La 'clandestina' asamblea del sindicato AFE que no quiso perderse... la Policía

Organizada de manera presencial en plena pandemia y con jornada de Liga en Primera para que apenas fueran afiliados, su presidente, David Aganzo, no explicó la presencia de la UDEV

Foto: David Aganzo, presidente de AFE, tras una reunión en la sede de LaLiga. (EFE)
David Aganzo, presidente de AFE, tras una reunión en la sede de LaLiga. (EFE)

Aunque cueste creerlo y fuera una irresponsabilidad, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) organizó su Asamblea General Ordinaria de manera presencial en lugar de telemática. Sí, con España sumida en un estado de emergencia sanitaria, de ahí que la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid no recomendara su celebración, además de LaLiga Santander disputando una nueva jornada a puerta cerrada. De esta manera, hasta 10.000 afiliados con derecho a voto fueron convocados para estar el pasado martes, a las 15:30 horas en primera convocatoria y a las 16:00 en segunda, en el Marriott Auditorium Hotel de Madrid.

Sobra decir que la intención de David Aganzo, el 'masterizado' presidente de AFE, y su Junta Directiva —en realidad una parte de ella, pues lleva tiempo escindida— era precisamente convertir esta asamblea en 'clandestina'. De ahí que tampoco se hiciera ninguna referencia a ella en redes sociales, ni en los días previos ni durante su celebración. Y claro, con tanta restricción, normal que solo se dieran cita 222 asambleístas, de ellos unos 70 empleados de AFE y hasta 20 nuevos delegados, en una sala cuyo aforo máximo registrado era de 2.000 personas; de ahí que difícilmente podrían haber entrado los 10.000 convocados.

Sin opción de seguir el acto por 'streaming' y la imposibilidad de que los medios de comunicación pudieran acreditarse, dos claros ejemplos de falta de transparencia y libertad de expresión de la que tanto sabe la oposición a Aganzo; la que no faltó fue la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV). Esta unidad de la Policía Nacional lleva meses investigando al presidente del sindicato mayoritario de futbolistas. En el turno de ruegos y preguntas un asambleísta hizo referencia a este hecho que para nada pasó inadvertido, pero Aganzo debió de quedarse sin palabras. Rodeado como acostumbra de una corte de abogados, el exdelantero del Real Madrid y Rayo Vallecano, sabe que tiene mucho que esconder, de ahí que evitara responder a la pregunta sobre a qué se debía la presencia en la sala de la UDEV.

A partir de ahí, poco o nada que debatir, pues a la ridícula asistencia se sumaron las delegaciones conseguidas de aquella manera por una legión de delegados que recorrieron los vestuarios del fútbol español para pedir el voto delegado y ejercerlo a su libre albedrío en las distintas votaciones. El clásico "si quieres botas, firma aquí". Así se explica que tanto la memoria de actividades de 2019 —sí, con un año de retraso—, el informe de gestión y el presupuesto para 2020 —sí, por lo visto con carácter retroactivo— salieran adelante con un 97% de respaldo, a pesar de que las cuentas han empeorado respecto al año anterior. De 15,2 millones de euros de ingresos de 2019 se ha pasado a 13,3 del presente ejercicio, mientras que los gastos de personal crecieron y pasaron de 3,43 millones a 4,12. El clientelismo, ya saben.

La única votación secreta la perdió

De hecho, la única votación que se realizó de manera secreta, posiblemente para guardar las apariencias a ojos de la UDEV, y en la que por lo tanto no valían los votos presuntamente delegados, sino solo los presenciales, Aganzo la perdió. Y eso que se trataba de la propuesta de "ayudar económicamente a la plantilla del Lorca Deportiva FC perteneciente a la temporada 2009-2010".

No hay que ser un lince para saber que fue sin duda un voto de castigo o para dejar en evidencia al todavía presidente de AFE, y no a los compañeros del Lorca, quienes tienen la sensación que han sido engañados por Aganzo y sus acólitos, no en vano denunciados por sus propios compañeros de junta. Los Jesule, Queco Piña, Xavi Oliva y Armando Lozano, a quienes, por cierto, en la asamblea se los colocó separados y en todo momento se sintieron vigilados.

Imagen de la Asamblea presencial de AFE del pasado martes en Madrid
Imagen de la Asamblea presencial de AFE del pasado martes en Madrid

La extesorera de Futbolistas ON

Pero, ¿y por qué investiga la UDEV a Aganzo? Tal y como informamos en El Confidencial en junio de 2019, las primeras elecciones sindicales que los futbolistas españoles celebraron tras la aparición hace un año antes de un nuevo sindicato que ponía fin a cuatro décadas de monopolio de AFE no solo fueron impugnadas, sino que Futbolistas ON se querelló contra su extesorera, Ana Vila, por supuestamente sustraer información confidencial. Lo más sospechoso es que lo hizo solo un día antes de dimitir, aunque lo más grave sería que lo hubiera hecho a cambio o con la presunta intención de pasársela a AFE, los únicos que podían estar interesados en tener acceso a unos archivos en los que por aquel entonces había datos de alrededor de 2.700 futbolistas.

Hablamos de un delito relativo al mercado previsto en el artículo 278 del Código Penal por el que están tipificadas penas de cárcel que podrían agravarse si, como denunció el querellante, esos datos hubieran sido entregados a AFE, es de suponer que con vistas a sacar provecho en el mencionado proceso electoral. Según un informe pericial informático del ordenador que Ana Vila entregó unas horas antes de dimitir, la extesorera previamente copió información privilegiada, como contratos, nóminas, datos de facturación y fiscales, que posteriormente podría haber compartido a pesar de tener firmada una cláusula de confidencialidad.

La sospecha de que los hubiera sustraído para hacérselos llegar a AFE se basa en que varios miembros de este sindicato, como Antonio Saiz y Diego Rivas, revelaron, según se asegura en la querella que ha sido admitida a trámite, que conocían datos privados de su competencia que iban a salir a la luz. El propio secretario general de AFE se habría pavoneado de haber obtenido esos datos ante sus competidores de Futbolistas ON. "Cobráis muy poco", "tengo más que revisadas vuestras cuentas" o "he visto vuestro modelo 347 de Hacienda" serían algunos de los comentarios de la mano derecha de Aganzo. Unos audios que tiene la UDEV, por lo que Rivas pudo haber mentido ante el juez en octubre de 2019, tras asegurar que no tenía ninguna información confidencial sobre Futbolistas ON.

Por si fuera poco, Aganzo también fue acusado por Antonio Saiz, un antiguo empleado de AFE, de sobornar a un funcionario público con 3.000 euros, precisamente para obtener información de Futbolistas ON. El entonces director de Segunda B y Tercera reconoció ante la Fiscalía que Aganzo le ordenó conseguir documentos confidenciales sobre su competencia sin importar el gasto económico, otro caso que también está siendo investigado.

Y esta es la gran paradoja de AFE, claramente parapetada en LaLiga, quien no en vano es la que le mantiene económicamente, y en el escaso interés que estos asuntos suscitan en los medios, quienes se limitan a rebotar comunicados cargados de medias verdades, así como entre los propios futbolistas, un colectivo tradicionalmente fácil de manejar. Sin embargo, que nadie olvide que David Aganzo no solo ha sido denunciado desde fuera de AFE, sino también desde dentro del propio sindicato. Y nada menos que por aquellos que, en vista de lo visto, se echaron a un lado para no ser sus cómplices, pues al presidente se le acusa de obligarlos a pagar para comprar información. La UDEV parece tenerlo claro; de ahí que, a diferencia del 98% de los afiliados de AFE, sí asistiera a su asamblea...

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