El pasaporte de Doncic para ser el mejor en la NBA tiene el sello de Juanito Corbalán
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Pablo Martínez-Arroyo

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El pasaporte de Doncic para ser el mejor en la NBA tiene el sello de Juanito Corbalán

El esloveno luchará por el MVP mientras recorre el camino de otros históricos del baloncesto europeo como Fernando Martín, Dirk Nowitzki o Clifford Luyk

Foto: Luka Doncic celebra una canasta, esta pretemporada. (Usa Today Sports)
Luka Doncic celebra una canasta, esta pretemporada. (Usa Today Sports)

Empieza la NBA, y cada año le envío una carta a Isiah Thomas, mi ídolo de la adolescencia. Isiah fue base en los Detroit Pistons en los años 80 y parte de los 90 (los odiados Bad Boys), y es considerado uno de los 50 mejores jugadores en la historia de la liga. He querido compartir la carta con los lectores de El Confidencial.

Querido Isiah;

Acudo fiel a la cita, un año más, para ponernos al día de tu baloncesto NBA. Y sigo con la esperanza de que te hagan llegar mis cartas, que conste. Esta vez el inicio es diferente. Casi todo lo está siendo a lo largo de 2020. La competición va a comenzar en Navidad. Los primeros partidos de lo que llamáis 'Regular Season', han sido elegidos, como siempre, para sorprender a los aficionados, pero las gradas de los estadios seguirán vacías. Veremos los nuevos diseños de las camisetas, tan evocadoras. Y por supuesto los imbatibles reportajes previos.

placeholder Magic Johnson e Isiah Thomas, en un partido de la NBA.
Magic Johnson e Isiah Thomas, en un partido de la NBA.

Sin embargo, cuando los jugadores salten a la cancha, seguiremos percibiendo el ambiente de un 'salón de té', escuchando tan nítidamente el sonido de las zapatillas sobre el parqué. En un entorno sin rock and roll -al menos de momento-, aquí te dejo la elección de mis solistas favoritos para la temporada. Por fin podrás ver a Facundo Campazzo por tus dominios.

Y no se me ocurre a nadie mejor que a ti para percibir su valor. Sobre 'El Facu' ya hemos escrito cosas anteriormente. Su sangre argentina, mezclada con la competitividad de las ligas europeas, bajo la tutela de Pablo Laso y las similitudes competitivas del Real Madrid con un equipo que tú conociste bien (más abajo te hablo de ello: salvando, lógicamente, las distancias), ha dado como resultado un peligro público, al menos a este lado del Atlántico.

Si el entrenador de los Denver Nuggets lo deja el suficiente tiempo en la cancha para que su compañero Nikola Jokic (probablemente el jugador alto que mejor se entiende con los bajitos) se enamore de él, te sacará una mueca de sorpresa casi cada noche. Ya verás. Los expertos vaticinan una pugna entre Giannis Antetokounmpo y Luka Doncic por el MVP de la competición. Lo cual prestigia un viaje que comenzó hace exactamente 35 años. Georghi Glouchkov, pívot búlgaro, fue el primer jugador europeo que debutó en la competición sin haber pasado antes por la NCAA (la liga universitaria).

placeholder Luka Doncic, esta pretemporada. (Usa Today Sports)
Luka Doncic, esta pretemporada. (Usa Today Sports)

No mucho más tarde, por cierto, le llegó la oportunidad a Fernando Martín. Ellos iniciaron una aventura que, primero el ala-pívot alemán Dirk Nowitzki, con su MVP de la temporada en 2007, y recientemente Antetokounmpo (de padres nigerianos, pero pasaporte y baloncesto griegos), han llevado a un grandísimo término. Si el premio recayera en Luka Doncic, muchos aficionados al baloncesto en España lo recibirían como propio. Me explico.

Doncic y el camino de otros históricos

El pasaporte de Luka sigue siendo esloveno, pero su acento en la pista tiene muchísimo que ver con el idioma que aprendieron a hablar, hace casi 60 años, los mitos del baloncesto del Real Madrid como Emiliano Rodríguez, Clifford Luyk o Wayne Brabender, y poco después Juan Antonio Corbalán, Rafa Rullán o Fernando Romay. Un idioma que por supuesto dominó a la perfección Fernando Martín, y que más recientemente han sido capaces de bordar Felipe Reyes, Rudy Fernández o Sergio Rodríguez.

Foto: Luka Doncic ganó el duelo a Antetokounmpo. (USA TODAY)

Cada vez que veas jugar a Doncic deberías saber que, en sus gestos competitivos, corre la sangre de jugadores que se aprendieron la profesión de victoria en victoria. Piensa que Doncic ha competido en una especie de Celtics de Europa. Recuerda cómo era enfrentarte a Larry Bird; lo bueno que era pero, sobre todo, lo bueno que le habían hecho creer que podría llegar a ser, simplemente por jugar donde jugaba.

Yendo al equipo favorito, a los Lakers de Lebron James y Anthony Davis ha llegado Marc Gasol, y quien sabe si acabará aterrizando Pau también por allí. Se intuye otro grupo dinástico, construido para que Lebron alcance a Jordan en anillos y siga abierto el debate sobre el rey de reyes.

Foto: Pau Gasol, en una imagen de archivo. (Reuters) Opinión

En el resto de franquicias se han producido demasiados cambios. Por culpa del virus, o de las lesiones, llevamos casi un año sin ver competir a Stephen Curry y sus Golden State Warriors (no parecen bien reconstruidos, al menos de momento), o a Kevin Durant, con un proyecto en Brooklyn Nets algo más aparente.

A mi me encantaría que en la conferencia Este pudieran llegar hasta el final los Washington Wizards con el fichaje de Russell Westbrook. Es una opción personal. Es un jugador que me transmite una energía brutal, que por lo visto es un ejemplo de trabajo y profesionalidad y que ha debido acabar un poco harto de compartir el balón y el protagonismo con James Harden en los Houston Rockets.

Por cierto, ¿qué tal equipo tienen tus odiados Celtics de Boston y tus Detroit Pistons? Al final me he ido por las ramas, y se me olvidaba preguntar por lo importante. Cuídate mucho, sigue con esa sonrisa que tantos disgustos te ha dado.

Y feliz Navidad a todos los lectores de esta carta.

Luka Doncic Fernando Martín Sergio Rodríguez Marc Gasol LeBron James Detroit Pistons