La rebelión de Morata en el Real Madrid, el interés del Atlético y su pulso con Florentino

Zidane cuenta con él, pero la propuesta en firme del Chelsea no es la única que ha barajado el máximo goleador de España en la Eurocopa: el Atlético también va en serio

Foto: Morata celebra un gol a Turquía en la Eurocopa de Francia. (EFE)
Morata celebra un gol a Turquía en la Eurocopa de Francia. (EFE)

Pocas luces para Florentino ha dejado el escaparate de la Eurocopa. Sabido es que desde hace más de un lustro, el presidente del Real Madrid aguarda al desarrollo de los grandes acontecimientos internacionales para rematar las adquisiciones. De esta manera, contrató a Khedira y a Özil tras el Mundial que se celebró en Sudáfrica. Dos años después se hizo con Modric tras su gran torneo en Polonia y Ucrania. A la siguiente temporada apostó por Isco e Illarramendi, líderes de aquella generación sub 21 que se proclamó campeona de Europa de la categoría. Del último campeonato del mundo en Brasil se trajo a James, Kroos y Navas. Pero de Francia’16… Los nombres grabados en rojo han desentonado, o al menos no han brillado como para perder la chequera por ellos. Destellos de Hazard, sombras de Alaba y excesiva irregularidad en Pogba, a quien nada ayudó Francia. Incluso, uno que no estaba en las quinielas iniciales, Kanté, perdió la titularidad. La negativa de Zidane a contar con De Gea alivió al dirigente tras lo de Croacia. Ni un deseado del pasado, Lewandowski, hizo goles. Y Morata… 

Como estaba cantado, el Real Madrid comunicó a la Juventus a finales del mes de junio que ejercía la opción de recompra. El club blanco se guardó dos ventanas de mercado para recuperarlo, pero no quiso esperar a la segunda. Morata disputó más del cincuenta por ciento de los minutos, lo que obligó a la entidad madrileña a desembolsar 30 millones de euros, obteniendo los turineses una plusvalía de 10 millones en dos temporadas -impuestos al margen-. Sin embargo, el rendimiento del delantero en Francia’16 ha dado un giro a las primitivas intenciones del Real Madrid. La confianza otorgada por Del Bosque devuelta por el ariete con goles ha sido el punto de partida para cambiar el logaritmo de futuro. Si hace unas semanas se lo rifaba el mejor postor, el club de Concha Espina ha decidido variar el rumbo. Y ahora, al menos de momento, se ha encargado de anunciar que el canterano es jugador intransferible. Vamos, que no se vende…a día de hoy, por recalcarlo con una terminología política de actualidad. 

Cristiano, Bale y Benzema, durante un partido con el Real Madrid. (EFE)
Cristiano, Bale y Benzema, durante un partido con el Real Madrid. (EFE)

El Real Madrid ha aireado a la opinión pública una conversación que le interesa se sepa. En la misma, Zidane habría convencido a Morata de su utilidad en la plantilla. La filtración añade que el chico está encantado con el desenlace de la charla, que recibirá un considerable aumento económico y que incluso será presentado con honores para reivindicar su figura como merece cualquier galáctico. La cuestión es que Florentino Pérez es consciente del crecimiento del futbolista y prefiere no llenar la caja evitando así que cada gol del delantero se sienta como un puñal clavado en su costado. Ya lo vivió, por ejemplo, con Morientes. Pero la fuerza de la decisión es deportiva y de Zidane. El entrenador es consciente de tres aspectos claves que abordará durante el curso: el desgaste físico a más que sufre Cristiano Ronaldo, las clásicas ausencias temporales de Bale y el desenlace judicial de ‘el caso Benzema’. La ‘BBC’ es claramente intocable, pero el entrenador galo advierte que con Jesé y Lucas Vázquez no le da. Quiere más. Y para que buscar más si se encuentra con Morata. Además, los informes de comportamiento y de actitud del jugador, que ha recibido de sus amigos de la Juventus, son inmejorables. Se porta bien aún siendo suplente, le han venido a decir.

El Chelsea no se rinde, vino a decirle el agente del futbolista a José Ángel Sánchez, primer ejecutivo del club. Antonio Conte ya resultó clave en la contratación de Álvaro Morata por la Juve. Entonces, era el verano de 2014, el hoy entrenador del Chelsea lo era de los turineses. Él fue el encargado de dar el visto bueno a la operación. La adquisición era arriesgada, pero la apuesta firme. Sin embargo, técnico y delantero no llegaron a trabajar juntos. Conte decidió abandonar el cargo y Morata perdió a uno de sus valedores. Tiempo después, el saliente seleccionador italiano ha solicitado a la dirigencia ‘blue’ que el ariete con mejor presente y con más futuro del mercado es el futbolista del Real Madrid. Por eso, el Chelsea lo persigue y, por ahora, sin excesiva prisa: mantiene a Diego Costa, pese a los deseos de volver al Atleti del hispano-brasileño, y ha contratado al belga Batshuayi, procedente del Olympique de Marsella por 40 millones de euros. Por tanto, con la delantera parcialmente cubierta, Conte se puede permitir que el mercado avance y esperar a Morata, quien empezará jugando siempre que Cristiano Ronaldo no se recupere a tiempo.

La propuesta en firme del Chelsea no es la única que ha barajado el máximo goleador de España en la Eurocopa. En su búsqueda constante por encontrar un delantero, el Atlético de Madrid también ha ido en serio. Morata no se encontraba en la parte alta del escalafón, reservada para otros, pero la imposibilidad de contar con los primeros de la lista abrió la lata de opciones. La respuesta que se llevó la dirigencia rojiblanca fue algo así como qué parte del ‘no’ no has entendido. Si el Atleti monta en cólera ante cualquier aproximación blanca -Forlán o Agüero, en el pasado; Griezmann o Giménez, más reciente-, el Real Madrid abona la situación con la misma moneda.

A todo esto, Morata es consciente de que en este momento no le queda más remedio que arrancar la pretemporada de blanco y comenzar a lucir el ‘21’. No obstante, lo que apuntan sus más cercanos es que no se va a acomodar con ser el cuarto de ataque, lo que inexorablemente le conduce a rebelarse y a volver a la génesis de la historia: su salida del Bernabéu. Aquí comienza el pulso con la entidad: quedarse con un jugador que no quiere ser suplente, que lo será siempre que estén físicamente bien los tres titulares, o aceptar con todas las consecuencias a un rebelde con causa en el grupo. Mientras espere el Chelsea, todos tranquilos. Cuando aceleren en Stamford Bridge, le tocará mojarse a Zidane. ¿Y cómo? Porque prometer muchos minutos no se le hace a nadie…que viene de la cantera.

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