El 'nacionalista' Clemente se queja de "las putadas" que le hacen a Euskadi

El que fuera seleccionador de España denuncia las zancadillas que se le ponen, se supone que desde la RFEF, a la Euskal Selekzioa para encontrar rivales y reivindicar su oficialidad

Foto: Clemente, a la derecha, durante el Euskadi-Costa Rica disputado en Eibar. (EFE)
Clemente, a la derecha, durante el Euskadi-Costa Rica disputado en Eibar. (EFE)

Con la movilidad de los ciudadanos vascos limitada por la pandemia y, como consecuencia lógica, a puerta cerrada, la selección de Euskadi de fútbol se enfrentó este lunes a Costa Rica en Eibar. Por más que el partido fuera retransmitido por ETB, no parece la mejor manera de reclamar la oficialidad de la llamada Euskal Selekzioa. De hecho, desde el mismo momento de su anuncio, este encuentro fue cuestionado e incluso criticado por las agrupaciones de aficionados que apoyan esta legítima, aunque hoy por hoy utópica, reivindicación. Una farsa a la que solo le faltaba tener a Javier Clemente como seleccionador vasco, con un discurso contradictorio y unas veladas acusaciones de boicot a, quién si no, la Federación Española de Fútbol (RFEF).

Hace poco más de tres años, unos meses después de su regreso de la última experiencia internacional, nada menos que en Libia, a Clemente le preguntaron si le haría más ilusión entrenar a Euskadi que a España. Ya sea porque no la entendió o porque directamente quiso evitarse problemas, no la contestó. "Me haría ilusión entrenar a Euskadi porque habría mucha gente contenta con esa Selección. Sería algo muy grande, muy significativo a nivel internacional", se limitó a responder el que, por si lo habían olvidado, fue seleccionador español durante más de seis años.

Concretamente entre el 1 de julio de 1992, cuando sustituyó en el cargo a Vicente Miera, y el 5 de septiembre de 1998, cuando fue relevado por su paisano Iñaki Sáez. En total fueron 62 partidos, con un balance de 36 victorias, 19 empates y 7 derrotas. Durante su estancia, España disputó los Mundiales de Estados Unidos de 1994, donde cayó en cuartos de final ante Italia, y Francia de 1998, en el que aún le fue peor y fue eliminada en la fase de grupos, además de la Eurocopa de Inglaterra en 1996, donde de nuevo no logró superar los cuartos, esta vez ante Inglaterra. Unos discretos resultados, sobre todo si tenemos en cuenta que, según el propio Clemente, "mi España era mejor que la de Del Bosque".

"Si estos chavales pudieran jugar con esta camiseta una Eurocopa o un Mundial... Sería lo ideal", comentó el veterano entrenador de Barakaldo tras el Euskadi-Costa Rica disputado en Ipurua y que acabó con victoria de los vascos por 2-1 con un gol en el minuto 93. Sí, después de haber entrenado a Athletic de Bilbao, Espanyol, Atlético de Madrid, Selección española, Betis, Real Sociedad, Marsella, Tenerife, la selección de Serbia, Murcia, Valladolid, la selección de Camerún, Sporting y la ya mencionada selección libia, Clemente ha visto hecho realidad su sueño y ahora es seleccionador de Euskadi.

"Jugar amistosos es muy complicado. Al acabar el partido le he dicho al presidente que ojalá juguemos el siguiente contra Alemania o Brasil", comentó Javi, a quien cuando en su día le preguntaron si pensaba que Euskadi tendría opciones contra España dijo que "iría por épocas". Después de divagar sobre lo complicado que es encontrar rivales y que él quizás podría recurrir a amigos que tiene en Libia, Camerún o Serbia para que le hicieran un favor, denunció "las putadas que te hacen para que no puedas jugar contra algunas selecciones" y concluyó diciendo que "¿cuándo será el próximo partido? No tengo ni idea".

Joel Campbell celebra el gol de Costa Rica a Euskadi en el partido disputado este lunes en Eibar. (EFE)
Joel Campbell celebra el gol de Costa Rica a Euskadi en el partido disputado este lunes en Eibar. (EFE)

Con los porteros Unai Simón y Kepa convocados por España y el realista Remiro convaleciente de una lesión, Clemente alineó bajo palos a Herrerín. Sin Iñigo Martínez, también seleccionado por Luis Enrique, y la ausencia de los internacionales navarros Javi Martínez, Azpilicueta y Monreal, quienes muy bien podrían completar la defensa titular, esta la formaron otros cuatro jugadores del Athletic como Capa, Núñez, Yeray y Yuri.

Del centro del campo hacia adelante, sin los internacionales españoles Mikel Merino y Oyarzabal, además de los sub 21 Zubimendi y Barrenetxea, solo el realista Guevara y el osasunista Roberto Torres estuvieron entre cuatro jugadores más del equipo bilbaíno como Muniain, Williams, Morcillo y Villalibre. Los realistas Aihen y Bautista, el alavesista Manu García, el armero Arbilla, el osasunista Oier y el también rojiblanco Balenziaga completaron una convocatoria con la que ciertamente tiene mérito derrotar, aunque fuera sobre la bocina, a un equipo como Costa Rica.

Eibar, un sinsentido de partido

Sin embargo, más allá del resultado, el partido fue un sinsentido. Luis Mari Elustondo, presidente de la Federación Vasca de Fútbol (FVF), era consciente de que, dadas las circunstancias, podría estar cerca de tres años sin jugar un solo encuentro, de ahí que forzara el de Ipurua. Aunque el hecho de jugarlo sin público le restó aún más interés y, sobre todo, ese carácter reivindicativo por el que en teoría se organiza y que ahora con Clemente como seleccionador queda definitivamente desacreditado.

Partidario de que España juegue en San Mamés, algo que debería haber hecho en la Eurocopa que tuvo que ser aplazada al año que viene. "A mí claro que me gustaría, pero el que lo pide es el Gobierno Vasco o el Ayuntamiento de la localidad", llegó a decir. No, no es fácil seguir el ambiguo discurso de Clemente. Y aún lo es menos si se le escucha decir que "soy nacionalista, aunque mi nacionalismo es muy propio. Me siento muy vasco, pero no quiero levantar murallas. Eso es absurdo, pero ¿a mí me preocupa una obra en el centro de Granada si estoy en Bilbao? Soy nacionalista y quiero que los vascos vivamos como nos gusta, en base (sic) a nuestras tradiciones y costumbres".

Clemente destaca lo difícil que resulta para Euskadi encontrar rivales, aunque no parece ser consciente de que el objetivo es lograr la oficialidad, algo que él debería ser el primero en pedir, si estuviera convencido, claro. "Mi abuelo era de Zamora, mi abuela de Palencia y en Barakaldo había más de 40.000 gallegos", ha llegado a declarar. "Cuando escucho que los vascos no quieren saber nada del resto, digo: 'usted es gilipollas'. Son amigos míos, hemos ido al colegio juntos, jugaba a cartas en un bar de gallegos. Si nosotros queremos hacer una obra que nos viene bien, ¿por qué Madrid va a poder decir que no?". Lo dicho, si la Euskal Selekzioa tenía alguna aspiración o esperanza de lograr la oficialidad, con el 'nacionalista' Clemente lo tiene crudo.

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