Van Gaal devuelve a Florentino la 'afrenta Di María' con De Gea

"No va tan rápido como quisiéramos, pero jugarás en el Real Madrid", le dijo a De Gea su agente. Sin embargo, el técnico del Manchester United le está devolviendo a Florentino lo que le hizo con Di María

Foto: Van Gaal, con Di María en Old Trafford (EFE)
Van Gaal, con Di María en Old Trafford (EFE)

Explosivo, no es un hombre que engaña. Así se ha mostrado Van Gaal con David de Gea. El mensaje en los medios periodísticos británicos ha sido rotundo: “vuelve al trabajo”, citaban. El primer pulso parece ganado por el Manchester United. El portero sigue bajo disciplina británica después de las vacaciones. Eso, o el Real Madrid decide aparcar el desdén con que se ha tomado la operación al cruzarse el ‘caso Ramos’. Al meta únicamente le sirve una aceleración espacial de Florentino, que se limita a poner la pasta y a dejarse de rodear. El club inglés, y especialmente su entrenador, mantiene que el episodio de hace menos de once meses con Di María es la única muestra posible para esta negociación. Entonces, el Real Madrid no se apeó de la cantidad exigida y obligó al ‘ManU’ a realizar un sobreesfuerzo económico. Hoy, toca jugar el partido de vuelta y son los diablos rojos quienes no tienen prisa. Es verdad que si estiran tanto de la cuerda la pueden llegar a romper, pero también son conscientes de la necesidad blanca de contratar al portero. La ‘afrenta Di María’ escribe otro capítulo más.

Ya explicó Louis van Gaal el pasado 24 de mayo que la actitud del portero, esquivando sistemáticamente cualquier acercamiento a continuar, exasperaba al club. Lo invitó a hablar y a expresarse ante la afición, al tiempo que dejaba clara la sospecha: “tiene la oportunidad de irse a otro gran club. Es español. Su novia es española. Sus padres vienen cada quince días a verlo”. Como colofón, el holandés desveló las piezas de quien juega con blancas la partida de ajedrez: “pero no le dejaremos ir fácilmente”, concluyó en aquella rueda de Prensa. Si el próximo lunes 6 de julio, De Gea se obliga a retornar a Manchester lo hará con poco ánimo y con peor actitud. No quiere seguir allí, pero su contrato expira en 2016. Por eso ha solicitado al Real Madrid un esfuerzo final para evitarse ese trago. Si Van Gaal gana la primera batalla, admite que al final terminará perdiendo la guerra. Si bien, la quiere pelear hasta el pitido final. El encuentro, de darse, será poco agradable, incluso hasta para Louis.

Los contactos entre las partes han sido escasos. Uno se detuvo en 40 millones de euros, mientras que el Real Madrid entiende que la mitad es la cantidad justa para comprar a un jugador que queda libre en el próximo curso. El más optimista, el intermedio de la operación, basculaba apuntando que en 30 ‘kilos’ se podría cerrar el traspaso, partiendo de 25 fijos más otros 5 en objetivos, fórmula que se ha puesto de moda en los últimos tiempos. Pero la dirigencia del United, a instancia del entrenador holandés, no se mueve de la cifra inicialmente marcada. Mientras, el Real Madrid sigue jugando dos partidas: el fichaje de De Gea y la salida de Casillas. La consecuencia es que por ahora no avanza ni en la una ni en la otra. Y mientras uno sigue tranquilo porque cada día que pasa de blanco es una victoria, el que quiere vestirse como la nieve crece en inquietud. Su asesor deportivo ya le advirtió recientemente: “no va tan rápido como quisiéramos, pero jugarás en el Real Madrid”.

El Manchester United se siente ofendido con el Real Madrid porque han conocido que el acuerdo entre su portero y el club madrileño alcanza desde hace meses. Y se sienten traicionados. Consideran que han perdido el tiempo y que se ha jugado con su voluntad de tratar de retener al futbolista, en un proceso estéril. Se han dado cuenta de que las reiteradas propuestas de renovación se convertían instantáneamente en papel mojado para De Gea, porque éste ni las consideraba. El meta de Illescas había tomado una decisión y no había motivos para cambiarla: quería retornar a España y jugar en el Real Madrid. Pero se ha encontrado con varios obstáculos en el camino. Unos del pasado y otros del presente. Unos con tintes de rencor y otros con tintes de revancha. En la retina de la parte de Old Trafford se encuentra el inmovilismo demostrado por los blancos en la negociación del pasado verano con Ángel Di María. Entonces, Florentino se cerró en banda y a los ingleses no les quedó otro camino que aceptar las premisas del dirigente. Las duras negociaciones concluyeron el 26 de agosto, a escasamente unas semana del final del mercado.

Aquel mensaje del Real Madrid con Di María, “el que quiera que pague lo que pedimos porque no tenemos prisa”, se repite ahora pero a la inversa. Sólo la súplica del chico de evitarse regresar a entrenarse con el Manchester United y no ver la cara a Van Gaal hace reflexionar a la dirigencia blanca para aumentar la oferta y pegar ese acelerón espacial. Además, Florentino Pérez es consciente de que una cara nueva y atractiva debe presidir la próxima semana la puesta de largo del Real Madrid 2015-16. Con Benítez y Danilo, la imagen del portero del futuro es la mejor carta de presentación que puede obtener el presidente. Y así de paso, meterle prisa a Iker, para que compruebe de primera mano que la invitación a que deje el club no cuenta con marcha atrás. 

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