Dejan en paz al Sky, pero por no saber si lo que recibió Wiggins era o no Fluimucil

Después de más de un año de investigaciones, la corte británica antidopaje ha decidido archivar la causa porque no ha sido capaz de determinar qué contenía el famoso paquete

Foto: Wiggins, en la París-Roubaix de 2015. (EFE)
Wiggins, en la París-Roubaix de 2015. (EFE)

Nadie se atreve a limpiar el nombre del Team Sky. Son ya unos cuantos años de dominio universal del mejor equipo del mundo ciclista. Suficientes para considerarlos asentados en la élite, incluso más allá de eso, uno más dentro del pelotón, como pudieran ser Katusha, Movistar o Sunweb, por decir solo tres ejemplos de conjuntos 'normales' sobre los que el público en general no resalta ningún punto de vista negativo, más allá de las opiniones particulares sobre su rendimiento deportivo. El Sky es otra cosa, un 'supraequipo', una entidad formada por hombres poderosos y ciclistas vigorosos que siempre gana, pero que nadie se cree del todo, no al 100%, quizás a un 80%.

Pasa el tiempo y nadie consigue sacarles nada. Son como los Underwood de 'House of cards'. Desde fuera huele a podrido, pero quien está fuera trata de escarbar para encontrar la basura y se encuentra una casa impoluta. La Agencia Británica Antidopaje (UKAD, por sus siglas en inglés) ha estado 14 meses investigándolos y esta misma semana ha terminado por archivar la causa que mantenía abierta. Intentaban entender qué era aquel paquete no declarado que recibió Bradley Wiggins en el Critérium du Dauphiné de 2011. Tras casi 40 declaraciones tomadas por la UKAD, el organismo público no se ha visto capacitado para poder aclarar qué contenía esa bolsa. Nadie lo sabe aún, y probablemente nadie lo sepa jamás. Bueno sí, lo saben los que la mandaron y la recibieron, claro.

Una investigación que llegó hasta el parlamento británico que ha acabado sin resolver ni la más mínima duda sobre lo acontecido en las dependencias del Sky durante aquella edición del Dauphiné. La UKAD comenzó las pesquisas y se tardaron varias semanas hasta que Dave Brailsford, director del conjunto ciclista, dijo que según le constaba a él, el paquete contenía Fluimucil. Eso le dijeron, aseguró, porqué él directamente no tenía constancia del contenido del mismo. Este compuesto médico es un mucolítico totalmente legal y admitido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) que, según parece, necesitaba Wiggins.

Wiggins se prepara para ir a los JJOO de Tokyo como remero. (@SirWiggo)
Wiggins se prepara para ir a los JJOO de Tokyo como remero. (@SirWiggo)

Ningún miembro del equipo médico del Sky ni del comité olímpico británico (son el mismo) había registrado oficialmente esa adquisición de tal medicamento. Precisamente este detalle es lo que escama a la UKAD, que no ha salido a decir que creen a pies juntillas la versión del Fluimucil, sino que dicen que no han podido saber qué era realmente. "La investigación de la UKAD ha sido particularmente difícil por la ausencia de registros médicos contemporáneos. Este aspecto de la investigación sirve como recordatorio para todos aquellos encargados de los registros médicos dentro del deporte, para asegurar que las reglas sobre los registros se siguen sistemáticamente", dice el comunicado de la agencia.

Eso sí, dejan abierta la vía para seguir trabajando para esclarecer qué pasó. "No habrá ningún cargo antidopaje en relación al paquete como resultado de la investigación y todas las partes interesadas han sido informadas de ello. Así se mantendrá el caso a no ser que se conozca nuevas pruebas materiales". Y precisamente de esto se queja amargamente el principal implicado en esta causa, Brad Wiggins. En un comunicado en sus redes sociales, el campeón del Tour 2012 recuerda que no hay ninguna evidencia en su contra en lo que considera que ha sido "una caza de brujas". "Me siento defraudado por el comunicado de la UKAD, que estuvo tanto tiempo investigando, causándome un duro daño, y aun así, no son capaces de determinar mi inocencia al 100%", dice, además de añadir que él nunca recibió el supuesto paquete, un "importante hecho que nadie publica".

"Sólo ahora, después de 14 meses de espera, puedo hablar y hacer algunas preguntas. ¿De dónde vino la información para iniciar la investigación? ¿Quién fue la fuente? ¿Qué dijo exactamente esa persona y a quién? ¿Por qué la UKAD consideró apropiado tratarlo como una acusación creíble? ¿Es ahora de interés público revelar esta fuente? ¿Por qué se ha tardado tanto en sacar estas conclusiones? ¿Cuánto dinero de los contribuyentes se ha gastado hasta ahora en esta investigación?", se pregunta 'Wiggo', que se prepara a conciencia para representar al Reino Unido en los próximos Juegos Olímpicos... pero en remo, lo cual le ha supuesto un significativo cambio físico, ya que ha ganado mucha masa muscular.

"Me entristece enormemente ver cómo se está tratando al Sky en los medios de comunicación en estos días. No refleja en absoluto al equipo técnico y la plantilla que veo cada día. Al mismo tiempo, entiendo perfectamente los motivos por los que la gente se siente decepcionada por cómo se ha gestionado la situación, en adelante tenemos que hacerlo mejor. Me gustaría pedir perdón por mi parte y por la de mis compañeros, quienes sienten pasión por nuestro deporte y las victorias limpias. Creo en la gente que tengo a mi alrededor y en lo que hacen. Sé que para que recuperar la confianza hace falta tiempo, pero daré lo mejor de mí para que eso suceda", reconoció Chris Froome tiempo después de iniciarse la investigación, aunque su frase más destacada no deja de ser cuando pidió que no le implicaran a él en nada de esto porque no tenía "nada que ver". Es otro del que siempre se ha dudado sin la más mínima prueba: que si se dopa, que si lleva motor... Lo dicho, nadie se cree 100% al Sky, pero nadie demuestra absolutamente nada.

A rueda
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