EA Sports tapa la boca a Ibra, Bale y Raiola con el FIFA 21, pero FIFPro no sabe qué decir

Mientras la empresa propietaria del famoso videojuego aclara su vinculación con todos los protagonistas, el sindicato internacional le pasa la patata caliente a los nacionales, AFE en el caso de España

Foto: El delantero francés Mbappé es la imagen del videojuego de EA Sports 'FIFA 21'
El delantero francés Mbappé es la imagen del videojuego de EA Sports 'FIFA 21'

Si las denuncias de Ibrahimovic y Bale contra la empresa del videojuego FIFA 21 y el sindicato FIFPro reclamando sus derechos de imagen no habían sido suficientes, el agente Mino Raiola las avivó al asegurar que más de 300 futbolistas están dispuestos a secundar la investigación y llegar "hasta las últimas consecuencias". En declaraciones a 'The Telegraph', Raiola dijo que "una de las mayores vergüenzas es que la FIFA quiere debilitar a los jugadores para convertirlos en esclavos, pero no lo voy a permitir".

Según el controvertido representante de futbolistas como Pogba, Balotelli, Verratti o Haaland, además del mencionado Ibra, "Zlatan no es una marioneta. La cuestión es simple: FIFA y FIFPro se están beneficiando de los derechos que no tienen y EA Sports ha comprado alegremente". Raiola defiende que los derechos individuales de los jugadores no pertenecen ni a la FIFA ni a FIFPro ni, en caso del delantero sueco, al AC Milan. "Pertenecen a los jugadores y, si EA Sports quiere seguir haciendo negocio, los llevaremos a los tribunales. Denunciaremos a todo aquel que venda derechos que no les pertenecen. Si es FIFPro, FIFPro, y si es la FIFA, la FIFA", sentencia.

Sin embargo, en EA Sports, la empresa creadora y que comercializa el mundialmente famoso videojuego, tienen muy claro lo complejo de este asunto en el que se mueve tanto dinero, de ahí que siempre se aseguren de obtener las licencias de manera no solo legal, sino también justa. Especialmente en el caso de los futbolistas, los auténticos protagonistas tanto del juego real como del virtual. La mayor parte de sus licencias las tienen tras acuerdos con ligas, que generalmente también incluyen derechos de clubes y jugadores, si bien en algunos países donde la competición doméstica no tiene los derechos colectivos, llegan a acuerdos individuales con los clubes.

Lógicamente, negociar los derechos de cada jugador a nivel individual es inviable, de ahí el acuerdo que EA Sports tiene con FIFPro, a quien realmente deben pedir explicaciones tanto Ibra como Bale y esos más de 300 jugadores de los que habla Raiola. Y es que una cosa está clara, en el supuesto caso de que algunos futbolistas se desmarcaran de esos acuerdos colectivos, la empresa que gestiona el videojuego FIFA se vería obligado a sustituirlos por avatares.

Ibrahimovic celebra un reciente gol al Napoli con el AC Milan. (REUTERS)
Ibrahimovic celebra un reciente gol al Napoli con el AC Milan. (REUTERS)

Ahora bien, en un comunicado que ha hecho llegar a El Confidencial y que tapa la boca a sus denunciantes, EA Sports asegura llevar mucho tiempo colaborando con Raiola, "incluido este mismo año, cuando consolidamos esta relación a través de su cliente Erling Haaland, quien formó parte de nuestra campaña de marketing de FIFA 21". Pero hay más, también aclara que "hemos disfrutado de una excelente relación profesional con Ibrahimovic, quien lleva apareciendo en todas las ediciones de FIFA desde 2002 y ha recibido premios como parte de nuestra experiencia en la modalidad FUT".

Por último, según informa EA Sports, "la empresa Ellevens eSports, propiedad de Bale, hace uso de nuestro videojuego como plataforma clave para sus jugadores profesionales de eSports y estamos convencidos de que Gareth y su equipo ven un valor significativo en nuestra colaboración, tal y como ha quedado patente en el último contenido que recientemente han publicado", concluye, al tiempo que nos remite a un video que a continuación adjuntamos.

Pero mientras EA Sports explica todo desde la tranquilidad de quien considera que ha hecho las cosas como hay que hacerlas, no puede decirse lo mismo del sindicato FIFPro. "A la luz de las últimas informaciones en los medios de comunicación", comienza el comunicado de FIFPro, para a continuación presumir de su papel "en la defensa de los derechos laborales de los futbolistas profesionales en todo el mundo". Es decir, el típico mensaje populista que solo puede engañar a quien se deje o, como en el caso de muchos futbolistas, a quienes no sepan que un sindicato se lleva, aunque luego lo reparta, el dinero que les correspondería cobrar a ellos.

Y es que, como el propio sindicato recuerda, "FIFPro es una organización sin ánimo de lucro que adquiere derechos de imagen a través de sindicatos de jugadores en casi 60 países". Unos derechos que, según dicen, "están disponibles para EA Sports y otros clientes de la industria de los videojuegos. La relación de FIFPRO con las empresas de videojuegos complementa contratos separados que acuerdan directamente con clubes, ligas, órganos de gobierno y jugadores individuales", añade.

Philippe Piat y Theo van Seggelen, presidentes y secretario general del sindicato FIFPro. (REUTERS)
Philippe Piat y Theo van Seggelen, presidentes y secretario general del sindicato FIFPro. (REUTERS)

FIFPro asegura en este mismo comunicado que "desea aclarar la forma en la que obtiene los derechos de imagen de los jugadores", aunque lo cierto es que no solo no aclara nada, sino que escurre el bulto y le pasa la patata calienta a los sindicatos nacionales, en el caso de España, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) que preside el 'masterizado' David Aganzo y que por este concepto ingresa más de un millón de euros al año. "Los sindicatos miembros de FIFPro deciden cuál es la mejor manera de utilizar los ingresos generados, ya sea mediante la distribución de fondos directamente entre los jugadores o la prestación de servicios en especie, como asesoramiento legal, planificación de segunda carrera y asistencia física y mental", explican.

Por último, FIFPro asegura que se está "acercando a los jugadores y sus representantes, quienes recientemente han planteado preocupaciones para que podamos abordar sus preguntas". Curioso que sea ahora, a raíz de que Ibrahimovic y Bale, dos de los futbolistas más conocidos del fútbol mundial, les hayan puesto bajo sospecha y sin saber qué decir.

Si Raiola de verdad quiere llegar "hasta las últimas consecuencias", que pregunte o directamente investigue a los dirigentes de esta organización o de otras como AFE, quienes cada vez se entiende mejor por qué se resisten a acabar con el monopolio, de ahí las continuas zancadillas, primero apoyados por Rubiales y ahora por Tebas, al sindicato Futbolistas ON, Ya saben, yo me lo guiso, yo me lo como...

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