciendo bajar de rendimiento constantemente. Este Busquets que estamos viendo, a parte de las sustituciones y de no hacerle jugar, no tiene nada que ver con el Busquets nuestro y es tremendo. Lo está pagando anímicamente. No está alegre, no está contento, no juega con soltura ni con alegría". Se puede decir más alto, pero no más claro. Eso es entender el juego, el fútbol.

Busquets habla con Umtiti durante el partido del FC Barcelona en Leganés. (EFE)
Busquets habla con Umtiti durante el partido del FC Barcelona en Leganés. (EFE)

Y es que si algo está cada vez más claro es que Valverde no sabe por dónde le sopla el aire. Como el propio Luis Suárez comentó en otra ocasión, "ha llegado en un momento difícil. Lo más importante, después de Cruyff, lo aportó Guardiola y venir detrás de él era complicado". Sin embargo, el problema del Txingurri es que nunca ha entendido a lo que jugaba el Barça, de ahí que se haya ido alejando cada vez más, hasta llegar al peor destino de todos: la indefinición. Si de Guardiola llegó a decirse que meaba colonia, lo de Valverde es, con perdón, para mear y no echar gota...

El Barcelona ha pasado de ser un equipo de centrocampistas a ser una mera acumulación de delanteros, de ahí los problemas de Busi para poder jugar a lo que siempre ha jugado. Tiene que ser complicado, a la vez que deprimente, pasar de estar flanqueado por Xavi e Iniesta, los dos mejores futbolistas de la historia del fútbol español, a verse formando un doble pivote con el recién llegado De Jong, otra víctima de la nebulosa azulgrana, y con cuatro delanteros por delante. Ya no se trata de generar juego, sino simplemente de fabricar jugadas aisladas.

El chileno Arturo Vidal celebra su gol en Butarque. (EFE)
El chileno Arturo Vidal celebra su gol en Butarque. (EFE)

Vidal como síntoma de la decadencia

En Leganés, Valverde reemplazó a Busquets por Rakitic en el minuto 57. "Le he sustituido especialmente por la amarilla, especialmente por eso", explicó el técnico del Barça, haciendo hincapié en el "especialmente". "Tenía una amarilla y nosotros nos teníamos que volcar un poco más. Ocupa una posición estratégica ahí que en cualquier momento podía conceder otra falta y se tenía que contener". ¿Se puede ser más primario?

Sobre todo porque también en el minuto 57, con 1-1 en el marcador, Vidal entró en lugar de Griezmann. "He pensado que nos podía venir bien para que estuviera cerca del área, porque en cuanto a juego iba a ser complicado y había que llegar a determinadas zonas porque dejaban llegar a Moussa que podía centrar y había que finalizar de alguna manera". El Barça no mejoró absolutamente nada, pero el chileno marcó el 1-2...

"Hoy había que ganar como fuera", dijo Valverde tras la pírrica y sufrida victoria en el campo del colista. "Que alguien me presente a como sea", suele decir en broma Xabier Azkargorta, para añadir: "Ganar no es objetivo sino consecuencia de un trabajo bien hecho". Y ese es el problema, que el Barça lleva demasiado tiempo ganando "como sea", sin jugar bien. Sin importar el cómo, su estilo, su ADN. Con el chileno Arturo Vidal como presunta estrella, el síntoma más claro de su decadencia. Alguien debería pedir una prueba de paternidad a este Barça. El (ahora) putativo Busquets, el primero...

A mi bola
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios