El bulo para ridiculizar a España y la bula del presidente de la UEFA con la mascarilla

La Selección es falsamente acusada de no guardar distancias como Alemania, mientras Ceferin se salta el protocolo e invita a hacerlo en los palcos y las entrega de sus trofeos

Foto: El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, sin mascarilla, en el palco de la final de la Champions. (Reuters)
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, sin mascarilla, en el palco de la final de la Champions. (Reuters)

La polémica la zanjó de un plumazo Pablo García, el fotógrafo del diario 'Marca' presente en el Alemania-España de la UEFA Nations Cup disputado en Stuttgart, lo cual, dicho sea de paso, viene a recordar la importancia de mantener la figura del enviado especial en el periodismo, o lo que queda de él tras la otra gran pandemia que sufrimos: la propaganda.

Y es que el mencionado fotoperiodista utilizó precisamente dos imágenes tomadas a pie de campo para desmontar las críticas burlonas sobre la supuesta diferencia entre la actitud de los disciplinados alemanes y los irresponsables españoles durante la interpretación de sus respectivos himnos nacionales, que corrieron como la pólvora por las redes sociales

Efectivamente, mientras los anfitriones se mantuvieron separados a la espera de que sonara el Deutschlandlied, que literalmente puede traducirse como Canto de Alemania, los futbolistas de Luis Enrique se abrazaron cuando lo hizo el de España, una costumbre instaurada por Luis Aragonés, quien también propuso que "la Selección tuviera un nombre, una identidad. Igual que Brasil es la Canarinha o Argentina la Albiceleste".

"Me gustaría que España fuera La Roja", dijo el difunto entrenador madrileño. Pero cuando llegó su turno, los futbolistas de la Mannschaft hicieron exactamente lo mismo que sus rivales. Se juntaron y se abrazaron, aunque ya dio igual, pues para entonces la televisión había jugado una mala pasada al personal y el bulo se había propagado más rápido que el propio Covid-19.

Aclarado esto, y teniendo claro que una cosa son las redes sociales y otras los medios de comunicación, puede discutirse si, dadas las circunstancias, las dos selecciones deberían haber mantenido la mal llamada distancia social, pues en realidad se trata de guardar una distancia física. Aunque solo fuera por una cuestión de imagen y, ahora sí, concienciación social.

Al igual que ha sucedido en LaLiga, el protocolo de la UEFA contra la pandemia del Covid-19 es muy estricto y se ha aplicado en sus diferentes competiciones. Es decir, la Champions, tanto la masculina como la femenina, y la Europa League, las cuales logró concluir con éxito gracias precisamente a su buena gestión, y ahora también la segunda edición de la Nations League.

Ceferin, sin mascarilla, entrega el trofeo de la Europa League a Jesús Navas, capitán del Sevilla.
Ceferin, sin mascarilla, entrega el trofeo de la Europa League a Jesús Navas, capitán del Sevilla.

Lo que sí es criticable es que el presidente de la UEFA no predique con el ejemplo. Así, el esloveno Aleksander Ceferin prescindió sistemáticamente de la mascarilla, tanto en los palcos desde los que siguió las diferentes finales, como en las entregas de sus trofeos correspondientes. ¿Tanto le hubiera costado, aunque solo fuera por cumplir su propio protocolo, haberse puesto la mascarilla? Sobre todo porque los dirigentes también están expuestos a contagiarse y, por tanto, contagiar incluso a los propios futbolistas.

Claro que, siendo reprochable, lo peor de Ceferin no es que él no cumpliera o se sometiera a las normas del organismo que preside, sino que para no ser el único al que se le viera sin mascarilla, indirectamente invitó a ello, de ahí que todos quienes le acompañaron en la entrega de trofeos, también lo hicieron con la cara descubierta, algo absurdo cuando incluso a los jugadores suplentes se les obliga a tener las mascarillas puestas en las gradas habilitadas a modo de banquillos.

Ceferin, justo antes de entregar el trofeo de la Champions League al Bayern en Lisboa. (EFE)
Ceferin, justo antes de entregar el trofeo de la Champions League al Bayern en Lisboa. (EFE)
Ceferin entrega las medallas tras la final de la UEFA Women's Champions League disputada en Anoeta. (Reuters)
Ceferin entrega las medallas tras la final de la UEFA Women's Champions League disputada en Anoeta. (Reuters)

En este caso sí que podemos hablar de la diferente actitud del presidente de la DBF, Fritz Keller, pues al menos el dirigente alemán se lo reprobó a su homólogo de la UEFA, con quien compartió el palco del lisboeta estadio Da Luz durante el Bayern Múnich-Paris Saint Germain y el terreno de juego para entregar las medallas y la copa al campeón a sus compatriotas. No consta que así lo hiciera el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, quien estuvo en Anoeta con motivo de la final de la Champions femenina en su calidad de vicepresidente de la UEFA, razón de más para haberle recordado a su 'jefe' Ceferin el uso de la mascarilla, obligatorio en nuestro país.

El buen ejemplo de Irene Lozano

En San Sebastián también se dio cita Irene Lozano, presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD), quien al menos sí dio ejemplo al fotografiarse con la mascarilla. Primero, nada más llegar al campo de la Real Sociedad, y al final del partido junto a la ministra francesa de Deportes, Roxanne Maracineanu, a quien dio la enhorabuena por el triunfo del Olympique Lyonnais. También en las diferentes reuniones que un día después mantuvo en Eibar, Bilbao y Vitoria se mostró siempre con ella.

Curiosamente, aunque precisamente para confirmar que Ceferin no ha entendido que todos somos iguales a la hora de respetar las normas de seguridad contra el Covid-19, solo cuando la secretaria de Estado para el Deporte estuvo con el presidente de la UEFA en las horas previas a la final de la Champions femenina se dejó ver sin mascarilla, tal y como puede comprobarse en las fotografías que colgó en su cuenta de Twitter.

Lo cierto es que allá por el mes de mayo el presidente de la UEFA hizo unas declaraciones al diario inglés 'The Guardian' sobre la pandemia que ahora se entienden mejor. "No me gusta esta visión apocalíptica sobre la segunda y la tercera oleada del virus. Las personas que conoces morirán algún día, pero ¿tenemos que preocuparnos hoy?", comentó el esloveno. "No lo creo. Estamos listos y seguiremos las recomendaciones de las autoridades, pero estoy absolutamente seguro, personalmente, de que el fútbol con aficionados volverá muy pronto", añadió con cierta e irresponsable suficiencia.

Estamos en septiembre y, de momento, la UEFA ha señalado la Supercopa de Europa que el próximo jueves 24 enfrentará en Budapest al Bayern y al Sevilla como el posible partido piloto para permitir por primera vez "la entrada de un número reducido de espectadores", mientras ha descartado la presencia de aficionados en las dos primeras jornadas de la Nations League, de ahí que España juegue este domingo contra Ucrania en Valdebebas. ¿Llevarán los afortunados aficionados mascarilla? Pues se supone que sí.

Ya lo dijo Ceferin en la citada entrevista: "Estoy absolutamente seguro de que el fútbol con aficionados volverá muy pronto. No creo que este virus dure para siempre. Creo que cambiará antes de lo que muchos piensan. Es una situación grave, pero está disminuyendo". "¿Por qué no pensar que el mundo será mejor después de este virus?", concluyó el presidente de la UEFA. Una pregunta que, viendo su actitud y la bula que se cree que tiene para no usar mascarilla, parece tener fácil respuesta: pues no será gracias a él...

A mi bola
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