Metiendo la 'gambita' con las damas: así es la discriminación de género en el ajedrez
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Kike Marín

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Metiendo la 'gambita' con las damas: así es la discriminación de género en el ajedrez

Mientras jugadoras como la china Hou luchan por competir en igualdad en los torneos mixtos, en España se clasifican para el campeonato nacional "el campeón y la primera mujer"

Foto: La china Yifan Hou, en una partida simultánea en Valencia. (EFE)
La china Yifan Hou, en una partida simultánea en Valencia. (EFE)

La polémica ha surgido con motivo del reciente Campeonato de Asturias de ajedrez, en cuya normativa puede leerse que los dos primeros clasificados de las categorías de Sub 8 a Sub 18 "representarán a la Federación Asturiana en los respectivos Campeonatos de España, siempre que se cumpla la normativa de la Federación Española de Ajedrez (FEDA) de que uno de ellos sea una mujer", para añadir que "en el caso de que ambos puestos recayeran en dos varones, se clasificarán para el Campeonato de España el campeón y la primera mujer".

Foto: Carolina Marín, en el reciente Yonex Open de Tailandia (EFE) Opinión

Es decir, que no solo se da por hecho que el campeón será un hombre, "se clasificarán el campeón y la primera mujer", sino también que el campeón y el subcampeón no serán mujeres, pues en este caso no se especifica si la segunda plaza sería para el primer hombre clasificado... Sin duda, un despropósito de normativa de la FEDA con la que presuntamente se pretende proteger la igualdad de género, aunque lo que realmente se consigue es, no solo discriminar a un hipotético segundo clasificado de género masculino, sino provocar precisamente desigualdad al premiar a las mujeres por el mero hecho de serlo.

Ana Muñoz, exdirectora de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD), ex Directora General del Consejo Superior de Deportes (CSD) y exvicepresidenta de Integridad de la Federación Española de Fútbol (RFEF), no pudo resumirlo mejor en su cuenta de Twitter: "Pasamos de ser floreros, a floreros ilustrados y con podium. No entienden nada, no queremos que nos regalen nada, solo tener la oportunidad de ganar, perder, aprender, llegar, conquistar, decidir por nosotras, con nuestros méritos, ser independientes y libres, nada más, ¡ni menos!".

"Pasamos de ser floreros, a floreros ilustrados y con podium. No entienden nada, no queremos que nos regalen nada", aseguró en Twitter la ex directora general del CSD, Ana Muñoz

"Tiene un talento fantástico, pero es una mujer y ninguna mujer puede sostener una batalla prolongada", dijo Garry Kasparov sobre Judith Polgar, la mejor jugadora de ajedrez de la historia. En 2002, durante el torneo 'Rusia contra el Resto del Mundo', la gran maestra húngara venció al ex campeón ruso en uno de los mayores hitos del ajedrez femenino de todos los tiempos. De hecho, Judith Polgar es también la única mujer que ha figurado entre los diez mejores jugadores del mundo. Una de las grandes diferencias del ajedrez es que juegan hombres contra mujeres y el aspecto físico es relevante, aunque no definitivo.

Algunas investigaciones basadas en partidas online concluyeron que las mujeres jugaban peor cuando sabían que estaban jugando con un oponente masculino, pues, cuando erróneamente creían que estaban jugando contra otra mujer, las diferencias de género desaparecían. Además, la proporción de mujeres que juegan al ajedrez respecto a los hombres es muy inferior. El porcentaje de federadas en España oscila entre el 8 y el 9% del total, mientras que a nivel mundial solo asciende al 10%, de ahí que estadísticamente también sea normal que sean menos las que lleguen al máximo nivel.

placeholder Garry Kasparov, entre Sofia Polgar y  Judit Polgar, en Budapest. (EFE)
Garry Kasparov, entre Sofia Polgar y Judit Polgar, en Budapest. (EFE)

Como comentan los expertos, la del ajedrez es una competición que está enormemente masculinizada, de ahí que desgraciadamente no sea infrecuente encontrar referencias machistas en algunos de los mejores grandes maestros de la historia, como las del mencionado Kasparov, por no hablar del estadounidense Bobby Fischer, quien llegó a declarar que "todas las mujeres son débiles y nunca deberían jugar al ajedrez".

Sin embargo, y al igual que sucede en otros deportes donde las diferencias entre géneros son mucho mayores, las mujeres tienen esto asumido y lo que no quieren es precisamente que por ser mujeres se les prive de demostrar su verdadera capacidad. Prueba de ello es que muchas se quejan a la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) por la discriminación de las jugadoras femeninas en los torneos mixtos.

El caso de la china Yifan Hou

Este es el caso de la china Yifan Hou. En febrero de 2017, la campeona del mundo se dejó ganar de manera escandalosa por el indio Lalith Babu en el Festival de Gibraltar, el torneo abierto más importante del mundo, y luego explicó que lo hacía como protesta, pues sospechaba que los organizadores habían manipulado los emparejamientos para que ella se enfrentara a siete mujeres y a solo tres hombres, a pesar de que una gran mayoría de los participantes eran hombres. La organización tuvo que hacer público el sistema empleado para frenar el escándalo y la china se disculpó, aunque poco o nada convencida de no llevar razón.

El ajedrez es considerado un deporte-ciencia porque, además de requerir destreza mental, se fundamenta en una estrategia y una táctica. Sin duda, es el deporte perfecto para ver a una mujer compitiendo de igual a igual contra hombres, tal y como ha hecho Gambito de dama, el nombre de una famosa apertura de ajedrez, que también da título a una miniserie de Netflix cuyo éxito ha ayudado a recuperar la popularidad de este juego. La ficción nos hace creer que el machismo marcará la carrera de la protagonista, Beth Harmon, pero ella se abre paso. Impone su talento sobre el tablero y demuestra que el género es lo de menos.

Foto: Irene Lozano, entre Rienda y Rodríguez Uribes, en su toma de posesión. (EFE) Opinión

Y haciendo un juego, pero de palabras, podría decirse que alguien en el ajedrez español ha metido la 'gambita' con las damas. La igualdad, ya sea social, racial o de género, debe ser siempre de oportunidades, sin necesidad de que, como escribió la mencionada Ana Muñoz, "a las mujeres nos regalen nada". Y, ya que estamos, tampoco aguantar estupideces como, por ejemplo, plantear que por qué para ganar una partida de ajedrez hay que hacer jaque mate al rey y no a la reina. Sí, es una broma, pero tiempo al tiempo...

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